
Cinthya Alvarado Enriquez Miércoles, 03 de Septiembre del 2025
La crisis del gusano barrenador avanza carcomiendo.
- Recortaron 30% de presupuesto para SENASICA
- Impidieron a aviones estadounidenses lanzar miles de moscas estériles que contrarrestan la proliferación
- Más de 3 mil animales infectados y 33 humanos; tres ya fallecieron
- “Ser más serios, no podemos hacer declaraciones políticas en cuestiones técnicas. La mosca no necesita papeles para migrar.”
Por Cinthya Alvarado
Las pérdidas económicas por la epidemia de gusano barrenador ascienden a…; al menos 11 millones de dólares diarios pierden los ganaderos mexicanos debido al cierre de EE. UU. a la importación desde noviembre de 2024. Tomando en consideración que los brotes de este parásito se reportaron en animales de Colombia y Nicaragua en 2023, el gobierno mexicano dejó pasar dos años y medio y apenas anuncia lo que ellos llaman el “cierre” al cruce de ganado desde Guatemala y Belice. Pero ni la SADER (Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural) ni el SENASICA (Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria) hicieron nada. Julio Berdegué, titular de la SADER, recibió reportes de contagios y, de manera inconsciente, culpó al gobierno de Estados Unidos.
Malas noticias para Sheinbaum
En entrevista para Los Ángeles Press, el médico veterinario de Tapachula, Chiapas, respecto al tema del programa de gobierno consistente en el cierre temporal de la frontera sur, dijo que se necesita atender el asunto no con discursos o declaraciones, sino con acciones técnicas y sistemáticas que contrarresten las infecciones de animales y personas: “(…) ahora que cierren la frontera sur no será la solución. La mosca migra sin papeles”.
Es un problema grave que afecta a la producción agropecuaria, pero que también amenaza a los humanos, por su propagación mediante las moscas que se posan, sobre todo, en heridas o lastimaduras del ganado: bovino, equino, porcino, aviar, e incluso animales domésticos y de corral, como perros y gatos. Desgraciadamente, se han registrado infecciones en humanos, sobre todo en gente de muy escasos recursos y con pocas medidas sanitarias.
¿Cómo se da el contagio?
“Las miasis, que son las gusaneras, se transmiten al ser humano. Hay un caso de una niña en Motozintla con esos parásitos que se alojaron en su útero —porque hay niños que andan desnudos en el suelo, en la tierra—. Se denomina ‘gusano barrenador del ganado’, pero no es exclusivo del ganado bovino: afecta a todos los animales de sangre caliente. Lo produce una mosca: Cochliomyia hominivorax, su nombre científico. Es una mosca azul-verde metálica, muy fácilmente distinguible, de buen tamaño, que se posa y deja sus huevecillos en heridas expuestas, por pequeñas que sean. Es donde queda ovopositada y, de 12 a 24 horas después, sale la larva. Esa larva es un verdadero monstruo que devora carne a una velocidad sorprendente y se va reproduciendo. El problema es que va hacia adentro, perforando órganos. Si la proyectáramos en una imagen, sería una verdadera película de terror.
El deterioro, el consumo de tejido de carne que hace esta larva, es terrible. Prosigue su curso y, después de 21 días, ese parásito crece; ya como adulto es expulsado y cae al suelo, donde se entierra para surgir como mosca. Y ahí inicia el ciclo: a buscar otro huésped. La zona tropical de América es el sitio propicio para la vida de este animal. Por eso es que es uno de tantos parásitos que habitan en nuestra zona”, expuso el MVZ Guillermo Petris.
Comenta el entrevistado que le han llevado animales domésticos con miasis: un gatito, perros, unos guajolotes a los que les cortaron mal las plumas, y hoy mismo —antes de la entrevista— le avisaron de un borrego que fue mordido por unos perros, y en esas heridas se posó la mosca. “El problema es que, si no se atiende a tiempo en la casa o granja, en menos de 15 días acaba con el animal y va a contaminar a tantos como pueda encontrarse en el lugar”.
