Andrés Roemer, acusado de abuso en México, se presenta como víctima en redes

Los Ángeles Press

Compartir

Acusado por un mínimo de 50 mujeres, Roemer usa sus redes para desacreditar tanto a quienes lo acusan como al sistema de justicia.

Roemer usó su influencia en el gobierno y en Televisión Azteca y otros medios para acosar y abusar de mujeres a quienes ofrecía empleo.

Los Ángeles Press

El pasado 15 de noviembre, las redes sociales de Andrés Roemer, el exembajador de México ante distintos organismos internacionales de derechos humanos, antiguo anfitrión de programas de televisión de TV Azteca y otros medios, así como responsable de la llamada "Ciudad de las Ideas" publicaron un mensaje en el que se presentaba como víctima de una campaña para desacreditarlo.

El mensaje en Facebook de Roemer, quien vive desde hace varios años en Israel, está disponible debajo de este párrafo y aquí. Ahí se lee:

"Me destruyeron de un día para otro.

"Sin aviso, sin derecho a defensa, sin humanidad. Un día desperté siendo quien siempre fui: alguien que construyó, que trabajó, que estudió hasta desvelarse, que creó festivales para elevar el espíritu humano, programas para inspirar, espacios para compartir ideas, clases para niños, entrevistas con músicos, científicos, pensadores. Y al día siguiente, sin transición, me convirtieron en un monstruo inventado, en una caricatura perversa fabricada para destruir décadas de esfuerzo.

"Lo que me hicieron no tiene nombre. Fue una injusticia perversa, inaudita, monstruosa, una maquinaria diseñada para aplastar, no para buscar la verdad. Me arrancaron la dignidad, la libertad, la reputación, de manera brutal, instantánea, inhumana. Y llevo cinco años cargando este peso, respirando esta pesadilla, sobreviviendo a algo que no merecí y que no provoqué.

"He vivido con nobleza, generosidad, estudio, trabajo. Me preparé como pocos: dos carreras, dos maestrías, un doctorado. Creí en el mérito, en las instituciones, en la conversación civilizada, en la cultura como puente. Aposté por la razón y por el diálogo. Y aun así, me destruyeron con una mentira.

"Es absurdo, es ilógico, es estúpido que mi vida siga suspendida en esta tortura constante. Que un amigo me diga “te hicieron mierda de un día para otro” y que yo tenga que asentir porque esa es la verdad. Es el alma lo que duele. Es el alma lo que llevan cinco años ultrajando.

"Lo que me pasó no es un malentendido: es una fabricación, una construcción deliberada, un acto de violencia moral y pública. No busco venganza. Busco que se sepa. Busco que se entienda. Busco que el mundo vea que a cualquiera se le puede arrebatar todo si se permite que la verdad sea reemplazada por el ruido, que la justicia sea sustituida por la consigna, que un ser humano pueda ser cancelado como si fuera basura prescindible.

"Yo quiero contarlo. Quiero explicarlo. Quiero compartirlo con el mundo. Porque callarlo sería aceptar una injusticia que nunca debió existir. Porque lo llevo tatuado en el alma. Porque nadie debería ser triturado así.

"Y porque después de todo, incluso destruido, sigo siendo yo. Absolutamente inocente. Y la verdad, aunque tarde, tiene memoria".

El mensaje de Roermer está disponible también en el cuadro inmediatamente después de este párrafo.

Avatares

Lo más notable, sin embargo, es la manera en que el mensaje aparece en las redes sociales de personas que no lo siguen, así como el respaldo que aparentemente recibe de quienes parecen ser personas reales, pero también de “avatares”, es decir, perfiles fabricados, creados, para apoyar a Roemer o a algún otro grupo o persona que desee, por la razón que sea, presentar en redes sociales una imagen de fortaleza o, como parece ser el caso, de debilidad.

Uno de esos avatares usa una fotografía de una anciana acompañando a una imagen de John Lennon, el cantante de los Beatles y usa el nombre de Aleksand Mersault. Un nombre difícil de imaginar como real y que remite a una de las obras de Albert Camus, el literato francés del siglo XX.

Captura de pantalla de las redes sociales de una cuenta que expresa su apoyo a Andrés Roermer en Facebook.

Hay, es cierto, nombres de personas que parecen ser reales, pero cuya identidad es muy difícil de probar y otros que pretenden ser miembros de algunas de las familias más notables de la comunidad de mexicanos de origen judío, como la familia Zaga, pero que también resulta sumamente difícil identificar propiamente.

Roemer está acusado en México de un mínimo de 50 distintas instancias de acoso o abuso sexual, por lo que el gobierno ha pedido a Israel que se le extradite para juzgarlo aquí.

Sin embargo, como suele ser el caso con Israel, ese país tiene leyes que facilitan el que ciertas personas encuentren refugio ahí. Ya desde los últimos meses de la gestión de Andrés Manuel López Obrador se había hablado de la disposición del gobierno de Jerusalén a entregarlo a México pero, hasta donde es posible verlo, siempre hay una razón que justifica algún retraso.

La más reciente aparición de Roemer en redes sociales parece seguir esa lógica. Lo más grave, sin embargo, es que es posible encontrar en sus palabras y en las de las personas o los avatares que le manifiestan algún apoyo, quejas acerca de la manera de proceder de las autoridades mexicanas que buscan presentar a Roemer como víctima de una campaña.

No es claro, sin embargo, qué tanto interés tenga en realidad el gobierno de México en lograr que se le extradite. Después de todo, persisten serias dudas acerca del alcance de la relación del gobierno de Claudia Sheinbaum y de sus antecesores, sin importar el origen partidista de ellos, para obtener, por ejemplo, software o equipos electrónicos o de cómputo para hacerle frente a los que, en distintos momentos, el gobierno de México presenta como sus enemigos.

Aunque Claudia Sheinbaum ha dicho que su gobierno ha insistido en la extradición de Roemer, la relación con Israel es casi siempre confusa. A principio de esta semana, por ejemplo, durante una de sus actividades matutinas se le volvió a preguntar a Sheinbaum acerca de un supuesto atentado contra la embajadora de Israel en México, Einat Kranz-Neiger y ella eludió el fondo de la pregunta al decir que no entraría en una polémica con la diplomática, como se le puede ver a Sheinbaum decirlo en el vídeo que aparece después de este párrafo.

No voy a polemizar con la embajadora | Actividad del 18 de noviembre de 2025. | GDM

En ese sentido, es posible especular que todo lo que Roemer busca es una excusa, algo para agregar al expediente con el que busca defenderse de la extradición a México ante las autoridades de Israel y que, dada la opacidad con la que ocurren las relaciones entre México e Israel, no sería difícil que Roemer lograra usar las supuestas expresiones de apoyo, reales o ficticias por medio de avatares, para alegar en Jerusalén que es víctima de alguna campaña en su contra en México.

El mensaje de Roermer en redes sociales está lejos de ser viral, pero es notable que aparezca en las páginas de personas que no lo siguen pero que, de alguna manera, expresan preocupación con las muchas fallas del sistema de justicia en México que, siempre que puede, opta por fabricar culpables.

El mensaje de Roemer como apareció originalmente en Facebook el 15 de noviembre de este año.