
El aumento en los decomisos de Sheinbaum llama la atención de medios y analistas internacionales que los atribuyen a la presión de Trump.
Sheinbaum minimizó los posibles efectos negativos de recurrir a sorteos para nombrar a jueces en la última etapa de su reforma judicial.
Los Ángeles Press
Este martes 28 de enero la actividad en Palacio Nacional se dividió entre la repetición de los anuncios en materia de apoyos a las personas que pudieran ser deportadas de Estados Unidos a México por el gobierno de Donald Trump y la repetición, también, de los alegados beneficios de la política de seguridad del actual gobierno federal.
En esa lógica, Claudia Sheinbaum, acompañada de su secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y el resto del gabinete del ramo insistieron en minimizar los efectos negativos de esa política, en celebrar sus supuestos triunfos y en defender, contra viento y marea, al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, quien apenas ayer también reprochó las críticas que se le hacen por la situación que prevalece en esa entidad.
En materia de deportaciones, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez insistió en que el programa integra a 34 dependencias federales y seis estados del país, bajo la coordinación del Instituto Nacional de la Migración y el Registro Nacional de Población.
Una vez más se habló de la tarjeta de dos mil pesos que se les entregará al ingresar a alguno de los diez centros de atención que, según lo dicho hoy se ubican en Tamaulipas con tres, Baja California y Sonora con dos, y uno en cada uno de los estados de Chihuahua, Coahuila y Nuevo León.
Según se dijo, la alimentación correrá a cargo de las secretarías de Marina y de la Defensa Nacional, además de que se contará con 189 autobuses para trasladarlos a sus lugares de origen.
Minutos más tarde, García Harfuch presentó lo que el gobierno federal dice haber avanzado en materia de combate al crimen. Fue notable que, a pesar de que según el actual gobierno en México no hay un problema de consumo de drogas, hablen de haber “asegurado casi 100 toneladas de drogas en los primeros cuatro meses”.
El notable salto en las cifras reportadas de narcóticos incautados por el gobierno de México son motivo ya de comentarios en medios internacionales en inglés que imputan ese súbito cambio de actitud del gobierno de México a la presión generada por las amenazas de Donald Trump.
En el vídeo que aparece a continuación, por ejemplo, el comentarista Ian Bremmer deja ver el cambio tan notable en la actitud del gobierno de México en materia de combate a las drogas y decomiso de estupefacientes.
Ian Bremmer, politólogo. Audio en inglés. Para obtener los subtítulos en español, use el panel de control de YouTube.
En el minuto 2:53 del vídeo, Bremmer hace ver lo cuidadosa que ha sido Sheinbaum y al minuto 3, como se puede ver en la captura de pantalla que aparece a continuación Bremmer destaca cómo Sheinbaum y su gobierno ha decomisado asombrosas cantidades de fentanilo.
Bremmer incluso enfatiza, segundos después, cómo los decomisos de fentanilo en los últimos tres meses han sido superiores a todos los hechos por el gobierno de México en los últimos cuatro años.
García Harfuch también dijo haber decomisado cuatro mil 981 armas de fuego, además de reportar la destrucción de “laboratorios clandestinos productores de drogas, con una afectación económica de 53 mil 770 millones de pesos a los grupos delictivos”.
Luego ofreció cifras menores de lo hecho en ese rubro en los estados de Baja California, Colima, Guerrero, Jalisco, Nuevo León, Sinaloa, Puebla, Tlaxcala y la Ciudad de México, lo que hace inevitable regresar a lo dicho por Bremmer acerca de la manera en que el gobierno de México súbitamente encontró la manera de golpear las operaciones y finanzas de los grupos criminales que operan en México.
Es notable, además, que a contrapelo de la posición que ha defendido Sheinbaum según la cual México está libre de consumo de drogas y es sólo lo que pasa camino a Estados Unidos, García Harfuch haya hablado hoy de que en Puebla y Tlaxcala se desmantelaron dos laboratorios de drogas.
Además, según el propio secretario de Seguridad Pública del actual gobierno, durante estos cuatro meses se ha arrestado a más de diez mil personas por delitos que él calificó de “alto impacto”.
Minutos después, Sheinbaum dijo que su gobierno no “abandonará” el caso de Ismael El Mayo Zambada que fue una de las causas de algunas de los más amargos reproches por supuesto intervencionismo contra Ken Salazar, el embajador de Joe Biden en México.
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum celebró que el gobierno de Belice muestre interés en ampliar las vías del Tren Maya de territorio mexicano al suyo y a Guatemala, al tiempo que minimizó el que Google Maps haya anunciado que hará propia la directiva del gobierno de Estados Unidos para cambiar el nombre del Golfo de México.
Sheinbaum también salió a la defensa de Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, a quien dijo no le corresponde deponer. Luego de ello, la presidente se elogio a sí misma por los números que reportan encuestas que le resultan favorables.
También minimizó los efectos de recurrir a la insaculación para decidir quiénes podrán ser candidatos a cargos de elección en el Poder Judicial. Según Sheinbaum “no podía hacer otra cosa”.