
Sheinbaum admitió que México podría librar los otros aranceles que todavía pesan sobre la economía si se reduce el tráfico de fentanilo.
Según Ebrard, además del "trato preferencial" en los "aranceles recíprocos" se deber celebrar que se haya adelantado la renegociación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá y haber protegido diez millones de empleos.
Los Ángeles Press
La idea que el gobierno de Claudia Sheinbaum buscó afirmar a sus interlocutores es que México obtuvo ayer de Estados Unidos un “trato preferencial”. Ese fue el encabezado de las diapositivas que usó Marcelo Ebrard, secretario de Comercio de México, para presentar por todos los medios posibles como un éxito para México lo que anunció ayer Donald Trump en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca.
Si en realidad fue así es difícil saberlo, pues los principales índices bursátiles de prácticamente todos los mercados del mundo se mostraron toda la mañana del miércoles y hasta este jueves especialmente escépticos y decepcionados por el anuncio del miércoles por la tarde. Como lo confirma la cotización para los últimos seis meses del índice industrial Dow Jones en la gráfica que aparece después de este párrafo, tomada de Yahoo Finance.
Aunque los gobiernos europeos hicieron lo posible por eludir una confrontación abierta, la líder de la Unión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, presidente de la Comisión Europea, anunció en la mañana de Europa, como lo hizo ayer mismo el primer ministro de Canadá, Mark Carney, medidas compensatorias en lo que la mayoría de los analistas de mercados estiman es ya una “guerra de aranceles”.
Que había el riesgo de esta guerra es algo que la Casa Blanca sabía bien. Ayer mismo, poco después del anuncio de Trump, su secretario del Tesoro, Scott Bessent, ofreció entrevistas tanto a Bloomberg TV como a CNN y a otras televisoras de Estados Unidos, llamando a los, hasta ahora, socios comerciales de su país a aceptar los aranceles como una suerte de costo por el acceso a ese mercado y evitar escalar las medidas.
Después de este párrafo se encuentra un vídeo del canal de YouTube de Bloomberg TV, con audio sólo en inglés, en que el secretario del Tesoro de Trump llama a los países afectados a no responder con medidas compensatorias.
Scott Bessent, secretario del Tesoro de Trump llama a otros países a aceptar los aranceles. Audio disponible sólo en inglés. Es posible obtener subtítulos en el panel de control de YouTube.
Que México sabe que estamos en una realidad nueva a pesar del supuesto “trato preferencial” que, en la versión oficial, se insiste que se nos dio es claro pues tanto Ebrard como Sheinbaum reconocieron que vivimos una nueva realidad. Esa nueva realidad los hará anunciar medidas adicionales después del mediodía de este jueves.
Ebrard habló incluso de un “nuevo sistema comercial” e insistió en la idea de que la estrategia que siguió el gobierno de México permitió proteger diez millones de empleos, al tiempo que reconocía que en los hechos se adelantó la renegociación del Tratado México-Estados Unidos-Canadá, que él mismo encabezó seis años antes cuando era el canciller de Andrés Manuel López Obrador, como se puede confirmar en el vídeo que aparece después de este párrafo.
A su vez, Sheinbaum insistió en que, según ella, a México Estados Unidos le mostró alguna medida de respeto, aunque no es claro en qué se basa para decir eso pues aún cuando no se incluyó a México en lo que la Casa Blanca llamó ayer los “aranceles recíprocos” la realidad es que México sigue lidiando con aranceles del 25 por ciento por su supuesto papel en la migración ilegal y el tráfico de fentanilo a Estados Unidos.
De manera por demás contradictoria, la propia Sheinbaum lo admitió, pues además de reconocer que los otros aranceles están vigentes, dijo que la manera en que México podría mejorar los términos de su relación con el gobierno de Trump es la de reducir el tráfico de fentanilo a Estados Unidos.
Ella misma admitió el peso de los gravámenes en materia de acero y aluminio, pues dedicó varios minutos al tema, a pesar de lo cual, al mismo tiempo insistía en que hubo un “trato preferencial” y en que hay “respeto” y que lo que se ha establecido es “colaboración” y “no subordinación”.
Sheinbaum usó esa idea de “respeto” como se puede apreciar en el vídeo que aparece después de este párrafo.
Fiel al guión que heredó de su predecesor en el cargo, Sheinbaum habló de la existencia de “enemigos, adversarios” que—según ella—quieren que se le impongan a México los aranceles. Como ocurría con las quejas que en tono similar pronunciaba López Obrador, no presentó alguna prueba de que haya quien efectivamente quiera eso para el país.
Como hacía López Obrador, Sheinbaum habló de que hay quienes “quieren que le vaya mal a México”.
Después hizo una tímida defensa de la soberanía panameña del Canal que lleva el nombre de ese país de América Central que ligó con una cita de la frase célebre atribuida en México a Vicente Guerrero, pero que tiene sus raíces en la República Romana de “la patria es primero”.
Sheinbaum tomó distancia de un video que circula en algunas redes sociales en el que una persona llama a invertir en Petróleos Mexicanos, luego de lo cual dijo que su gobierno resolverá el problema de los pagos a los acreedores a la paraestatal mexicana.
En Ottawa, Mark Carney, el primer ministro de Canadá coincidió con la idea que adelantó en la Ciudad de México Marcelo Ebrard de que la renegociación del T-MEC se adelantó y, en ese sentido, contra la advertencia de Scott Bessent, anunció un paquete de aranceles compensatorios por considerar que las medidas tomadas por Trump contra su país son "injustificadas, no han sido provocadas por Canadá y están mal orientadas." Mientras tanto, en París, Francia, el presidente Emmanuel Macrón calificó a los aranceles de "decisión brutal" y llamó a empresarios europeos a no invertir en Estados Unidos, mientras las bolsas de valores europeas tenían profundas pérdidas.
Poco después de las doce del día, en la explanada del patio principal del Museo Nacional de Antropología e Historia, Sheinbaum pronunció un mensaje en que reiteró su gratitud a Trump por el supuesto "trato preferencial" que dio a México, al tiempo que también insistía en celebrar el legado de López Obrador.
Fue un relanzamiento del llamado Plan México centrado en el "fortalecimiento del mercado interno", aunque con poca claridad de qué medidas concretas tomará su gobierno cuando se considera que México vende el 80 por ciento de sus exportaciones a Estados Unidos.
Sheinbaum dijo que se aumentará la producción de maiz, frijol y arroz, además de leche, para reducir la dependencia del mercado estadunidense, aunque algunas de sus metas tienen el horizonte del año 2030. Mañana viernes en su actividad en Palacio Nacional ofrecerá los detalles. El detalle de los programas en materia de energía los anunciará al final de la siguiente semana.