
Guadalupe Reyes Sahagún asumió la Comisión Nacional de Búsqueda luego de que Karla Quintana renunció al gobierno de López Obrador en agosto de 2023.
Desde la llegada de Reyes Sahagún las cifras de desaparecidos han vivido una serie de drásticos ajustes que el gobierno federal noha logrado explicar a satisfacción de los familiares de las víctimas de ese delito.
Los Ángeles Press
La actividad de este miércoles 30 de julio en Palacio Nacional hizo todo lo posible por centrarse en el recuento de los proyectos que el gobierno de Claudia Sheinbaum impulsa en materia de infraestructura.
Poco o ningún espacio para los temas incómodos. Uno de los casos más relevantes por sus consecuencias es la renuncia de Teresa Guadalupe Reyes Sahagún, quien fue nombrada por el entonces presidente López Obrador como titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, en sustitución de Karla Quintana, tras la salida de esta última a finales de agosto de 2023.
Como se señaló en su momento, a López Obrador le molestaron las cifras de desaparecidos de Quintana porque ponían a la Secretaría de la Defensa Nacional en la difícil posición de tener que rendir cuentas de sus actos.
Como Quintana no se plegó a la voluntad presidencial, López Obrador usó varias de sus actividades en Palacio Nacional para desacreditar su trabajo y, sobre todo sus cifras de desaparecidos hasta reducirlas, de la noche a la mañana a poco más del diez por cierto de la estimación preparada por Quintana, aunque fue hasta diciembre de 2023 cuando López Obrador defendió públicamente sus “nuevas” cifras, como lo refirió el texto enlazado después de este párrafo.
La decisión de López Obrador de echar a Quintana en agosto lo tenía, todavía en la última semana de 2023, regateando el total de desaparecidos. Ello le llevó a dejar un total de más de 76 mil personas en una suerte de limbo, como se hizo ver entonces.
Ya en marzo de 2024, López Obrador volvía a contradecirse y regresaba el total de desaparecidos a una cifra más cercana a la que había provocado que “terminara el ciclo” de Quintana, como se hizo ver en el texto enlazado después de este párrafo.
El aparato de la secretaría de Gobernación de López Obrador, encabezado por el entonces subsecretario del ramo y actual funcionario del gobierno de la Ciudad de México, Alejandro Encinas, convalidó en silencio la salida sin explicación alguna por parte del gobierno federal de Quintana.
El propio Encinas, quien en privado y en reuniones con familiares de personas desaparecidas elogiaba con frecuencia a Quintana, renunció poco después. Al igual que hizo hoy Sheinbaum en Palacio Nacional, López Obrador se limitó a decir que Encinas había concluido un ciclo, sin explicar qué motivó realmente el final de ese supuesto ciclo.
Cuando asumió el cargo, Reyes Sahagún aceptó públicamente que carecía de experiencia alguna en el tema de los desaparecidos y quizás eso fue lo que la hizo atractiva como reemplazo de Quintana que es, en cambio, una experta en el tema, reconocida como tal por gobiernos de otros países de América Latina que tienen problemas similares al de México.
La salida de Reyes Sahagún resulta menos notable que la de Quintana porque, a final de cuentas, no es posible reportar que en los casi dos años que ejerció como titular de la Comisión Nacional de Búsqueda haya tenido algún logro.
Quien, luego de la salida de Quintana, “explicó” los saltos que ocurrieron en las cifras de desaparecidos como tales fueron López Obrador y, en menor medida, Luisa María Alcalde, la actual líder de Morena, quien sustituyó al ahora atribulado senador de Morena Adán Augusto López Hernández como tercera secretaria de Gobernación de López Obrador.
Tanto López Obrador como Alcalde insistieron en las primeras semanas posteriores a la salida de Quintana en atacar a la excomisionada y sus cifras sin ofrecer alguna explicación que tuviera sustento en la realidad que viven miles de familias que pasan por el calvario de la desaparición de uno de sus miembros.
En Palacio Nacional hoy no hubo anuncio de algún reemplazo y sólo se habló de que se consideran los perfiles de quienes pudieran llegar a sustituir a Reyes Sahagún.
La ahora excomisionada, de quien Sheinbaum dijo se integrará a "otras áreas" de su gobierno, dejó las cosas en el limbo en el que las colocó López Obrador cuando decidió sacar del cargo a Karla Quintana, al mismo tiempo que acosaba a los familiares de víctimas de Ayotzinapa para que convalidaran la estrategia del gobierno anterior.
Lóper Obrador quería que “abrir” los archivos de la Secretaría de la Defensa Nacional, sólo por 90 días.
Además, esa búsqueda limitada a tres meses no incluía permitir que los familiares escogieran libremente a quienes deberían ayudarles a navegar esos archivos, pues López Obrador quería ser quien impusiera los términos de la búsqueda.
Sheinbaum insistió en que la salida de Reyes Sahagún ocurre “en buenos términos”.
En lo que hace a los aranceles, que en teoría entrarán en vigor pasado mañana 1 de agosto, Sheinbaum fue más lacónica aún y se limitó a reconocer que quien tiene la última palabra en el asunto es Donald Trump, posición similar a la expresada por Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, como se señala en el texto enlazado después de este párrafo.
Sheinbaum presentó, hacia el final de la actividad, como un éxito de su gobierno el que el cónsul de México en Miami, el exgobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, haya sido el primer representante diplomático de algún país que tiene acceso al así llamado Alcatraz de los Lagartos o Alcatraz de Florida, la cárcel para arrestar en condiciones irregulares a personas que el gobierno de Estados Unidos decide enviar ahí.
La estimación más reciente es que hay hasta 30 mexicanos actualmente arrestados ahí en condiciones difíciles de justificar.
Sheinbaum dijo, a pregunta concreta, que pedirá a Escandón que ofrezca un reporte detallado de lo que pudo observar durante la visita a esa cárcel que ha sido objeto de críticas incluso del arzobispo de Miami, Thomas Gerard Wenski, pues a diferencia de otras cárceles de condado, del estado de Florida y del gobierno federal de Estados Unidos en ese estado, ahí no se permite el acceso de capellanes de ninguna denominación religiosa.
Antes, al inicio de la actividad y en los últimos minutos, Sheinbaum destacó las obras del así llamado “Bachetón” de su gobierno, así como la inversión que ella estimó estratégica en tramos de ferrocarril que unirán a la Ciudad de México con Querétaro capital y Pachuca, Hidalgo, a la misma ciudad de Querétaro con la de Irapuato, Guanajuato, así como a las ciudades de Saltillo, Coahuila y Nuevo Laredo, Tamaulipas.
También habló de estudios para otros tramos que unirían a la ya referida Querétaro con San Luis Potosí y Saltillo, a la también ya referida Irapuato con Guadalajara, Jalisco y a Mazatlán con Los Mochis en Sinaloa.
Como suele ser el caso los miércoles, la actividad concluyó con reproches a los medios que expresan alguna posición distinta a la que defienden los funcionarios del gobierno de Sheinbaum.