
Guadalupe Lizárraga Jueves, 19 de Febrero del 2026
Familiares señalan que el traslado y el confinamiento en el Cefereso #17 constituyen represalias por la denuncia de tortura masiva.
Por Guadalupe Lizárraga
Félix Laurencio Mendoza Vázquez, interno federal que denunció las torturas masivas del Cefereso #5, de Veracruz, por el llamado Grupo Pantera en agosto de 2025, ahora se encuentra en un régimen de aislamiento casi total en Michoacán, en el Centro Federal de Reinserción Social No. 17.
Desde su traslado de Veracruz a Michoacán, Mendoza Vázquez permanece en el área denominada UMVE N.3, según la información proporcionada por su familia. Se trata de la Unidad de Manejo Especial que, dentro del sistema penitenciario federal, suele implicar aislamiento casi total, vigilancia permanente por circuito cerrado, restricción de visitas y llamadas, así como la clasificación como perfil de “alto riesgo” o medida disciplinaria.
En agosto de 2025, Mendoza Vázquez denunció en una misiva a Los Ángeles Press las torturas masivas que, el 16 de agosto, perpetró un grupo de aproximadamente setenta custodios, denominados Grupo Pantera, del Cefereso #5 de Villa Aldama, Veracruz. La denuncia inicial refería que habían sido 42 internos torturados; sin embargo, la información que trascendió poco después elevó la cifra a más de cien internos. Fotografías, cartas y quejas ante instancias de derechos humanos circularon en redes sociales y organismos competentes. No obstante, no hubo sanciones para los presuntos perpetradores, y sí consecuencias para quienes denunciaron la tortura.
Éste fue el caso de Félix Laurencio Mendoza Vázquez, cuyas represalias continúan ahora en el Cefereso de Michoacán. En las quejas presentadas ante la Tercera Visitaduría General en materia penitenciaria, de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Mendoza refiere que fue golpeado por personal custodio antes de su salida de Veracruz y que, al arribar al centro federal de Michoacán, volvió a ser agredido físicamente.
En el Cefereso #17, Mendoza fue ubicado por el director del penal, Julián Ernesto Hidalgo Monroy, en el módulo de manejo especial, bajo restricción total. El interno también denunció en llamada telefónica a su familia que el propio director le profirió una amenaza directa, por lo que teme por su vida: “a la hora que quiera lo desaparece”. La expresión, señala su esposa a Los Ángeles Press, se produjo después de que Félix denunciara los actos de tortura. Desde entonces, sostiene, enfrenta represalias por parte de las autoridades penitenciarias.
Mendoza informó a su esposa sobre el exhorto de traslado identificado con el número 46/23; sin embargo, su contenido no ha sido explicado públicamente. Tampoco se ha informado a la familia el fundamento técnico y jurídico de su clasificación en UMVE N.3 ni la duración prevista de esa medida, considerada por ellos carente de justificación. Por ello, María del Pilar Pinacho Aragón, esposa de Mendoza Vázquez, solicitó directamente la información al Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social (OADPRS), autoridad encargada de traslados y clasificaciones penitenciarias, bajo control de un juez de ejecución federal, ante el riesgo derivado de amenazas directas y de las condiciones de aislamiento en que se encuentra su esposo.
La familia también menciona la existencia de una carpeta de investigación identificada como 11/2026 a nombre de Félix Mendoza. No se ha precisado si corresponde a una investigación ministerial nueva o a hechos ocurridos dentro del centro penitenciario.
La esposa del interno informó por último a Los Ángeles Press que presentó escritos ante el juez de ejecución federal competente, el OADPRS, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura. En ellos solicita medidas urgentes para garantizar la integridad de su esposo, la revisión de la legalidad del traslado y la explicación formal de la clasificación en UMVE.