
Sobre los aranceles, Sheinbaum confió en lograr un acuerdo con Christopher Landau, subsecretario de Estado y exembajador de Trump en México.
Sheinbaum reprochó al Poder Judicial el que se haya declarado inocente a Abarca por la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa
Los Ángeles Press
Eclipsada por la más reciente ronda de aranceles, equivalentes a un embargo contra México y Canadá, la actividad en Palacio Nacional optó por obviar el problema y enfocarse en otro tipo de asuntos.
A pesar del silencio de Claudia Sheinbaum y quienes le acompañaron este jueves en Palacio Nacional, la situación es grave. El dólar, la moneda que ha sido la reserva de la economía global, ha perdido en los poco menos de seis meses de gobierno de Donald Trump 7.16 por ciento de su valor, como lo reportan sitios de información financiera como Yahoo Finance.
En México, el efecto se nubla, pues la moneda nacional está asociada de manera informal a la de su principal socio comercial. Ello permite al gobierno de Sheinbaum presentar la idea de una relativa fortaleza, facilitada por las compras adelantadas que muchas empresas hicieron en los primeros meses del año para protegerse de los aranceles.
En ese sentido, Sheinbaum se dijo confiada en que algún acuerdo se logrará en la reunión con el exembajador de Estados Unidos en México y actual subsecretario de Estado Christopher Landau quien, según se dijo este jueves 5 de junio en Palacio Nacional próximamente visitará México.
Sheinbaum reconoció los problemas que plantean los aranceles al 50 por ciento así como la creciente incertidumbre que genera la manera en que ese tipo de medidas se imponen, que hace casi imposible que incluso las empresas más importantes y sólidas del mundo puedan planear sus operaciones.
Sin embargo, fue una breve referencia, pues Sheinbaum se centró en celebrar asuntos como la Cruzada Nacional de Limpieza de Playas y Costas o las restricciones que su gobierno ha fijado al uso de plásticos.
A pesar del interés del gobierno en centrarse en ese tipo de temas, hubo preguntas acerca de la presencia de mercenarios colombianos, desertores de las fuerzas armadas de ese país, que se han unido a los cárteles mexicanos del tráfico de drogas.
Sheinbaum aseguró que existe amplia comunicación con el gobierno de Gustavo Petro, presidente de Colombia aunque reconoció la necesidad de crear de manera urgente un grupo de “seguridad binacional México-Colombia”.
El reto planteado por la presencia de desertores de las Fuerzas Armadas de Colombia no es menor. Baste recordar los efectos que tuvo para México el que a desertores del Ejército Mexicano se sumaran antiguos miembros de los Kaibiles, las fuerzas de élite del Ejército de Guatemala, para nutrir las filas de los así llamados Zetas, en la primera década de este siglo.
Además del tema de los desertores colombianos, están los problemas de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, a quienes Sheinbaum llamó a tomar una decisión, ¿aprueban o se deslindan?, es el dilema que la titular del Ejecutivo planteó a los disidentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación respecto de los hechos de violencia que ocurren en distintos puntos de la capital de la República.
Uno de esos hechos incluyó un “portazo”, es decir, la carga de un número importante de personas contra una de las puertas de la sede de la Secretaría de Gobernación, que incluyó el uso de palos y otros objetos que fácilmente se pueden usar como proyectiles para enfrentarse a las distintas policías que los gobiernos federal y de la Ciudad de México despliegan para contener manifestaciones en el perímetro del antiguo Palacio de Bucareli.
La contención no logró sus objetivos pues el, así llamado, “portazo” ocurrió, lo que provocó la molestia de Sheinbaum que acusó a un “grupo pequeño de provocadores”. La idea resulta difícil de sostener cuando se considera la intensidad de la refriega en el extremo poniente del Centro Histórico de la Ciudad de México, donde está el edificio sede de la Secretaría de Gobernación.
Sheinbaum se dijo confiada en que prevalecerá el diálogo y no la confrontación y dijo no entender “por qué hubo violencia en Gobernación, si hay diálogo”.
La situación es compleja porque, a menos de un kilómetro de Gobernación hay otro plantón, ese de estudiantes de una normal del estado de Chiapas que reclaman el asesinato no esclarecido de uno de los suyos.
Sheinbaum no hizo referencia a ese caso, pero el lugar que los normalistas chiapanecos escogieron para su plantón, a pocos metros del Monumento a la Madre, en la confluencia de las dos principales avenidas de la capital, Avenida Insurgentes y Paseo de la Reforma, cerca de donde Andrés Manuel López Obrador se instaló durante meses en 2006, hace difícil la vida para quienes deben ir de norte a sur o de poniente a oriente de la capital del país.
En otros temas de la miscelánea que fue la actividad de este jueves, Sheinbaum habló de la situación de los familiares de las víctimas de la Guardería ABC, un tema que el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa prefirió dejar en la impunidad para proteger a familiares de su esposa y que la así llamada “Cuarta Transformación” usa cada que necesita recordarle a México qué tan malo fue el gobierno de Calderón.
Según Sheinbaum, el director del Instituto Mexicano del Seguro Social, Zoé Robledo, quien podría perder su visa a Estados Unidos luego de las sanciones de ese país a quienes contraten médicos cubanos, está en contacto con los familiares de las víctimas de la Guardería ABC.
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum insistió en las críticas de su gobierno al Poder Judicial por haber declarado inocente a José Luis Abarca de la desaparición de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa. Abarca, como se señala en la nota enlazada después de este párrafo, seguirá en prisión por otros crímenes, pero el hecho que haya recibido un descargo en uno de los delitos que se le imputaba le dio oportunidad a Sheinbaum para regresar a la promoción de la reforma del Poder Judicial como la desarrollaron los gobiernos de López Obrador y el suyo.
Poco antes de las nueve y cuarto concluyó la actividad sin que se sepa aún si Claudia Sheinbaum aceptará la invitación a ir a la cumbre del G-7 en la que el otro invitado especial de Mark Carney, el primer ministro de Canadá, quien presidirá esta cumbre, es el líder de Ucrania, Volodimir Zelensky.