
Una vez más, Claudia Sheinbaum se presentó a sí misma y a su gobierno como víctima de la ONU por las críticas a la política de desaparecidos.
Sheinbaum llamó al diálogo a los transportistas que organizaron para hoy lunes el megabloqueo y volvió a reprochar a Perú el que rompieran relaciones con México.
Los Ángeles Press
La actividad de este lunes 6 de abril en Palacio Nacional estuvo diseñada originalmente para difundir lo que el gobierno de Claudia Sheinbaum ve como éxitos en el ámbito de la educación. Sin embargo, de manera inevitable, la titular del Ejecutivo debió responder preguntas incómodas sobre otros temas.
El tema más notable fue relativo al nuevo rechazo del gobierno de México a la posición de la Organización de las Naciones Unidas en materia de desapariciones en el país. Lejos de reconocer algún mérito en lo dicho por los expertos de la ONU sobre desapariciones, primero la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y luego la propia Sheinbaum se presentaron como víctimas del organismo internacional.
Desde el viernes de la semana pasada, la CNDH fue una de las pocas instituciones públicas que publicaron algo en sus redes sociales, y no fue para aceptar, en modo alguno, los señalamientos que hace la ONU sobre la manera en que el gobierno de México actúa en materia de personas desaparecidas y en otras áreas críticas de la política de derechos humanos.
Aunque el organismo de derechos humanos articuló su rechazo a la posición de la ONU con la idea de que “defiende al pueblo”, como se puede ver en el mensaje que publicó en redes sociales y que aparece después de este párrafo, en los hechos defendió al gobierno de Sheinbaum.
Y debe señalarse que la posición de la ONU sobre este tema no ha diferido en lo sustantivo durante los últimos años, del mismo modo que tampoco ha cambiado la situación en México, como lo demostraron las críticas que recibió Sheinbaum por su propuesta de estadística sobre desapariciones y, sobre todo, por la solución planteada en la iniciativa de ley que envió al Congreso de la Unión.
Lejos de ello, la postura de la ONU ha sido consistente, al menos, durante la última década. Quizá por eso, las cuentas en redes sociales cercanas a la Presidencia se volcaron de inmediato a respaldar la postura de la CNDH, el organismo encabezado por Rosario Piedra Ibarra.
Este lunes, Sheinbaum insistió en esa lógica y, sobre todo, en la de presentar a su gobierno como víctima de fuerzas externas que desean dañarla. A pesar de ello, Sheinbaum se dijo dispuesta recibir al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el diplomático austriaco Volker Türk.
Lejos de reconocer los problemas que vive México, Sheinbaum descalificó los señalamientos de la ONU por haberse centrado en cuatro estados del país y no en las 32 entidades de la República.
Además, criticó que el organismo tomara en cuenta la situación vivida entre 2009 y 2017 y que, según ella, “extrapolara los resultados que obtiene de ese análisis”. También cuestionó la definición de “desaparición forzada” utilizada por la ONU.
Según la titular del Ejecutivo, el organismo no consideró los documentos que su gobierno envió, en los que se detalla lo que la administración federal ha hecho “con colectivos (de derechos humanos) desde 2019”, y que, de acuerdo con ella, “no fueron considerados por esta comisión”, lo que en su opinión justifica su rechazo.
En 2024, López Obrador recurrió a la misma línea argumentativa cuando arremetió contra la Organización de las Naciones Unidas, como puede verse en el texto enlazado después de este párrafo.
Megabloqueo
Sheinbaum asumió un tono similar cuando habló, en otros temas, del precio de los combustibles en México. Lejos de reconocer el dislocamiento provocado por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán y sus efectos en el mercado petrolero, Sheinbaum insistió en la idea de que su gobierno castigará a los gasolineros que no respeten los precios que su gobierno ha establecido, al menos de manera discursiva, como definitivos.
El problema es que hay lugares de México donde es impensable, con guerra o sin guerra, cumplir por la falta de suficientes gasolineras, lo que eleva los precios, como sucede en Los Altos de Chiapas, así como en poblaciones muy aisladas en el norte y el sureste de México.
Ésa es una de las razones por la que los transportistas, especialmente los que ofrecen sus servicios al sector agropecuario organizaron este lunes un “megabloqueo” que busca recodarle al gobierno de Sheinbaum los problemas que el sector enfrenta.
Hacia el final de la actividad en Palacio Nacional Sheinbaum estimó que había motivaciones políticas en la movilización. Aunque llamó al diálogo, dejó ver que su gobierno no podrá satisfacer sus demandas que en muchas regiones de México tiene que ver con los robos y las extorsiones que sufren traileros y camioneros que, incluso cuando sufren accidentes, se convierten en víctimas de criminales que aprovechan las fallas mecánicas para robar su mercancía sin que las autoridades estatales o federales actúen en esos casos.
Sobre Perú
En otros temas, Sheinbaum insistió en señalar al gobierno de Perú como el responsable de haber roto relaciones. Lejos de reconocer la manera en que México protege a Betssy Chávez, quien fuera premier o primer ministro de Pedro Castillo, en una flagrante injerencia en los asuntos internos de Perú, Sheinbaum volvió a presentar a su gobierno como víctima de la mala fe de Dina Boluarte, la ahora expresidente de Perú que rompió relaciones con México.
En esa misma lógica, Sheinbaum negó que su gobierno financie a políticos de otros países de América del Sur a pesar de la evidencia que existe de la manera en que se ha contratado en el gobierno de México a exfuncionarios de los gobiernos de Ecuador o Bolivia, cuando eran cercanos a López Obrador, además del hecho mismo que en Ecuador también, a pesar de los dichos de México sobre el respeto a la soberanía de otros países, protegió a exfuncionarios con procesos judiciales pendientes ahí.
Esa actitud contrasta con la reiterada defensa hecha por Andrés Manuel López Obrador y la propia Sheinbaum de los excesos perpetrados por Nicolás Maduro mientras era presidente de Venezuela.
Brevemente, Sheinbaum se refirió al derrame en costas del Golfo de México e insistió en que su gobierno trabaja en el asunto.
Por su parte, Mario Delgado, el secretario de Educación Pública, comparó las cifras de inversión en infraestructura educativa para insistir en que ha ocurrido un cambio pues López Obrador y Sheinbaum, entre 2018 y 2026 han invertido 341,786 millones de pesos a la infraestructura escolar en México, lo que ha permitido mejoras en 75 mil 406 escuelas de los niveles básico y medio superior.
También anunció el inicio de las inscripciones al bachillerato, este 17 de abril próximo, desde el portal miderechomiilugar.gob.mx.