Sheinbaum acepta que “entendimiento” en firma con Rubio es limitado

Los Ángeles Press

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Sheinbaum reconoció que la relación con Estados Unidos “no ha sido fácil”, aunque minutos después negó estar “exasperada” o “acorralada”.

Aunque Sheinbaum celebró la presencia de gobernadores del PRI y PAN en la toma de posesión de la nueva Corte, reprochó a los legisladores de esos partidos las críticas a su gestión.

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Marcada por múltiples contradicciones, la actividad de este miércoles 3 de septiembre en Palacio Nacional sólo podrá comprenderse a la luz de lo que resulte de los acuerdos que, en concreto, celebren México y Estados Unidos y la manera en que, en los hechos, se materialicen.

La propia Claudia Sheinbaum insistió en que es sólo un “entendimiento”, un “acuerdo, un programa conjunto”, cuyo futuro, incluso después de la visita de Marco Rubio, con el que se reuniría a partir de las diez de la mañana, todavía es incierto.

Muy al inicio de la actividad, en lo que parecía ser el reconocimiento de una realidad objetiva, que Sheinbaum ha evidenciado en sus reiterados llamados a reconocer la soberanía de México, reconoció que la relación entre su gobierno y el de Estados Unidos atraviesa por momentos difíciles, por ahí de las ocho de la mañana hizo la primera referencia al tema de la relación con Washington.

Reconoció que la relación con Estados Unidos “no ha sido fácil”

Insistió en que es su deseo tener una buena relación con el gobierno de Estados Unidos. Lejos de reconocer que hay diferencias objetivas, culpó a las redes sociales y a la Inteligencia Artificial en cuentas de la oposición de lo que calificó como odio y mentira, pues según ella “no tienen nada que ofrecer”.

Captura de pantalla de la transmisión del 3 de septiembre de 2025.

En esa lógica, Sheinbaum volvió a reprochar que haya legisladores mexicanos que critican a su gobierno en medios de comunicación de Estados Unidos. Según ella, son ellos quienes buscan que no haya una buena relación entre su gobierno y el de Donald Trump.

Fue notable que, en esa lógica, ella misma reconociera las diferencias en lo que hace al tratamiento del caso del Banco CI, una de las empresas del Alfonso Romo, quien fuera secretario de la Presidencia en el primer tramo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Aunque reconoció que el banco cerrará, Sheinbaum insistió en que no había las irregularidades que, en última instancia, explican el por qué del cese de operaciones del banco. Dijo que las otras dos empresas señaladas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos seguirán funcionando, pero insistió en la idea de que la información de Washington “no era contundente” y que sólo se trataba de faltas administrativas.

También resultó contradictorio el que al mismo tiempo que decía eso de lo que supuestamente promueve la oposición celebrara el que hayan estado los “gobernadores del PRIAN” en el primer informe de gobierno de la propia Sheinbaum y en la toma de posesión de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Hacia el final de la actividad, cuando faltaban algunos minutos para que dieran las nueva de la mañana, Sheinbaum regresó al tema de la relación con Estados Unidos. Sheinbaum volvió a litigar las elecciones de 2000 y de 2006.

De la primera insistió en que Ernesto Zedillo entregó la presidencia a cambio de algo que no quedó del todo claro qué fue y respecto de 2006 insistió, como hacía López Obrador, que hubo un fraude.

Sheinbaum se burló de las publicaciones hechas en medios en Estados Unidos respecto de que su gobierno está “acorralado”. Negó que fuera así y ello le dio pie a insistir en la idea de que su gobierno está asediado, acosado, por fuerzas extranjeras y nacionales coaligadas para dificultarlo.

Fue en ese punto donde, poco antes de que diera por concluida la actividad para prepararse a recibir a Marco Rubio, Sheinbaum negó que pudiera haber presiones de Estados Unidos en contra de su gobierno y que, en todo caso, de haberlas contaba con el apoyo del pueblo.

Según ella, México vive “un momento estelar” que sería motivo de reconocimiento global, aunque no quedó claro por qué sería que hay ese reconocimiento o quién expresa ese reconocimiento.

Insistió en que México tiene la mejor relación con Estados Unidos en lo que hace a los aranceles, pero no hubo referencias en esta ocasión ni a la política de migración ni, sobre todo a las redadas que usa en la actualidad el gobierno de ese país.

Lo que sí resultó evidente fue el intento de la titular de la Presidencia de la República por machacar la idea de que su gobierno enfrenta embestidas y que resiste y las supera.

Negó las versiones recientemente publicadas por The New York Times acerca de la naturaleza de su relación con el gobierno de Estados Unidos. Aunque no refutó de manera expresa el calificativo de “exasperada” que usó ese diario para describir su relación con Donald Trump, negó valor a lo que se publica de ella y su gobierno.

Hacia el final de la actividad también desmintió que haya habido alguna descortesía en su participación en la ceremonia de toma de posesión del nuevo pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

La actividad concluyó con lo que la Presidencia denomina el “Detector de mentiras” que es una sección en la que uno de los empleados de ese órgano reprocha a los medios lo que ellos consideran que son afirmaciones sin sustento.

Al inicio de la actividad se anunciaron medidas que prohibirán en definitiva la producción y venta de compuestos plaguicidas como el DDT, y dedicó algunos minutos a promover el consumo de las distintas variedades de café y chocolates que produce su gobierno.

Aunque negó que su gobierno apoye a los mexicanos que se unieron a la movilización que trata de romper el cerco impuesto por Israel contra la población de Gaza, se dijo partidaria del fin del conflicto y de una solución de dos Estados.

También minimizó los problemas que tuvo marco Rubio para llegar del aeropuerto que construyó López Obrador a la Ciudad de México que las estimaciones más optimistas pusieron en dos horas, pero que según Sheinbaum fue mucho menos.

Captura de pantalla de la transmisión del 3 de septiembre de 2025.