


Juan Ricardo Montoya Benítez Sábado, 08 de Marzo del 2025
Las fuerzas de seguridad de Hidalgo lanzaron gases lacrimógenos contra las manifestantes por el 8M.
Por Juan Ricardo Montoya
En dos ocasiones, granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) arrojaron gases lacrimógenos contra activistas que participaron en los actos de protesta por el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, conocido como 8M.
Las mujeres que se concentraron en las inmediaciones del Palacio de Gobierno de Hidalgo habían derribado uno de los paneles metálicos que formaban la barrera perimetral que, horas antes, empleados del Poder Ejecutivo Estatal habían colocado para proteger el inmueble.
En la acción policiaca, una joven de nombre Karla y otras dos fueron capturadas por la policía.
Aunque las manifestantes, por algunos momentos, se replegaron, se volvieron a reagrupar y, con las cartulinas que portaban, hicieron una fogata frente a los granaderos. Gritaron consignas en las que señalaron como represor al gobernador de Hidalgo, Julio Menchaca Salazar.
También exigían la liberación de sus compañeras.
Eso originó que les volvieran a arrojar gas lacrimógeno. Una hora después, las jóvenes fueron liberadas.
Cuando algunas de las víctimas de violencia de género, violación y familiares de mujeres desaparecidas o víctimas de feminicidio relataban sus casos, los policías capturaron a otra joven, de nombre Tania, y a otras dos del llamado Bloque Negro.
Eso exaltó a las manifestantes, que estuvieron a punto de tener un enfrentamiento con el grupo de granaderos, integrado en su mayor parte por mujeres.
Hasta las 19 horas del sábado, había dos contingentes de manifestantes: uno frente al Palacio de Gobierno de Hidalgo y otro en la Comisión de Derechos Humanos de Hidalgo.
Por la mañana, cerca de 5,000 mujeres marcharon por las principales calles y avenidas de Pachuca. Colocaron tenderetes con retratos de violadores, feminicidas prófugos, agresores de género y deudores alimentarios.