El fantasma de Calderón y el pensamiento único en Palacio Nacional

Los Ángeles Press

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Según Sheinbaum y sus empleados en Palacio Nacional, “la derecha” gastó 90 millones en promover la movilización de la Generación Z.

Aunque repetidamente Sheinbaum dijo rechazar el “pensamiento único”, en los hechos la actividad en Palacio Nacional demostró la molestia que le provoca el disenso.

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La actividad de este jueves 13 de noviembre en Palacio Nacional ocurrió en la circunstancia, ya común en los últimos años, de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y otros grupos disidentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, que confrontan a antiguos aliados del repudio a los gobiernos de antaño.

Una vez más, Claudia Sheinbaum expresó su enojo con la decisión de la disidencia magisterial de prácticamente sitiar el edificio sede del Poder Ejecutivo Federal.

La movilización hoy inició incluso con enfrentamientos que, hasta donde es posible decirlo, no pasaron de ser escaramuzas, vistosas, ruidosas, pero sin nada qué lamentar entre la policía de la Ciudad de México y los manifestantes que, desde muy temprano tomaron algunas de las principales vialidades del Centro Histórico de la capital del país.

Sheinbaum y su equipo habían preparado, a contrapelo, una actividad centrada en la idea de defender a las variedades nativas de maíz, así como, sobre todo, obsesionada con desacreditar por todos los medios a su alcance tanto la movilización de las disidencias magisteriales, encabezadas por la CNTE, así como de manera muy notable a quienes saldrán a las calles el sábado 15 de noviembre próximo.

Aunque en repetidas ocasiones Sheinbaum dijo que “estaba bien” que hubiera quienes piensan distinto a ella y su partido, en los hechos hizo todo lo posible para satanizar a quienes se atreven a expresar opiniones contrarias a la suya.

Para ello, una vez más, como ocurre de manera casi cotidiana en los últimos siete años, el gobierno federal volvió a quemar los Judas con la efigie de Felipe Calderón Hinojosa.

Aunque Sheinbaum insista en que no quiere un “pensamiento único”, la realidad es que su gobierno condena, siempre que puede, a quienes se atreven a romper con el pensamiento único de la llamada “Cuarta Transformación”.

Bajo el argumento de que “debe informar” a los jóvenes, quienes conserven memoria —o se tomen el tiempo de informarse— sobre las diferencias que en su momento existieron entre Calderón y la CNTE entenderán hasta qué punto puede ser peligrosa la búsqueda de un pensamiento único: aquel que valida, sin matices, todo lo que hace la autoproclamada “Cuarta Transformación”.

Comparar a cualquiera con Felipe Calderón resulta un recurso fácil para Sheinbaum, sobre todo porque es evidente que las cuentas pendientes del michoacano son numerosas y difícilmente alcanzará la vida para saldarlas.

Sin embargo, como ocurre incluso con el mejor chiste o truco, de tanto usarlo, termina por desgastarse y perder cualquier utilidad. Ya desde que era presidente, Calderón había perdido el control del Partido Acción Nacional. Cuando quiso imponer en 2012 a Ernesto Cordero como candidato de ese partido a la presidencia del país, la base del PAN les dio la espalda a ambos y eligió a Josefina Vázquez Mota como abanderada.

Cuando en 2017-2018, Calderón y su esposa se jugaron su resto contra el PAN y trataron de hacerla a ella candidata independiente, el Instituto Nacional Electoral desacreditó muchas de las firmas que había recolectado y apenas logró ser candidata para desinflarse en los primeros días de su campaña.

Algunos de los allegados de la esposa de Felipe Calderón incluso expresaron públicamente su apoyo a Andrés Manuel López Obrador con tal de no apoyar a Ricardo Anaya o a José Antonio Meade, los candidatos del PAN y el PRI, respectivamente, en aquella elección.

Pensar que Calderón es quien mueve los hilos del PAN o de algún sector relevante de la opinión pública es no entender lo que ha ocurrido en México desde que Calderón inició la “guerra contra el crimen organizado” que López Obrador, lejos de frenar con el regreso del Ejército a los cuarteles, como prometió repetidamente a quienes votaron por él en 2018, profundizó hasta generar la cifra dantesca de más de 200 mil homicidios en menos de seis años que será con la que, en el futuro, se le recordará cuando se analice su legado.

Gráfica elaborada por TResearch International de México a partir de la información oficial.

Como sea, dado que las actividades en Palacio Nacional siguen más la lógica de las movilizaciones callejeras que las del análisis de políticas públicas, Sheinbaum insiste en contar el chiste de Calderón y, dado que la inmensa mayoría de los asistentes a Palacio Nacional están dispuestos a escuchar el chiste una vez más, nadie le recuerda que Calderón dejó de gobernar hace 13 años y que ni siquiera en el PAN hay quien salga a defenderlo.

A la CNTE, a la que Morena apoyaba ciegamente cuando era la oposición más virulenta a Peña Nieto, en los últimos tres años del gobierno del mexiquense, el mensaje fue, literalmente, “¿qué necesidad?”, a los productores de maíz la idea fue que el gobierno les apoyará a preservar las variedades nativas de ese cereal.

Sin embargo, el mensaje más claro fue para los jóvenes que, según Sheinbaum, no saben quién fue Calderón: una advertencia sobre lo que puede venir con el empate de la elección legislativa intermedia y el espectáculo de la revocación de mandato. En el fondo, se trata de abrir la puerta para que la presidencia desacredite a cualquiera que se atreva a tener una opinión distinta, etiquetándolo como “igual que Calderón”, “al servicio de Calderón”, “haciéndole el trabajo sucio a Calderón” o con cualquier otra fórmula conveniente en el momento.

En otras palabras, quien no aplauda ni celebre lo que ocurra en Palacio Nacional, quien no se adhiera al pensamiento que emana de Palacio Nacional, es —simplemente— Calderón.

Y es que según lo que la presidencia de la República presentó como “un estudio” se gastaron 90 millones de pesos “para comprar bots” que impulsen lo que Sheinbaum y sus empleados en la presidencia de la República calificaron como “un movimiento violento”.

En todo lo que se mostró en Palacio Nacional este jueves no hubo otra cosa que capturas de pantalla sin algún documento que efectivamente sustente las afirmaciones que se hicieron ahí.

Captura de pantalla de la transmisión del 13 de noviembre de 2025.

Fue notable, por cierto, que no hubiera alguna pregunta a Sheinbaum acerca del hundimiento de tres lanchas frente a las costas de Guerrero, en el Pacífico mexicano y de manera más general, que nadie perturbara con alguna pregunta fuera de lugar el argumento central de la actividad de este jueves en Palacio Nacional.

Sí hubo, por cierto, al inicio de la actividad el compromiso de continuar con los apoyos a las zonas afectadas en los cinco estados que tienen territorio en la así llamada Huasteca.

Hubo enlaces con los gobernadores de tres de esos estados Rocío Nahle (Veracruz), Mauricio Kuri (Querétaro) y Alejandro Armenta (Puebla) y se dijo que continuarán las tareas para dar con 16 personas que están consideradas como desaparecidas luego de las lluvias generadas por Raymond y Priscilla en octubre.

Captura de pantalla de la transmisión del 13 de noviembre de 2025.