
Sheinbaum reprobró la propuesta de consejeros del INE de aumentar en lugar de reducir la representación proporcional.
Lichtman acusó a Sheinbaum de hacer relaciones públicas para figuras del narcotráfico en México.
Los Ángeles Press
La actividad este lunes 14 de julio en Palacio Nacional estuvo centrada, al menos originalmente, en celebrar los programas de vivienda del actual gobierno. Como suele ser el caso, a pesar del interés de Claudia Sheinbaum en apegarse a su guión, la realidad terminó por imponérsele.
Y es que las nuevas amenazas de aranceles adicionales del gobierno de Estados Unidos hacen prácticamente imposible eludir el tema. Sheinbaum se mostró preocupaba por los efectos que tendrán los más recientes amagos en la distribución del jitomate mexicano, que ha tenido en Estados Unidos a uno de sus principales destinos en los últimos 30 años.
Lo mismo podría decirse de casi cualquier otro de los productos incorporados a la guerra de aranceles desplegada desde Washington. Sheinbaum insistió, una vez más, en que hay diálogo y negociación y que hay equipos de empleados de su gobierno buscando lograr algún acuerdo con el de Donald Trump pero, como ya es cada vez más frecuente, las malas noticias desde Washington no tienen pausa.
Y esas malas noticias que, como hizo ver Sheinbaum, no afectan sólo a México, sino que tocan incluso a países que le compran más a Estados Unidos de lo que le venden, como Brasil.
El propio Marcelo Ebrard hizo declaraciones en ese sentido.
Sin embargo, lo que nubla cualquier diagnóstico que se haga acerca de los posibles efectos que tendrá la guerra de aranceles de Trump es, en un sentido, las acusaciones contra figuras clave de la vida pública en México por sus nexos con el narcotráfico.
La otra es lo que lo que parece ser el empeño del actual gobierno para anular cualquier resquicio a la representación de las minorías, representado en la insistencia, patente este lunes en Palacio Nacional, de rechazar la propuesta del Instituto Nacional Electoral de fortalecer en lugar de anular la representación proporcional.
En lo que hace a los vínculos de figuras públicas de México con los narcotraficantes, la propia Sheinbaum anunció hoy que irá a tribunales contra el abogado de la familia Guzmán, los así llamados Chapitos, luego de que Jeffrey Lichtman, abogado de Ovidio Guzmán, acusó a Sheinbaum de llevar las relaciones públicas de narcotraficantes en México.
No fue claro si la demanda de Sheinbaum será en tribunales mexicanos o de Estados Unidos. En México sería una cuestión de mero trámite, nada que pueda llamarse un juicio en realidad, pues no habría juez mexicano, ni siquiera uno de los vilipendiados ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a punto de dejar el cargo, que pudieran fallar a favor del abogado estadunidense de un narcotraficante.
Si el juicio va a Estados Unidos, habrá que ver qué pasa. En qué juzgado se dirime y qué pruebas pudieran llegar a admitir los juzgadores de aquel país en algo que parece más un lance político para presentarse como víctima de un abogado de narcotraficantes que una discusión que pudiera llegar a dirimirse de manera sensata y racional.
En fechas previas, Los Ángeles Press ha dado cuenta de los efectos de la decisión de Ovidio y otros miembros de la familia Guzmán de acogerse a lo ofrecido por la justicia de Estados Unidos, como se puede ver en el texto enlazado después de este párrafo.
Los dichos contra Lichtman ocurrieron al mismo tiempo que Sheinbaum insistió, una vez más, en que su gobierno se coordina en todo lo posible con el de Estados Unidos.
Según ella, la coordinación “no es retórica” al tiempo que volvía al estribillo de la “colaboración sin subordinación”, aunque es claro que en los temas del combate al narcotráfico ni Joe Biden ni Trump tienen alguna confianza en el gobierno de México como lo demuestran tanto el arresto de Ismael El Mayo Zambada, próximo a cumplir un año, como la entrega de la familia Guzmán.
Sheinbaum insistió en que en el tema de seguridad hay avances muy importantes. Negó que vaya a permitir el ingreso de tropas estadounidenses, al tiempo que llamaba al gobierno de Trump a “atender las causas del consumo de drogas, no sólo es el tráfico”.
Por lo pronto, la titular del Ejecutivo en México mostró su enojo con lo dicho por Lichtman en un tono del todo similar al que usó para refutar la idea del Instituto Nacional Electoral de fortalecer, en lugar de rematar, la representación proporcional en México.
Sheinbaum, empeñada en llevar hasta sus últimas consecuencias la agenda de su predecesor mostró qué tan indispuesta está a escuchar algo que no sea dicho por personeros de la así llamada Cuarta Transformación.
Como hizo López Obrador a lo largo de seis años, insistió en lo “caro” que es el actual sistema de representación en México sin reconocer que lo barato puede salir más caro.
Lejos de ello, insistió según la plantilla heredada de su predecesor en presentarse como víctima de todo lo que sea sospechoso de no estar afiliado con la Cuarta Transformación.
Lo hizo a pesar de que, al mismo tiempo, reprochó a una senadora del Partido Verde Ecologista de México, Ruth González, quien es la esposa del actual gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo.
Entre ambos, buscan perpetuarse en el control de los cargos políticos en esa entidad y aunque Sheinbaum mostró alguna molestia con ellos y los llamó “a no adelantarse”, las puyas del día fueron para el abogado Lichtman y para los consejeros del Instituto Nacional Electoral, que osaron disentir de los puntos de vista de la Cuarta Transformación. El objetivo es reducir el número de diputados y senadores de representación proporcional, para controlar más fácilmente cualquier cambio futuro a las leyes.
Finalmente, acusó al Poder Judicial de ser el responsable de la huida del ciudadano chino Zhi Dong Zhang, ligado a distintas organizaciones criminales en México. Según Sheinbaum, la culpa es el del juez y el Poder Judicial por haberle concedido la prisión domiciliaria.