¿Si comemos carne infectada, podríamos contraer la infección?
Ante lo grotesco, rápido y masivo de la infestación por estas moscas, preguntamos al especialista Petris si, al ingerir carne de algún animal infectado, ¿podríamos estar comiendo larvas y enfermarnos?
Responde y explica: la infestación viaja en heridas expuestas y en mucosas; por ejemplo, a nivel de la nariz —aunque no haya herida—, si se posa la mosca, deja sus huevecillos, estos migran y pueden llegar incluso al cerebro. En el caso de la niña de Motozintla, la infestación migró a su útero. Son condiciones de pobreza extrema donde los servicios son precarios y la higiene también.
Toda carne que está en mal estado va a producir problemas, no sólo por la mosca y sus huevecillos. En el trópico es un medio efectivo para que se produzcan hongos, bacterias y muchas enfermedades. Todas las medidas deben extremarse, sobre todo en los alimentos que se consumen en la calle. No podemos arriesgar nuestra vida: los utensilios deben tener grado alimenticio, no sólo por el GBG, sino por muchas enfermedades.
¿Por qué se dejó de combatir, si ya se había erradicado hace 30 años?
Se erradicó en 1972. Había casetas donde se revisaban los animales y no se dejaba pasar a ninguno que llevara una mínima herida, porque podían estar contaminados. Había plantas de producción de moscas estériles. Hay dos tipos de moscas que se reproducen: una es la del Mediterráneo (que afecta frutas) y la otra, ésta, la del gusano barrenador. Hay una planta llamada Moscamed, donde se producen las del Mediterráneo y, al parecer, ya la están adecuando para producir esta mosca contra el GBG (Gusano Barrenador del Ganado).
Ganado ilegal, la amenaza desde Centroamérica
Ésta es una enfermedad exclusiva del continente americano. En la zona amazónica, entre Brasil y Perú, es difícil erradicarla. El Tapón del Darién es una frontera natural que sirve precisamente como barrera contra este tipo de plagas. Sin embargo, a México entran por miles de puntos a lo largo de los casi 700 km de frontera con Guatemala. En Chiapas, se sabe que se trasiegan más de 800 mil reses al año.
El contrabando de ganado vivo pone en riesgo miles de empleos y compromete el trabajo sanitario y comercial, denunció la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas. También denunció la venta de aretes para ganado de manera irregular. Es decir, la corrupción en las entradas de ganado es tal que entra el ganado de quien pague, sin medidas fitosanitarias. Pero ese asunto escapa del visor y actuar del gobierno.
A pesar de que organizaciones ganaderas y rastros autorizados con sellos TIF (Tipo Inspección Federal) han denunciado por años este contrabando ilegal de carne —que no sólo genera quebranto económico a los productores locales, sino que se lleva a cabo lejos de cualquier control sanitario o fiscal—, este nuevo gobierno también ha estado lejos de frenarlo.
El gobierno rechaza ayuda de EEUU
Hay reportes de que el Departamento de Agricultura de EE. UU. solicitó al gobierno de México permiso para enviar aviones cargados de miles de moscas estériles para contrarrestar la proliferación de esta enfermedad, pero les fue negado. Mientras tanto, el presupuesto de SENASICA fue recortado y no han logrado la producción nacional de esta mosca estéril.
En julio de 2023 hubo reportes de infecciones de GBG en Colombia y Panamá. Tuvieron que pasar dos años y medio y el reporte de más de 30 casos de miasis en humanos para que la presidenta Claudia Sheinbaum anunciara el cierre temporal de la frontera sur, para evitar el cruce de animales por Guatemala o Belice.
“Esos encuentros tripartitos con México, Guatemala y Estados Unidos, y la región Centroamérica, deben servir para erradicar esto”, dice Petris. “Pero desgraciadamente pasa de todo por nuestra frontera.”
El llamado es urgente. Incluso hay presidentes municipales que están repartiendo ivermectina —un endoparasiticida— como si fuera vacuna. ¡No hay vacuna contra el gusano!