
De igual modo, Sheinbaum insistió en que su gobierno otorga becas a los jóvenes para que estudien.
Sheinbaum y una de las asistentes a Palacio Nacional se enfrascaron en una discusión de cerca de 30 minutos por temas como los desaparecidos del que la titular de la presidencia dijo que informará "pronto".
Los Ángeles Press
La actividad de este viernes 14 de noviembre en Palacio Nacional originalmente parecía estar diseñada para anunciar la Feria del Frijol, una respuesta del gobierno federal a lo que, según sus propios datos, es una caída en el consumo de ese producto.
También querían destacar los avances en programas cercanos a los intereses y agenda del gobierno federal y los de los estados que controlan gobernadores de Morena, como en el caso del Estado de México con los así llamados “trenes de pavimentación”.
Sin embargo, una vez concluidos los anuncios relacionados con esos temas, la actividad matutina de Claudia Sheinbaum regresó a los temas que, aparentemente preocupan más a su gobierno. El más notable, la marcha de mañana que, por tercer día consecutivo ocupó parte importante de los poco menos de 90 minutos de este viernes.
Una vez más, se insistió en que, según el gobierno federal, es una marcha que merece condena porque, en su estimación, “la derecha” está detrás de la actividad.
Sea o no cierta esa evaluación, lo que es un hecho es que Palacio Nacional ha dedicado buena parte de las actividades matutinas del miércoles, jueves y viernes, a desacreditar por todos los medios esa actividad aunque, como ocurrió ayer, también insisten en que no quieren pensamiento único.
Es posible que sea así y que acepten que exista una pluralidad de opiniones, siempre y cuando quienes sostengan opiniones contrarias a las del gobierno federal, no se expresen en contra y mucho menos protesten en contra del gobierno en actos públicos. De otro modo, se antoja difícil de comprender por qué es que se le dedica tanto tiempo a desacreditar una actividad así.
Sheinbaum llamó a que la marcha sea pacífica e insistió tanto como pudo en que su gobierno otorga apoyos para que los jóvenes estudien, lo cual puede ser cierto, pero desconoce el hecho que uno de los reclamos de la marcha es el de la inserción de los jóvenes que han concluido estudios y que no logran conseguir empleos estables, bien remunerados que eventualmente les permitieran, por ejemplo, acceder a créditos de viviendo o a otros indicadores de bienestar para ellos o sus familias.
Otra porción importante del tiempo se dedicó a los adeudos fiscales del dueño de Televisión Azteca, Elektra y otras empresas que forman parte del llamado Grupo Salinas.
Sheinbaum pasó revista al fallo más reciente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, así como el hecho que el propietario Ricardo Salinas Pliego enfrenta problemas similares en otros países donde opera.
Brevemente, Sheinbaum insistió en que no hay riesgo de una intervención militar de Estados Unidos como pareció confirmarlo Marco Rubio, secretario de Estado del gobierno de Donald Trump, aunque poco antes el propio Trump había insistido en que, según él, su gobierno tiene derecho a atacar a embarcaciones que naveguen en aguas internacionales que sean consideradas por su gobierno como operadores de los cárteles del narcotráfico.
También de manera breve Sheinbaum se refirió al relativamente reciente de un implicado en el asesinato, en marzo de 1994, de Luis Donaldo Colosio.
Poco después de las nueve y media de la mañana, la titular de la presidencia se enfrascó en lo que, por algunos minutos fue un ríspido intercambio con una de las asistentes a la actividad en Palacio Nacional, Reyna Haydee Ramírez.
Ramírez le reprochó a la titular de la presidencia lo que ella consideró un trato preferencial a medios alineados con la Cuarta Transformación. Visiblemente molesta por lo que dijo Ramírez, durante cerca de diez minutos el diálogo entre ambas subió de tono, hasta que eventualmente se formularon preguntas sobre la situación en materia de desaparecidos.
Sheinbaum insistió en que su gobierno ha reducido el número de homicidios, sin reconocer en cambio que hay un aumento en el número de desapariciones. Según ella, no es así y se debe a problemas con la metodología para definir el número de personas desaparecidas.
Esa situación es una de las herencias del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Esa fue la razón por la que las diferencias entre López Obrador y Karla Quintana llegaron al extremo que forzaron la salida de Quintana de la Comisión Nacional de Búsqueda.
En Los Ángeles Press se ha dado seguimiento a la manera en que López Obrador descalificó los estimados de Quintana, aunque luego tuvo que reconocer que efectivamente la cifra de desaparecidos es muy cercana a la estimación de Quintana.
Al final de aquel conflicto, lo único que quedó en claro es que no había acuerdo en el gobierno de López Obrador sobre qué hacer con los desaparecidos y ahora se vive la continuación de aquel problema, aunque recientemente se nombró a una nueva titular de la Comisión Nacional de Búsqueda, Martha Lidia Pérez Gumecindo, luego de que durante más de un año no hubo reporte alguno de avance en ese tema.
Sheinbaum dijo que próximamente se dará una solución y se explicarán la manera en que la nueva plataforma de registro de personas desaparecidas opera, aunque no hubo claridad sobre cuándo ocurrirá.
Finalmente, Sheinbaum se refirió, como parte del intercambio con Ramírez, al futuro de las presas que se considera construir en Sonora. En ese asunto dijo que habrá consulta a la población local, insistió en que “nada se va a imponer” aunque tampoco hubo claridad sobre cuándo se presentarán los detalles de esos proyectos en Sonora.