
Sudáfrica señala violaciones sistemáticas por parte de Israel al pueblo palestino.
Los Ángeles Press
Ciudad del Cabo, Sudáfrica - El embajador Majed Bamya, representante permanente de Palestina ante las Naciones Unidas, dio a conocer en su red social de Twitter/X que la república de Sudáfrica inició un procedimiento legal contra el Estado de Israel ante la Corte Internacional de Justicia. La acción legal es en virtud de la Convención sobre Genocidio, por lo que solicita medidas provisionales para Palestina.
En la solicitud de Sudáfrica presentada hoy ante la Corte Internacional de Justicia (ICJ), el principal órgano judicial de las Naciones Unidas, alega violaciones sistemáticas por parte de Israel sobre sus obligaciones bajo el Convenio para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio (Convenio sobre el Genocidio) en relación con los palestinos en la Franja de Gaza.
Según el documento oficial, "los actos y omisiones de Israel... son de carácter genocida, ya que se cometen con la intención específica necesaria... de destruir a los palestinos en Gaza como parte de un grupo nacional, racial y étnico palestino más amplio".
Además, se alega que la conducta de Israel, a través de sus órganos estatales, agentes estatales y otras personas y entidades que actúan bajo sus instrucciones, control o influencia, viola sus obligaciones bajo el Convenio sobre el Genocidio en relación con los palestinos en Gaza.
El demandante también sostiene que "desde el 7 de octubre de 2023, Israel, en particular, ha dejado de prevenir el genocidio y no ha procesado la incitación directa y pública al genocidio" y que "Israel ha participado, está participando y corre el riesgo de seguir participando en actos genocidas contra el pueblo palestino en Gaza". En virtud de estos alegatos, Sudáfrica solicita medidas provisionales a la CIJ para abordar la situación de emergencia y prevenir posibles actos genocidas adicionales.
Esta presentación ante la CIJ marca un hito significativo en la respuesta internacional a la situación en Gaza y probablemente desencadenará un intenso debate sobre la legalidad y la responsabilidad en el conflicto israelí-palestino.