
López Obrador criticó al Poder Judicial de la Federación, a Tomás Zerón y Felipe Calderón, pero eludió criticar al Ejército o a Enrique Peña Nieto.
Según López Obrador el "pacto de silencio" afectó incluso a su gobierno. Encinas se suma a la campaña presidencial de Claudia Sheinbaum.
Por Los Ángeles Press
La conferencia de prensa de este jueves 19 de octubre sirvió para ofrecer una agridulce despedida a Alejandro Encinas quien, ayer al mediodía, re-publicó un breve mensaje en su cuenta de la red social antes conocida como Twitter en el que Claudia Sheinbaum, la futura candidata a la presidencia del Movimiento de Regeneración Nacional, informaba que se había reunido con Encinas.
El mensaje, que se puede ver más adelante, no dejaba en claro si era una visita de cortesía o si, como se confirmó hoy, marcaba la salida de Encinas del gobierno. En su lugar fue nombrado Félix Arturo Medina, quien fungía hasta ayer como procurador fiscal.
Hasta donde es posible deducirlo de las pistas que ofreció Andrés Manuel López Obrador durante su conferencia de prensa, la salida de Encinas refleja los problemas que siguen existiendo para dar una respuesta cierta a las preguntas que existen acerca de la desaparición de los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, Guerrero.
En un punto de la conferencia, cuando faltaban cinco minutos para que dieran las nueve, reconoció que existía un “pacto de silencio” en su propio gobierno. Como ha hecho en ocasiones previas, atacó a los integrantes del GIEI, Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, quienes--según dijo el presidente—junto con algunos padres de familia de las víctimas “se enojan porque no querían que se detuviera al procurador y a otros.”
Presentó, en ese sentido, fragmentos de un listado en el que aparecen los nombres de exfuncionarios públicos y figuras del crimen organizado en Guerrero que habrían sido considerados en algún momento como potencialmente vinculados con la desaparición de los jóvenes estudiantes. Una de las hojas de la lista aparece en la imagen a continuación.
Como ya es costumbre, se refirió a Tomás Zerón y su papel en la construcción de la llamada “verdad histórica” y atacó una vez más a algunos de los otros actores políticos a quienes suele criticar cuando aborda este tema, incluido Felipe Calderón Hinojosa.
De igual modo, como ya hecho antes, exculpó a Enrique Peña Nieto de quien dijo, por ahí de las 9:05 de la mañana fue “maltratado” como resultado de lo ocurrido en Ayotzinapa.
Un poco antes había dicho que iban a reconstruir toda la investigación del caso Ayotzinapa, lo que vinculó de manera poco clara con su presunta popularidad, idea que sustentó con una gráfica en la que no es posible identificar alguna fuente en la que efectivamente aparecen los nombres de algunos jefes de Estado y de gobierno de distintos países del mundo.
Ello ocurrió luego de dio cuenta de algunas de las acciones de gobiernos previos al suyo en materia de privatizaciones de distintas empresas y servicios a cuenta del Estado.
Ese recuento de privatizaciones lo ató a la manera en que ha financiado la construcción del llamado Tren Maya. Dijo, en ese sentido, que “el fideicomiso del Tren Maya es para la construcción de la obra, es una obra pública”.
A su vez, esa idea la vinculó con su crítica de los fideicomisos del Poder Judicial Federal de los que dijo “son privilegios; lo otro (es decir, el Tren Maya) es obra en beneficio del pueblo.”
Finalmente, minimizó los paros que han anunciado los trabajadores de ese poder manifestando que están en su derecho y que no afectarán en nada porque no hacen nada más que cuidar a los potentados y a los delincuentes de cuello blanco y del crimen organizado. “Me gustaría que los ministros de la Corte marchen para que defiendan sus privilegios, además sirve que les da el sol.”