
La protección oficial para periodistas fracasa y la impunidad es política de Estado.
Por Arturo Rentería, periodista desplazado
El "suicidio" con tintes de asesinato del periodista Saúl Ortega Ruíz en Zacatecas no es un caso aislado. Es el resultado de un sistema de poder donde gobiernos, partidos políticos y crimen organizado operan en colusión para exterminar a quienes exponen sus redes de corrupción. México no solo falla en proteger a la prensa; la impunidad es política de Estado.
La coalición del poder contra la prensa
Gobiernos, partidos y narcos es una alianza mortal. @CPJAmericas documenta que el 50% de los ataques a periodistas son perpetrados por funcionarios públicos. Casos como el de Monitor Michoacán —donde dos comunicadores fueron asesinados tras denunciar corrupción del fiscal Adrián López Solís— revelan cómo autoridades estatales ordenan ataques para silenciar investigaciones.
Los partidos políticos, incluidos
Partido Morena, Movimiento Ciudadano, PRI y Accion Nacional, instrumentalizan la violencia. En elecciones como las de 2024, candidatos críticos son eliminados, mientras otros negocian impunidad con cárteles para ganar cargos.
El Mecanismo de Protección: una farsa burocrática
Aunque el gobierno federal presume el Mecanismo de Protección a Periodistas, ocho comunicadores bajo su esquema han sido asesinados desde 2018. Las medidas son lentas, ineficaces y carecen de protocolos de género: periodistas como Alberto Amaro Jordán fueron abandonados al retirárseles escoltas, pese a amenazas vigentes.
Impunidad como herramienta de control
México tiene la tasa de impunidad más alta del hemisferio: 95 % de los asesinatos de periodistas no se resuelven. Casos emblemáticos como el de Javier Valdez —cuyo asesino intelectual, Dámaso López Serrano, sigue libre— demuestran la complicidad judicial.
Global: México enterró la libertad de expresión
Cifras que aterran: 172 periodistas asesinados desde el año 2000; 2025 es ya el año más letal, con 5 ejecuciones bajo el gobierno de la presidente Claudia Sheinbaum.
Silencio forzado: Medios como Monitor Michoacán cierran tras ataques, y sobrevivientes como Joel Vera viven escondidos. “Matar a un periodista es un crimen de Estado, contra el derecho a la información.”
Exigimos:
Investigaciones internacionales independientes sobre la colusión gobierno-cárteles.
Sanciones económicas a funcionarios vinculados a crímenes contra la prensa.
Reforma radical del Mecanismo de Protección, con participación de organismos como la ONU, CIDH y RELE_CIDH.
México ya no es un Estado fallido: es un Estado criminal.
Mientras los políticos de todos los partidos fingen debates democráticos, su pacto con el crimen sigue matando periodistas. ¡El mundo debe actuar antes de que el silencio sea absoluto!
Soy Arturo Rentería, un periodista bajo "protección federal".
Mi seguridad depende de un papel membretado que no detiene balas...
Fuente: perfil de X