Salvador Rangel, obispo emérito de Chilpancingo, aparece

Rodolfo Soriano-Núñez

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El obispo emérito tiene 78 años, por lo que renunció a su cargo en abril de 2021. El papa Francisco aceptó la renuncia en febrero de 2022.

Rangel Mendoza está enfermo y debe consumir de manera regular medicamentos, señalaba la CEM antes de que medios de Guerrero y Morelos informaran que estaba en un hospital.

Por Rodolfo Soriano-Núñez

Poco después de las 4 de la tarde de este lunes 29 de abril, las cuentas de redes sociales de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) informaron de la desaparición del obispo emérito de la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, en el estado de Guerrero, Salvador Rangel Mendoza.

Poco antes de las seis y media de la tarde, empezó a circular información que daba cuenta de que el obispo Rangel Mendoza se encontraba en el Hospital General de Cuernavaca, José G. Parres.

El obispo Rangel Mendoza es un miembro de la orden de los franciscanos que, a partir de 2009 y durante seis años, fue obispo de Huejutla, Hidalgo. Ahí fue testigo, como muchos mexicanos, de la manera en que los llamados Zeta sumieron a Hidalgo y otros estados del oriente de México en una ola de violencia sin precedentes desde la Revolución de 1910-7.

En 2015, el papa Francisco lo nombró titular de una de las diócesis más difíciles de México tanto por la complejidad para desplazarse en la sierra de Guerrero, como por la pobreza y, sobre todo, por la violencia que ya desde entonces dominaba esa zona de México.

Hasta donde se sabe, Rangel habría sido por última vez la tarde del sábado 27 de los corrientes en el hogar donde vive ya como obispo emérito en Jiutepec, Morelos.

No está claro al momento de redactar estas líneas si se trata de un secuestro y si habría alguna motivación política o de otro tipo de quien ha privado de la libertad al obispo emérito. La Conferencia del Episcopado Mexicano se limita a calificar el hecho como “desaparición” y no hay reportes de que se haya pedido algún rescate por él.

Según se sabe, Rangel Mendoza salió de Jiutepec, Morelos, rumbo al territorio de lo que fue su diócesis, aunque no hay mayores detalles acerca de la agenda que habría de desahogar durante ese viaje.

La propia CEM hace ver que los hechos habrían ocurrido en Morelos, por lo que el comunicado que circularon la tarde de este lunes hace referencia tanto al gobierno federal, como a los estatales de Morelos y Guerrero.

Rangel Mendoza se destacó durante sus siete años como obispo de Chilpancingo-Chilapa por impulsar distintas iniciativas de paz entre los diferentes grupos que se disputan territorios en las distintas zonas de la Sierra Madre del Sur.

Apenas el 23 de este mes había celebrado su cumpleaños, como se puede ver en la imagen que aparece inmediatamente después de este párrafo.

Tarjeta de felicitación publicada por la diócesis de Chilpancingo-Chilapa en su cuenta de Facebook.

 

Cercano a Ayotzinapa

Aunque todavía no era obispo de Chilapa-Chilpancingo, que incluye a Iguala, cuando ocurrió lo que hasta ahora pasa por ser una desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa, Rangel se ha mantenido cercano a los padres y otros familiares de los estudiantes de esa institución de educación pública.

Desde 2016, Rangel ha advertido acerca de los efectos perversos de la politización de la búsqueda de los 43 estudiantes. Hacia ver el 24 de febrero de aquel año, que los familiares estaban divididos pues “muchos líderes quieren sacar raja del árbol caído”.

Rangel habló así para dar cuenta de las razones del papa Francisco para no hablar específicamente de los estudiantes de Ayotzinapa y hablar, en cambio, de los más de 400 desaparecidos que en ese entonces, cuando Jorge Mario Bergoglio viajó a México, se consideraba que existían sólo en la ciudad de Iguala, Guerrero.

El obispo Rangel Mendoza durante una visita a una radiodifusora de Guerrero en 2022.

Poco después de la navidad de 2018, Rangel encabezó una misa en la basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en la Ciudad de México. El año siguiente, en 2019, lamentó públicamente que no hubiera avances concretos en las investigaciones sobre lo ocurrido en septiembre de 2014 en Iguala.

En 2020, el 21 de septiembre, Rangel Mendoza acudió a las instalaciones de la Normal Raúl Isidro Burgos y celebró una misa en una de las explanadas de esa institución. Condenó nuevamente los hechos e insistió en los llamados frecuentes que hacía a que se resolviera el caso.

Aunque en principio los obispos eméritos deben hacerse responsables de una parroquia en la diócesis en la que prestaron sus servicios, Rangel Mendoza sufre de distintas afecciones que le hacían difícil volver a ser párroco.

 

 

El comunicado de la CEM no abunda respecto de esas afecciones, pero en el tercer párrafo hablan de “su delicado estado de salud”, así como de la necesidad de “tomar de manera adecuada y oportuna los medicamentos que requiere para su bienestar”.

El texto completo del comunicado fue publicado por la cuenta de la CEM en la red social antes conocida como Twitter y se puede consultar inmediatamente después de este párrafo.

 

Un poco después de las cinco de la tarde, la Fiscalía General de Justicia de Guerrero publicó un mensaje en su cuenta de Facebook en la que manifestaban su total disposición a participar en la búsqueda del obispo emérito Rangel Mendoza. El mensaje aparece inmediatamente después de este párrafo.

El comunicado que da cuenta de la situación del obispo Rangel Mendoza fue publicado poco antes de las seis y media de la tarde por la CEM en sus cuentas de redes sociales, como se puede ver inmediatamente después de este párrafo.