
Juan Ricardo Montoya Benítez Sábado, 08 de Marzo del 2025
Eduardo Lerma Nito, originario de Cortázar, Guanajuato, vivía en San Juan de los Lagos, Jalisco.
Por Juan Ricardo Montoya
En el crematorio clandestino de Teuchitlán, Jalisco, las madres buscadoras encontraron una libreta dentro de una mochila con una carta de despedida.
La misiva fue escrita por "Eduardo Lerma Nito", al parecer una de las cientos de personas que fueron calcinadas vivas en el centro de exterminio.
Eduardo redactó la carta y puso su fecha de nacimiento junto a su nombre, el 2 de mayo de 2003, con la esperanza de ser encontrado e identificado tras su desaparición forzada en el peligroso municipio de Cortázar, Guanajuato, donde casi a diario hay actos de violencia entre grupos integrantes del crimen organizado.
La carta está dedicada a J.G.L., al parecer novia de Eduardo.
"Mi amor, si algún día no regreso, solo te pido que recuerdes lo mucho que te amo, y digas: 'Se me fue mi enojón, berrinchón y celoso'", dice la carta.
Eduardo Lerma Nito, originario de Cortázar, Guanajuato, vivía en San Juan de los Lagos, Jalisco. Fue reportado como desaparecido por sus familiares el 26 de febrero de 2024, cuando Eduardo contaba con escasos 20 años de edad.
Su familia dio a conocer que, después de esa fecha, perdieron contacto con Eduardo.
Se deduce que, tras ser "levantado" y conducido al campo de exterminio, Eduardo ya sabía la dolorosa y terrible muerte que le esperaba, por lo que escribió la carta en su mochila, con la esperanza de que pudiera ser leída algún día por su novia.