
La visita del director de la CIA marca el primer contacto de alto nivel entre Washington y Caracas tras la detención de Nicolás Maduro.
Los Ángeles Press
El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, John Ratcliffe, sostuvo una reunión de alto nivel en Caracas con Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela y exvicepresidenta durante el tercer mandato de Nicolás Maduro, informó este jueves The New York Times. El encuentro confirma un giro explícito en la estrategia de Washington hacia Venezuela tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses.
De acuerdo con el diario, la reunión se llevó a cabo un día después de que el presidente Donald Trump hablara por teléfono con Rodríguez y el mismo día en que sostuvo un encuentro con María Corina Machado, líder de la oposición venezolana. La visita de Ratcliffe lo convierte en el funcionario estadounidense de mayor rango —y el primer miembro del gabinete— en viajar a Venezuela desde la operación militar que derivó en la detención de Maduro en Caracas, hace casi dos semanas.
Según un funcionario estadounidense citado por The New York Times, Ratcliffe viajó al país sudamericano por instrucciones directas de Trump con el objetivo de transmitir un mensaje claro: Estados Unidos espera una mejora sustancial en la relación de trabajo con las autoridades venezolanas y busca generar un marco mínimo de confianza para la siguiente etapa de la transición política.
Durante su estancia, Ratcliffe también sostuvo reuniones con Gustavo González López, alto jefe de inteligencia y figura clave del aparato de seguridad venezolano. González López, quien habla inglés y cursó estudios en la Escuela de las Américas, el histórico programa militar estadounidense por el que pasaron figuras como Manuel Noriega, Leopoldo Galtieri y Hugo Banzer, representa un interlocutor estratégico para Washington en materia de control interno y seguridad.
El Times señala que la visita fue interpretada por algunos sectores como un desaire a otros actores opositores, al consolidar a Rodríguez como la principal interlocutora con Estados Unidos en esta fase. El movimiento refuerza la percepción de que Washington ha optado por una vía pragmática y directa, privilegiando la estabilidad y el control del proceso político por encima de equilibrios internos de la oposición.
En un detalle revelador del clima que rodea a la nueva dirigencia venezolana, el diario consigna que un informe de inteligencia que circuló entre altos funcionarios estadounidenses mencionó que Rodríguez vistió un atuendo valuado en 15 mil dólares durante su toma de posesión, lo que provocó comentarios irónicos dentro del propio gobierno estadounidense sobre el contraste entre su discurso político y su imagen pública.
El reporte del New York Times deja claro que Estados Unidos ha entrado en una fase de intervención abierta y directa en la redefinición del poder en Venezuela, con Caracas nuevamente en el centro de la agenda geopolítica regional.