
Sheinbaum negó también que haya militarización de la política de migración del país o que pudiera haber un regreso de la Policía Federal Preventiva de Calderón.
Frente a Sheinbaum, el fiscal Alejandro Gertz Manero negó una vez más que el Rancho Izaguirre fuera un campo de exterminio pero se dijo dispuesto a dialogar con familiares de desaparecidos que lo han calificado así.
Los Ángeles Press
La actividad de este jueves 8 de mayo en Palacio Nacional estuvo centrada en celebrar los supuestos avances en materia de seguridad pública. Como ya es costumbre del gobierno de Claudia Sheinbaum, las comparaciones en este asunto se limitan a lo ocurrido con Andrés Manuel López Obrador y es claro que, al acotar de esa manera la comparación, se logra el efecto deseado, el de presentar al actual gobierno como uno dotado de una solución al problema de la inseguridad.
Sin embargo, cuando la comparación se hace más amplia y se incorporan los datos de los gobiernos previos al de López Obrador, el efecto se pierde por completo.
Gracias a la manera en que se ignora lo ocurrido entre 1989 y 2017, lo que resulta en el discurso oficial del gobierno de México es una asombrosa reducción de más de un cuarto en el número de homicidios diarios. Esa reducción no está presente cuando se incorporan datos previos al gobierno de López Obrador.
Algo similar ocurre con la siguiente gráfica que incluso hace más notable la mejora que sólo ocurre cuando se compara al actual gobierno con el de su predecesor inmediato y no con gobiernos anteriores al de López Obrador.
Al hacerlo, lo que ocurre es que México está todavía muy lejos de lograr una reducción significativa, en términos estadísticos o psicológicos, en el número de víctimas de ese delito.
En la actividad de este jueves, Sheinbaum y su equipo presentaron, por ejemplo, los datos relativos al número de homicidios perpetrados diariamente en México. Sin embargo, como se puede ver en la imagen que aparece a continuación, limitación ese comparativo a los datos disponibles en 2018, cuando López Obrador asumió el cargo, a pesar de que hay datos disponibles desde finales de los ochenta del siglo pasado.
En las gráficas que aparecen antes y después de este párrafo, elaboradas por TResearch International de México a partir de los datos oficiales se puede ver la manera en que el sexenio de Sheinbaum sólo implica una mejora cuando se le compara con el de López Obrador.
La lógica que se sigue en Palacio Nacional es la de apuntalar por todos los medios posible el discurso de un gobierno que logra sus objetivos y, en ese sentido, no ha habido variación alguna en la manera en que se presentan los datos cuando vamos a mediados de la segunda semana del octavo mes de la gestión de la presidente Sheinbaum.
Una actitud similar se observó cuando la presidente respondió una pregunta acerca de la elección judicial. Una vez más reprochó el que se critique el modelo con el que actuó su gobierno y el de su predecesor, celebró una vez más la unidad de los grupos parlamentarios de Morena y los partidos del Trabajo y Verde Ecologista de México, pero rechazó cualquier crítica a la elección como tal, a pesar de las críticas que se hacen a algunos de los candidatos por sus vínculos con distintos grupos de interés, incluidos de narcotraficantes.
Indispuesta a reconocer la validez de las críticas al modelo y la manera en que se impuso contra viento y marea, Sheinbaum insistió en que la “gente elegirá muy bien”.
Lejos de reconocer algún problema, celebró que además del Consejo de la Judicatura es se haya creado el Tribunal de Disciplina Judicial, para evitar que la Suprema Corte de Justicia de la Nación sea juez y parte en algunos de los casos.
Como ya es frecuente también, repudió a quienes acusan a su gobierno de militarizar distintos ámbitos de la vida pública nacional. Rechazó, de manera específica, que sea el caso de la política de migración, a pesar de la llegada de mandos militares a las áreas que tienen que ver con esa política.
En ese sentido, hizo ver que se ha reducido el número de personas mexicanas deportadas o repatriadas desde Estados Unidos como se puede ver en la gráfica que aparece después de este párrafo.
Sheinbaum también rechazó que pudiera ocurrir un retorno de la Policía Federal Preventiva como la creó Felipe Calderón Hinojosa, a pesar del gran número de antiguos funcionarios de esa dependencia que siguen ocupando cargos clave en las áreas de seguridad pública de su gobierno.
En la actividad estuvo presente también el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero quien insistió en la pulcritud de la investigación acerca del Rancho Izaguirre.
Aunque se dijo dispuesto a escuchar a los familiares de personas desaparecidas, que repetidamente han señalado que en el Rancho Izaguirre se masacró a personas, Gertz Manero reiteró una vez más la idea de que no era así y defendió la manera en que la institución a su cargo ha procedido desde que se hizo cargo de la investigación.