
El entusiasmo de Sheinbaum y Ebrard contrasta con la realidad del mercado laboral en Estados Unidos donde hay pocas contrataciones.
Será hasta 2026 cuando se reabra la frontera al ganado mexicano, reconoció Sheinbaum.
Los Ángeles Press
En medio de un clima de hostilidad social por la reciente represión de la marcha de la Generación Z y las imputaciones de la FGR a empresarios y políticos de Baja California por lavado de dinero y operaciones ilícitas —resultado de investigaciones de Los Ángeles Press—, Claudia Sheinbaum se dedicó este miércoles 19 de noviembre a suavizar las historias de Palacio Nacional.
La actividad en Palacio Nacional estuvo centrada en destacar tanto como fuera posible los méritos y alcances del Plan México, con la participación de Sheinbaum y su secretario de Economía, Marcelo Ebrard. Para ello, contaron con representantes del Centro de Supercómputo de Barcelona, quienes firmaron un convenio con las autoridades mexicanas para integrar en México una supercomputadora, presentada como la más grande de América Latina.
Aunque el convenio se firmó este miércoles, será la próxima semana cuando se ofrezcan mayores detalles sobre la “súper computadora mexicana”, que formará parte del Clúster Nacional de Supercómputo. La obra comenzará formalmente en enero de 2026.
Ebrard insistió tanto como pudo desde los primeros minutos de la actividad en los que él ve como signos económicos positivos, sin atender a los preocupantes efectos de los aranceles de Donald Trump sobre la economía de Estados Unidos, Canadá y México, al ser socios los tres de lo que durante los últimos 30 años ha sido un mercado único.
Sheinbaum y Ebrard apostaron tanto como pudieron a desentenderse de los signos que preocupan a analistas financieros en Toronto, Nueva York y Monterrey. A finales de la semana pasada, por ejemplo, analistas estadounidenses estimaron que 22 de los 50 estados de Estados Unidos ya se encuentran en una recesión y el ánimo en distintos círculos está muy lejos de ser tan celebratorio como el ánimo de Ebrard esta mañana.
El entusiasmo de Ebrard lo justificó en el notable aumento del 15 por ciento en los anuncios de posibles inversiones en México, la mayoría de las cuales no se han materializado y no hay garantía de que vayan a hacerlo, pues han sido generadas en un contexto de muy alta incertidumbre creada por el gobierno de Estados Unidos en los últimos diez meses.
La agencia Reuters publicó a finales de octubre un análisis del mercado de trabajo en Estados Unidos que se resume en la idea de que “no hay contrataciones, sólo despidos” (“no hire, more fire”), que contrasta con lo dicho hoy por Ebrard, pues México sólo consume una fracción de lo que produce.
A pesar de ello, Ebrard celebró un aumento 15 por ciento en la inversión extranjera directa (IED) total del tercer trimestre de 2024 a 2025. Uno del 218 por ciento en el mismo tipo de inversión calificada como “nuevas inversiones”, equivalente a cuatro mil 503 millones de dólares para el tercer trimestre de 2025.
Ebrard destacó también el que en el periodo 2020 a 2024 se haya registrado un aumento en las exportaciones del orden del 48 por ciento. Lamentablemente, al hacer ese anuncio no explicó que mucho de ese aumento tuvo que ver con la manera en que las grandes empresas de Estados Unidos se protegieron de los efectos de los aranceles de Trump al aumentar tanto como pudieron sus pedidos para el primer semestre de 2025.
No en balde, uno de los sectores más beneficiados fue el de la manufactura que, de cualquier modo, no tiene garantizado su futuro, pues en las próximas semanas iniciará, ahora sí de manera formal, la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá y no es claro qué podrá ocurrir en esa revisión.
A diferencia del gobierno de México que parece demasiado ocupado en celebrarlo todo, el gobierno de Canadá acaba de librar de manera muy difícil una primera aduana al aprobar el presupuesto para 2026 que incluye severos recortes a su sector público, así como la conciencia clara incluso en los primeros ministros de las provincias gobernadas por la oposición allá que el año próximo será especialmente difícil por los efectos devastadores de los aranceles de Trump.
El propio gobierno de Estados Unidos debió modificar sus expectativas respecto de los efectos de los aranceles. Frutas y mercancías que no se pueden producir en ese país, como en el caso del café, dejaron de estar sujetas al nuevo régimen de aranceles, por los efectos devastadores que tenían ya en la economía de Estados Unidos.
Ello sin perder de vista que la economía de Estados Unidos misma enfrenta serios problemas por la pérdida de la mano de obra en los sectores agropecuario y de la construcción en aquel país como resultado de las brutales redadas contra cualquier persona sospechosa de ser inmigrante indocumentado allá.
Como sea, en Palacio Nacional se insistió en que todo está bien en México, pese a la presión que genera la narcoviolencia y las tensiones con Trump. Marcelo Ebrard destacó la confianza en el gobierno de Claudia Sheinbaum y las expectativas positivas para el país, mientras, en varias ocasiones, celebraba y felicitaba a la mandataria.
A pesar de ello, hacia el final de la actividad la propia Sheinbaum debió reconocer que, en los hechos, será hasta el próximo año que, si todo marcha conforme a lo planeado hasta ahora, se volverá a abrir la frontera al ganado mexicano que tiene ya más de seis meses varado.
Esa realidad es parte del legado del paso de Hernán Bermúdez Requena, secretario de Seguridad del gobierno de Adán Augusto López en Tabasco y quien se mantuvo en el cargo cuando López vino a la Ciudad de México a sustituir a Olga Sánchez Cordero como secretaria de Gobernación de Andrés Manuel López Obrador.
Entre lo mucho que hizo Bermúdez Requena a su paso por el gobierno de Tabasco fue permitir el paso a México de reses robadas en América Central. Fueron esas reses las que trajeron la plaga del gusano barrenador que le ha dado la excusa ideal a Donald Trump para cerrar la frontera al ganado mexicano.
Hacia el final de la actividad, Sheinbaum regresó al tema de las movilizaciones del 15 de noviembre pasado. Ayer por la tarde la dirigencia nacional de Morena circuló un PDF en el que se prueba que el Partido Acción Nacional tiene a una persona que se hace cargo de sus redes sociales.
Morena ha usado desde entonces el PDF para culpar al PAN de los actos de violencia y, sobre todo, de las pintas con mensajes misóginos y antisemitas que, hasta donde ha sido posible saberlo, sólo ocurrieron en dos lugares de la Ciudad de México, sin que en las otras seis entidades donde hubo movilizaciones el sábado se haya presentado evidencia alguna de ese tipo de mensajes.
En la lógica de presentar a su gobierno como víctima de una vasta conspiración Sheinbaum llamó a los medios a “reflexionar” sobre lo publicado por los líderes de su partido.