
Trump vuelve a ser candidato al Premio Nobel de la Paz, pero expertos dudan de sus posibilidades por su trayectoria delictiva.
Por Mark Lewis
STAVANGER, Noruega (AP) — La candidatura del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, al Premio Nobel de la Paz ha vuelto a centrar la atención en la tradicional especulación anual sobre quién será el próximo galardonado.
A pesar de una serie de nominaciones de alto perfil y de algunas intervenciones en política exterior por las que Trump ha reclamado personalmente mérito, expertos en el Nobel consideran que sus posibilidades de ganar siguen siendo remotas.
Analistas señalan que el Comité Noruego del Nobel suele valorar la durabilidad de la paz, la promoción de la fraternidad internacional y el trabajo discreto de instituciones que fortalecen estos objetivos. En este sentido, el historial de Trump podría jugar en su contra, dado su aparente desprecio por las instituciones multilaterales y su falta de atención a temas globales como el cambio climático.
No obstante, el mandatario estadounidense ha buscado repetidamente el protagonismo del Nobel desde su primer mandato, y recientemente aseguró ante delegados de la ONU que “todos dicen que debería recibir el Premio Nobel de la Paz”.
Campañas públicas, pero una decisión privada del comité
Las declaraciones públicas de Trump y sus nominaciones de alto perfil lo han convertido en uno de los nombres más llamativos en la lista de favoritos de las casas de apuestas. Sin embargo, no está claro si su nombre es realmente discutido cuando el comité Nobel, compuesto por cinco miembros designados por el parlamento noruego, se reúne a puerta cerrada para tomar la decisión final.
Desde 2018, Trump ha sido nominado en varias ocasiones tanto por personas dentro de Estados Unidos como por políticos extranjeros. En diciembre pasado, la congresista estadounidense Claudia Tenney (R-NY) presentó oficialmente su candidatura, destacando su papel en la mediación de los Acuerdos de Abraham, que en 2020 normalizaron las relaciones entre Israel y varios países árabes.
Por su parte, nominaciones recientes realizadas este año por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el gobierno de Pakistán llegaron después del plazo del 1 de febrero para el premio de 2025, por lo que no serán consideradas para esta edición.
Trump ha declarado en múltiples ocasiones que “merece” el Nobel y ha afirmado haber “terminado siete guerras” durante su administración. La semana pasada incluso insinuó la posibilidad de poner fin a una octava guerra si Israel y Hamas aceptan su plan de paz, diseñado para concluir el conflicto de casi dos años en Gaza.