Sheinbaum se queja de “campaña” por campo de exterminio del CJNG

Los Ángeles Press

Compartir

Además de las acusaciones de Sheinbaum está la campaña de AMLO contra Karla Quintana al echarla de la Comisión Nacional de Búsqueda

Sheinbaum niega que las fuerzas de seguridad ahora participen en desapariciones, pero niega solución a las víctimas de los actos de esas fuerzas de seguridad.

Los Ángeles Press

La actividad en Palacio Nacional este lunes 17 de marzo estuvo marcada por la profunda molestia de la titular del Poder Ejecutivo con lo que ella percibe como una “campaña de carroñeros” en su contra.

La clasificación de carroñeros fue de la propia Claudia Sheinbaum, como se puede ver en el vídeo que aparece adelante.

Campaña carroñera | Actividad del 17 de marzo de 2025 | GDM

Muy molesta por la forma en que algunos expresaron su repudio hacia el número de personas desaparecidas reportadas en el último año, la presidente se dirigió de esa manera a quienes critican tanto su gobierno como el de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, por el aumento de las desapariciones desde 2024, un fenómeno que se refleja en las gráficas que aparecen a continuación, elaboradas por TResearch International de México.

Gráfica elaborada por TResearch International de México a partir de la información oficial.

La primera corresponde a los 69 meses del gobierno de López Obrador, de diciembre de 2018 a septiembre de 2024 y, como se puede ver ahí, hubo un notable aumento en el número de las desapariciones.

La segunda, que aparece después de este párrafo, corresponde a los primeros meses del gobierno de Sheinbaum.

Gráfica elaborada por TResearch International de México a partir de la información oficial.

Hay una corriente de opinión en México que estima que la manera en que el gobierno de López Obrador construyó la idea de que era capaz de reducir el número de homicidios fue al clasificar homicidios como desapariciones.

Quizás ello explica el enojo que provoca en Sheinbaum la situación que enfrenta, pero, como lo demuestra la segunda gráfica que corresponde a los poco menos de seis meses que ella ha sido titular del Ejecutivo, la situación no da muestras de mejora.

La tendencia, ya presente durante el gobierno de López Obrador, de un mínimo de mil desapariciones al mes, sigue vigente, y la situación agravada por las actividades del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha empeorado aún más la crisis.

También la situación ha empeorado debido a la actitud de algunas figuras de la llamada "Cuarta Transformación", como el senador Gerardo Fernández Noroña, quien hace 10 o 18 años se sumaba rápidamente a los coros que gritaban “Fue el Estado” para criticar a Enrique Peña Nieto por el caso Ayotzinapa en Guerrero, o a Felipe Calderón Hinojosa por la masacre de Salvárcar en Chihuahua. Sin embargo, ahora estas mismas figuras son incapaces de criticar al gobierno actual ante el descubrimiento del campo de exterminio.

Lejos de reducir la tensión, la presidente optó por elevarla, no sólo al acusar de “carroñeros” a quienes no se alinean a su narrativa, sino también de decirse víctima de una campaña en su contra que, aunque dijo que sería detallada en los próximos días, empezó a adelantar desde hoy con argumentos contradictorios.

Minimizó, por ejemplo, el peso de la red social X que si ya desde antes de la compra por Elon Musk enfrentaba problemas, cuando Musk la adquirió y la convirtió en uno de sus vehículos favoritos para distribuir desinformación y favorecer a candidatos de organizaciones fascistas en elecciones en Europa y otros países.

Y ese razonamiento es inapelable, pero entonces, ¿por qué el gobierno de México tiene que destinar recursos, como lo ha señalado la propia Sheinbaum, para desacreditar a quienes ella misma considera lo suficientemente miopes como para centrarse solo en esa red social?

El enojo de la titular del Ejecutivo continuó durante los diez minutos siguientes que duró la lectura que ella misma hizo de un texto preparado en el que da cuenta de las medidas que su gobierno tomará para, aparentemente, ahora sí, enfrentar el problema de las desapariciones.

El problema, que ni la actual presidente ni su predecesor reconocen, es que toda la buena voluntad que aún existía hacia ellos en 2021 se perdió cuando comenzó el ataque sistemático contra las personas que López Obrador mismo eligió para abordar el problema de las desapariciones.

Esto quedó claro en el caso de Karla Quintana, a quien López Obrador atacó repetidamente desde su tribuna en Palacio Nacional, tanto antes como, sobre todo, después de que dejara su cargo en la Comisión Nacional de Búsqueda. De igual manera, lo hizo de forma constante contra Alejandro Encinas, quien, en algún momento, se desempeñó como subsecretario de Gobernación, a cargo del tema de las desapariciones y casos sensibles como el de Ayotzinapa.

Encinas tuvo, desde esa posición, un papel determinante en la configuración de la respuesta inicial del gobierno de López Obrador a ese problema que, hacia al final, cuando Encinas fue obligado a dejar ese cargo y a guardar silencio acerca de las verdaderas razones por las que se le echó del cargo.

¿Fue uno de los que traicionaron a López Obrador, como el mismo tabasqueño dijo repetidamente? Sólo el núcleo más duro e intransigente de la “Cuarta Transformación” conoce la respuesta a esa pregunta.

Lo que es un hecho es que, desde que despidieron en medio de intrigas y acusaciones infundadas a Karla Quintana, se redujeron al mínimo cualquiera de las críticas a las fuerzas armadas mexicanas.

Es cierto, el actual como el anterior gobierno dicen que la diferencia entre ellos y los gobiernos del así llamado “periodo neoliberal” es que antes eran las fuerzas de seguridad del Estado las que operaban las desapariciones y que ahora ya no es así.

Como sucede casi siempre con la “Cuarta Transformación” ésa es una verdad a medias, pues antes del “periodo neoliberal” (1988-2018) había desapariciones y masacres y esos hechos siguen ocurriendo en el periodo de la “Cuarta Transformación” como lo demuestra el campo de exterminio de Jalisco.

En todo caso, lo que Sheinbaum anunció este lunes es sólo el primero de varios días dedicados a insistir en la idea de que López Obrador y ella son diferentes a los gobiernos previos de México, aunque en la práctica no hayan logrado resolver ninguna de las grandes injusticias heredadas del pasado neoliberal, como en el caso de Ayotzinapa.

Y tampoco lo hacen con las del pasado nacionalista revolucionario como en el caso de las masacres de Tlatelolco en 1968, de San Cosme en 1971, así como de la llamada Guerra Sucia de los sesenta, setenta e incluso ochenta del siglo pasado, que la comisión supuestamente “de la Verdad” creada a instancias de López Obrador no logró resolver como lo señalaron sus integrantes cuando, hartos, renunciaron en los últimos días del gobierno de López Obrador.

Ello sin perder de vista la manera en que sus gobiernos evitaron tanto como les fue posible lo que ahora es ya un hecho: la clasificación de organizaciones criminales como el CJNG como terroristas.

En los próximos días, se dijo en Palacio Nacional, la Fiscalía General de la República informará lo que ha encontrado en el campo de exterminio, aunque, en estrico sentido, no ha informado aún si ejerció o no su facultad de atracción en ese caso.

En otros temas, la actividad de este lunes celebró la reforma constitucional con la que se impide el cultivo de maíz transgénico en México.

Captura de pantalla de la transmisión del 17 de marzo de 2025.