
El gobierno de Israel afirma que el informe ignora los crímenes de Hamás y deslegitima su derecho a defenderse.
Por Olga Rodríguez
Como suele ser frecuente cada vez que es blanco de críticas internacionales por sus acciones en Gaza, Israel no ha tardado en responder a la publicación del informe de los expertos de la ONU que concluye que está cometiendo el crimen de genocidio. El Ministerio de Exteriores israelí ha acusado a los autores de “antisemitas” y de ser “representantes de Hamás” y ha rechazado el documento, que califica de “distorsionado y falso”.
“Tres personas que actúan como representantes de Hamás, conocidas por sus posiciones abiertamente antisemitas —y cuyas horribles declaraciones sobre los judíos han sido condenadas en todo el mundo— han publicado hoy otro 'informe' falso sobre Gaza”, dice el ministerio en X. “El informe se basa íntegramente en falsedades de Hamás, lavadas y repetidas por otros.
Estas invenciones ya han sido desmentidas por completo, entre otras cosas en un estudio académico independiente y exhaustivo realizado por BESA, que refutó todas y cada una de las afirmaciones falsas sobre el genocidio. Huelga decir que los tres autores no hicieron ningún intento por abordar las claras conclusiones del estudio de BESA”, dice, en referencia al think tank israelí Centro Begin-Sadat para Estudios Estratégicos.
“En marcado contraste con las mentiras del informe, Hamás es la parte que intentó cometer genocidio en Israel, asesinando 1200 personas, violando a mujeres, quemando familias vivas y declarando abiertamente su objetivo de matar a todos los judíos. Milagrosamente, los tres autores de este informe falsificado han dimitido recientemente. No deben ser sustituidos”, añade.
En el mismo tuit, el ministerio afirma que Israel “rechaza categóricamente este informe distorsionado y falso y pide la abolición inmediata de esta Comisión de Investigación”.
El Gobierno israelí ha criticado repetidamente al equipo de expertos de la comisión y ha negado sus reiteradas solicitudes de viajar a la región o cooperación. Los tres investigadores independientes anunciaron en julio su renuncia, citando razones personales y una necesidad de cambio.
Fuente: elDiario.es