
Sheinbaum no fijó postura sobre la designación de los cárteles como "terroristas" y dijo que se coordinará con Estados Unidos "por razones humanitarias".
Según Sheinbaum "la oposición" promueve una intervención, "como en el siglo XIX", a pesar de que los partidos de oposición no se han pronunciado sobre el tema.
Los Ángeles Press
Unas horas después de que Donald Trump hiciera sentir las contradicciones que ya desde ahora caracterizan a su gobierno, a punto de asumir en menos de un mes, la presidente de México, Claudia Sheinbaum, presentó una nueva versión de lo que hasta ahora son dos conversaciones telefónicas con el futuro presidente de Estados Unidos.
Según dijo Sheinbaum, como se puede ver en el vídeo después de este párrafo, esas comunicaciones no fueron formales, pues en su opinión todavía está pendiente el trámite de la ratificación de nombramientos clave de su futuro gobierno.
Fragmento de la actividad en Palacio Nacional del 23 de diciembre de 2024.
La explicación se antoja formalista porque, aunque es cierto que hay nombramientos que se han caído, como el del excongresista Matt Gaetz, que originalmente estaba considerado para ser secretario de Justicia, equivalente a fiscal del segundo gobierno de Trump, ese nombramiento se cayó por las acusaciones de abuso sexual contra Gaetz.
Sin embargo, en lo que hace a los nombramientos de titular del Departamento de Estado (Marco Rubio) y de embajador en México (Ron Johnson), parece difícil que pudiera rechazarlos el Senado de Estados Unidos. Rubio ha sido senador de Florida y cuenta con los votos suficientes para obtener el cargo.
Johnson ya fue embajador en El Salvador durante la primera presidencia de Trump y tiene un historial en los servicios de inteligencia y las fuerzas armadas de su país que hace difícil suponer que los senadores de su país pudieran rechazarlo.
Lo dicho por Sheinbaum quiso ser una respuesta al anuncio de Trump de que designará como organizaciones terroristas a los llamados cárteles mexicanos. Sería de suponerse que al menos los ocho más importantes y conocidos, el de Sinaloa, el Jalisco Nueva Generación, el cártel del Pacífico, el del Golfo, Los Zetas, la Familia Michoacana, los Arellano Félix, los Beltrán Leyva y La Línea de los Carrillo Fuentes, entre otros, caerían de inmediato en esa categoría, de los 37 cárteles que se han identificado desde 2019 a la fecha.
Al mismo tiempo, Sheinbaum trató de presentarse como víctima de esa decisión, no directamente de Trump, sino de “la oposición” a la que culpó de promover lo que ella llamó “una intervención”.
Esa afirmación resulta excesiva, pues hasta ahora Trump no ha dicho qué implicará la designación. Es cierto que, en la lógica de la legislación estadunidense, ello ampliaría el tipo de operaciones que Estados Unidos consideraría legítimas de realizar en territorio mexicano con o sin la autorización de México.
En todo caso, como se puede ver en el vídeo después de este párrafo, Sheinbaum hizo todo lo posible por presentarse como víctima de la oposición en ese tema y, sobre todo, por presentar la actitud de la oposición como una continuación de las decisiones del “partido conservador” del siglo XIX.
Fragmento de la actividad en Palacio Nacional del 23 de diciembre de 2024.
Resulta más difícil de comprender lo expresado por la mandataria en la medida que, hasta donde es posible saberlo, ni el Partido Acción Nacional ni el Revolucionario Institucional o el Movimiento Ciudadano han celebrado la postura de Trump y más bien hay registros previos de los reparos de esos partidos y otros grupos a intentos previos del gobierno de Estados Unidos para usar esa designación contra los cárteles mexicanos del narcotráfico.
Sheinbaum insistió, de nueva cuenta, en que su gobierno se coordinará con el de Estados Unidos, pero que no aceptará una intervención. Fue notorio también que, una vez más, insistiera en que la coordinación con Estados Unidos será "por razones humanitarias", pues según lo ha dicho Sheinbaum y antes de ella Andrés Manuel López Obrador, la crisis de consumo de fentanilo ocurre en ese país y no en México, a pesar de la evidencia de los estragos que causa en México el consumo de drogas sintéticas.
La posición de Sheinbaum la fijó luego de que el fin de semana estuviera en Sinaloa donde, poco antes de su llegada, ocurrió un relevo en la secretaría de Seguridad Pública local que, como en ocurre en muchas de las correspondientes en otros estados, están a cargo de militares retirados o con licencia. Sheinbaum también anunció ahí un nuevo plan de desarrollo para esa entidad, como se puede leer en la nota enlazada antes de este párrafo.
La mandataria aprovechó incluso para vincular las declaraciones de Trump sobre los cárteles mexicanos con otras igualmente preocupantes sobre el futuro del Canal de Panamá, que le dieron a la presidente la oportunidad para hacer un llamado a la unidad a América Latina y expresar su respaldo al gobierno de Panamá que, como se da cuenta en la nota enlazada después de este párrafo.
Sobre el maíz transgénico
Claudia Sheinbaum, al respecto, dijo que no se podrá sembrar maíz transgénico en México a pesar del más reciente fallo de los paneles que regulan las relaciones entre su país, Estados Unidos y Canadá.
La solución, según la presidente, será una reforma constitucional que prohíba el uso de maíz transgénico en México. Esa solución, sin embargo, colocará en una situación de mayor fragilidad al acuerdo comercial, ya de por sí bajo amenaza de aranceles por parte de Trump, pues los acuerdos y tratados internacionales ratificados por el Senado mexicano, son equivalentes a lo que fija la Constitución del país.
Eso lo establece el texto del artículo 133 de la propia Constitución, disponible aquí en formato PDF, y como imagen después de este párrafo. El reformar la Constitución para ese propósito sólo exacerbará las tensiones que ya ponen en peligro al acuerdo comercial entre los tres países.
Hacia el final de la actividad, la presidente volvió a autohalagarse, al celebrar una encuesta que la designa como una de las "mujeres más poderosas" del mundo, lo que motivó aplausos de los empleados de la Presidencia de la República presentes en el Salón Tesorería de Palacio Nacional.