
Adán Augusto López no está siendo investigado por la orden de arresto contra su exsecretario de Seguridad en Tabasco, dijo Sheinbaum.
Sheinbaum lamentó la muerte de Jaime García, mexicano que huía de una de las redadas de ICE.
Los Ángeles Press
La actividad en Palacio Nacional quiso estar dedicada a los temas de salud. Hubo los anuncios ya frecuentes acerca de la mejora de los servicios del ramo, pero la realidad es que el tema fue el peso, el impacto, de las decisiones que se toman en Estados Unidos respecto de México.
Entre lo más notable hoy fue la molestia que ha causado el arancel al jitomate que, como señaló la propia Claudia Sheinbaum al leer un comunicado de los productores de esa hortaliza culinaria, tiene una historia de más de 100 años de exportarse desde México a aquel país.
Los nuevos aranceles contra el jitomate mexicano entrarían en vigor el 1 de agosto próximo, en dos semanas y serían del orden de 17 por ciento. Sheinbaum dice estar lista para ofrecer alternativas a los productores mexicanos
Que esos aranceles se hayan impuesto justo a mitad de la temporada de verano, cuando las empresas agropecuarias están preocupadas por levantar la cosecha, hace más difícil comprender la manera en que se toman decisiones clave, que afectan a miles de personas en México y Estados Unidos.
Sin embargo, más allá de lo irracional de esa decisión, está también el problema de la manera en que el gobierno de México optó por no actuar frente al narcotráfico y la expectativa que tiene, ya desde tiempos de Felipe Calderón cuando se quejaba amargamente de Rápido y Furioso, entre otras medidas del gobierno de Barack Obama, de que sea el gobierno de Estados Unidos el que resuelva la capacidad que los carteles mexicanos tienen para hacerse de armas.
Según Sheinbaum, el gobierno de Estados Unidos tiene una “obligación” de realizar operativos para impedir que los criminales mexicanos ingresen armas a territorio mexicano. No es claro dónde esté estipulada esa obligación y menos cuando se considera que el gobierno mexicano dice rechazar la indebida injerencia de Estados Unidos en asuntos como el control de qué ingresa a territorio mexicano.
Y más contradictorio aún el hecho que, al mismo tiempo que Sheinbaum reprochaba a Donald Trump los aranceles y el que no controle qué armas ingresan a México o no, cantara las glorias de la integración comercial como si fuera un proyecto propio de la así llamada “Cuarta Transformación”.
Según Sheinbaum, luego de esa transformación “ha cambiado la relación de México y Estados Unidos”, dijo incluso que “la integración comercial ha sido benéfica para el país” a pesar de que en estricto sentido ese es un modelo que Andrés Manuel López Obrador y Sheinbaum misma heredaron del aborrecido “periodo neoliberal”.
Según Sheinbaum, “consolidar el bloque de América del Norte es muy importante para competir con otras regiones del mundo”, luego lo cual regresó al tema de la defensa de la defensa de “nuestra soberanía”, habló de una “política de buena vecindad”, así como de “colaboración y coordinación”, e incluso, una vez más, “de comunicación permanente y de diálogo”.
Pero todo eso está ausente del escenario, pues es claro que ni en los temas comerciales, los relativos a los aranceles, o en los temas de la seguridad pública hay algo parecido a una comunicación fluida, algo que pudiera acreditar la idea de una “buena vecindad”.
Sheinbaum incluso dijo que ella nunca ha querido tener conflictos “pero hay temas que no nos gustan”. Dijo que “el presidente Trump siempre ha sido muy amable, pero hay cosas en las que no coincidimos”.
En todo caso, Sheinbaum tiene en la actitud de Trump una excusa perfecta para siempre culpar al carácter mercurial del inquilino de la Casa Blanca de las cosas que ocurren. No es la única que lo hace. Uno encuentra opiniones similares en Ottawa, Londres, París, Roma o Berlín, pues es claro que con Trump es difícil esperar que los compromisos, como en el caso del Tratado México-Estados Unidos-Canadá que él mismo firmó con López Obrador y Justin Trudeau, se cumplan, se respeten.
Y más allá de los aranceles, donde es más claro que no hay coincidencias aunque se haga algún esfuerzo por decir que hay diálogo, donde no hay acuerdo o entendimiento es en los temas de la migración, donde Sheinbaum debió reconocer y lamentar la muerte de Jaime García, un mexicano que huía de una de las redadas del gobierno de Trump, así como en los temas del control de las armas que entran a México y la manera de combatir al narcotráfico.
A propósito de ese tema, apenas ayer la titular del Ejecutivo hablaba de que su gobierno demandaría a Jeffrey Lichtman, el abogado de Ovidio Guzmán, el hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, luego de que el defensor le acusara de hacer relaciones públicas para otros grupos de narcotraficantes en México.
Hoy, Sheinbaum insistió en que ya hizo la demanda, aunque no fue claro cuál será la utilidad de hacer algo así, pero lo que si fue claro, en cambio, fue la decisión de otros miembros del clan de los Guzmán, el alma de una de las facciones del Cartel de Sinaloa, de contratar al mismo Lichtman como su abogado para continuar los juicios pendientes en Estados Unidos.
Lo que debería ser claro es que los Guzmán optaron por correr el riesgo de deponer las armas en Estados Unidos y no hacerlo en México como aparentemente lo intentó muchas veces, sin éxito, López Obrador, cuando iba a Sinaloa a saludar a la matriarca del clan.
Otro tema que se le metió a Sheinbaum es el de las andanzas del exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco cuando el actual líder de los senadores de Morena era el gobernador de ese estado, Adán Augusto López, como lo señala el texto enlazado después de este párrafo.
Sheinbaum eludió el fondo de las acusaciones que ya circulan respecto del papel de Adán Augusto, quien fue uno de los morenistas que disputó a Sheinbaum la nominación presidencial de esa agrupación en 2023.
De la orden de aprensión contra de Hernán Bermúdez Requena, extitular de seguridad en Tabasco y líder de la así llamada La Barredora, Sheinbaum dijo que López Hernández no está bajo investigación.
Es curioso que Sheinbaum haya tenido que aclarar esta cuestión, dado que, si realmente la Fiscalía General es autónoma, debería ser el propio Alejandro Gertz Manero quien se encargara de la información sobre la investigación de Hernán Bermúdez.
De los temas de salud con los que inició la actividad de este martes cabe destacar el que se insista en que hay disponibles seis millones de dosis de vacunas y que habrá 23 millones más en los próximos meses, como respuesta a la crisis que ocurre en Chihuahua y Sonora como reflejo de otra crisis similar en Texas y Arizona por el rechazo de grupos que ven a las vacunas como un peligro.