
Bukele, ausente de la CELAC, señalado por las inconsistencias del confinamiento de migrantes deportados desde Estados Unidos.
Por Itsmania Platero
Bukele, quien está ausente en la cumbre de la CELAC que se realiza en Honduras, no cuenta con personal capacitado para diferenciar a un migrante de un delincuente.
El regreso del migrante salvadoreño deportado por error depende del gobierno de Nayib Bukele y no de la justicia estadounidense, dijo un exfiscal.
Hoy, la Corte Suprema de los EEUU da luz verde a las deportaciones rápidas de Trump bajo la Ley de "Enemigos Extranjeros". Este máximo tribunal aclaró que las personas que sean deportadas en el futuro deberán ser notificadas de que están siendo expulsadas en el marco de esta ley de tiempos de guerra y deberán tener "un tiempo razonable" para poder impugnar sus deportaciones.
La Corte Suprema autorizó este lunes al gobierno de Donald Trump a utilizar la Ley de Enemigos Extranjeros para realizar deportaciones rápidas, lo que supone, por ahora, una importante victoria para la administración del republicano tras un intenso conflicto legal.
Las inconsistencias del sistema legal de El Salvador salen a flote al llevar a cabo audiencias que garanticen un debido proceso a los supuestos delincuentes. Hasta ahora, mantiene en prisión "al menos tres cuartas partes de los 238 migrantes venezolanos enviados por Estados Unidos al Centro para el Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador", sin antecedentes penales ni policiales.
Un informe presentado indica que al menos el 75 % de los venezolanos enviados a la cárcel salvadoreña no pertenecen a las bandas criminales "El Tren de Aragua", como el gobierno de Estados Unidos asegura para justificar su expulsión.
Según los abogados que los representan, afirman que la mayoría de los migrantes únicamente fueron capturados por tener tatuajes que los vuelven sospechosos de ser criminales.
A pesar de que la ley se convierte en un triunfo anhelado para el presidente Trump, resume el fracaso del presidente BUKELE, quien solo recibe a los expulsados, violentando los principios legales de los migrantes, su debido proceso y, además, cometiendo errores en el derecho penal, ya que no cuenta con los peritos adecuados.
El desfase del conocimiento legal es grande, pues las pandillas en Honduras, como sus cómplices, muchos de ellos funcionarios del Estado, ya no utilizan tatuajes y pasan por la vida como si no existiera.
En una ajustada votación de 5-4, el máximo tribunal dio luz verde al uso de una antigua ley del siglo XVIII que el presidente invocó para expulsar a El Salvador a cientos de venezolanos a los que acusó de pertenecer a la banda criminal Tren de Aragua, a pesar de que un juez había emitido una orden para bloquear la medida.
Las quejas de los abogados radican en la inocencia de sus clientes y, además, en la violación de los derechos humanos, ya que no saben nada del paradero de sus clientes, la mayoría de ellos venezolanos.
Sin embargo, la corte aclaró en su fallo que las personas que sean deportadas en el futuro deberán ser notificadas de que están siendo expulsadas en el marco de esta ley de tiempos de guerra y que deberán tener "un tiempo razonable" para poder impugnar sus deportaciones.