Sheinbaum se contradice: de negar fentanilo a presumir decomisos a Trump

Guadalupe Lizárraga

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"Nuestro gobierno ha asegurado en cuatro meses más de 40 toneladas de drogas, incluyendo 20 millones de dosis de fentanilo", justifica Sheinbaum a Trump.

Por Guadalupe Lizárraga

Ciudad de México. — La presidente de México, Claudia Sheinbaum, publicó este sábado un mensaje en su cuenta de X en respuesta a las acusaciones de la Casa Blanca, que señaló al gobierno mexicano de mantener alianzas con organizaciones del narcotráfico. Sin embargo, en su mensaje ha incurrido en contradicciones en su postura sobre el fentanilo y la crisis de drogas en México que hace unos meses negaba.

En su tuit, Sheinbaum rechazó categóricamente las acusaciones de Estados Unidos y afirmó que su gobierno ha incautado más de 40 toneladas de drogas, incluyendo 20 millones de dosis de fentanilo, en los últimos cuatro meses. Además, destacó la detención de más de diez mil personas vinculadas con el crimen organizado. "Nuestro gobierno ha actuado con firmeza y determinación para combatir estas redes", aseguró.

No obstante, estas declaraciones contrastan con sus afirmaciones previas. El 26 de noviembre de 2024, Sheinbaum negó rotundamente la presencia de fentanilo en México y calificó las acusaciones del entonces presidente Donald Trump como "racismo" y carentes de fundamento. "No tenemos la crisis de fentanilo en México, porque somos una potencia cultural. Aquí en México las familias nos queremos. Estas acusaciones son una muestra más del racismo y la falta de respeto hacia nuestro país", declaró en aquel momento. Ese mismo día de noviembre, en su conferencia matutina, leyó en una carta pública dirigida a Trump señalando que en su corta administración se habían detenido ya a 15 640 personas "por violencia relacionada con el tráfico de drogas". Aunque ahora en su tuit la cifra la redujo a "10 mil personas detenidas".

Posteriormente, el 7 de enero de 2025, la mandataria volvió a negar que México enfrentara una crisis de consumo de drogas y desacreditó un reportaje de The New York Times que reveló la existencia de un laboratorio clandestino de fentanilo en Sinaloa. "No hay tal crisis en México. Este tipo de reportajes solo buscan criminalizar a nuestro país", afirmó Sheinbaum en esa ocasión. En dos semanas, la mandataria lo negó en tres ocasiones cuestionando el reportaje del diario estadounidense.

Ahora, frente a las acusaciones de la Casa Blanca, sobre la relación del gobierno con los cárteles de la droga, la presidente ha cambiado su discurso, reconociendo no sólo la presencia de fentanilo en el país, sino también los esfuerzos de su gobierno para combatir su producción y tráfico. Esta contradicción ha generado escepticismo y críticas tanto en México como en el extranjero.

En su tuit, Sheinbaum también criticó a Estados Unidos por no abordar adecuadamente la prevención del consumo de fentanilo en su territorio y señaló que la epidemia de opioides en ese país tiene su origen en la prescripción indiscriminada de medicamentos autorizados por la FDA. "Si el gobierno de Estados Unidos quisiera atender este problema, debería combatir la venta de estupefacientes en sus calles y el lavado de dinero que genera esta actividad ilegal", escribió.

Sheinbaum propuso a Trump establecer una mesa de trabajo bilateral para abordar de manera conjunta el problema del crimen organizado y el tráfico de drogas. "Debemos trabajar bajo los principios de responsabilidad compartida, confianza mutua, colaboración y respeto a la soberanía. Coordinación sí; subordinación, no", enfatizó.

Sin embargo, las contradicciones en su discurso en los últimos tres meses ponen en duda la coherencia de su estrategia para combatir el narcotráfico en México, e incluso se cuestiona la estrategia emprendida por su antecesor, López Obrador, sobre todo cuando la misma DEA había señalado la existencia de laboratorios en otras entidades del país, como Yucatán.

Analistas políticos han señalado que este cambio de narrativa afecta la credibilidad de Sheinbaum en el escenario internacional. "Es difícil entender cómo un gobierno puede negar un problema y, meses después, usarlo como argumento en una disputa bilateral. Esto debilita su posición y genera desconfianza", comentó un experto mexicano en seguridad internacional.

Mientras tanto, el gobierno mexicano ha instruido al secretario de Economía a implementar un "plan B" que incluye medidas arancelarias y no arancelarias en defensa de los intereses del país. "Nada por la fuerza; todo por la razón y el derecho", concluyó Sheinbaum en su tuit.