Solidaridad con Cuba, riesgos para México ignorados por Sheinbaum

Los Ángeles Press

Compartir

Sheinbaum reprochó como “hipocresía” el que haya quienes no comparten su posición respecto de Cuba.

Sin embargo, Claudia Sheinbaum reconoció que ha suspendido los envíos de petróleo a Cuba para evitar conflictos con Trump.

Los Ángeles Press

La actividad de este lunes 9 de febrero en Palacio Nacional se centró en los temas que la Presidencia de la República estima más favorables a su titular sin reconocer los riesgos que, más allá del relato oficial, enfrenta México en la actualidad.

Claudia Sheinbaum, por ejemplo, insistió en presentarse como defensora del pueblo de Cuba y en atacar al Partido Acción Nacional porque una delegación de ese partido participará en una reunión internacional de partidos de derecha.

Respecto de Cuba, afirmó que habrá más apoyo para ese país pues, “la solidaridad de México resistirá las sanciones impuestas por Estados Unidos a quien suministre petróleo a Cuba".

Según dijo Sheinbaum “nadie puede ser omiso a la situación que vive en este momento por las sanciones que impone a cualquier país que envíe petróleo por parte de Estados Unidos de una manera muy injusta. Entonces vamos a ayudar al pueblo de Cuba, como siempre se ha ayudado a cualquier pueblo que lo necesita, es la esencia del pueblo de México”.

Paradójicamente, minutos después, a pesar del tono de esa declaración, Sheinbaum reconoció el riesgo pues aceptó que paró los envíos de petróleo a Cuba por el riesgo que plantea a la negociación, ya de por sí difícil del Tratado México-Estados Unidos-Canadá que, si uno se atiene a lo que es posible observar en la actualidad, vive una situación incierta.

Captura de pantalla de la transmisión del 9 de febrero de 2026.

Estados Unidos está a punto de entrar en la dinámica propia de sus elecciones intermedias en la que el Partido Republicano corre el riesgo de perder el control de las dos cámaras del Congreso de ese país y, por eso mismo, se eleva el riesgo de que Donald Trump redoble sus ataques a todo lo que se pueda asociar a México, tanto por la presencia de los migrantes indocumentados que viven allá, como por la violencia que generan los cárteles del narcotráfico en ambos países y, ahora, por la actitud de Sheinbaum en el tema del envío de petróleo a Cuba.

Durante el fin de semana, en un distrito de Luisiana que Donald Trump ganó por amplios márgenes en las tres últimas elecciones presidenciales, una mujer demócrata de apellido latino, Chasity Martínez ganó cómodamente una elección especial en ese estado, lo que confirma una tendencia observada ya desde noviembre del año pasado en Estados Unidos. La victoria de Martínez es el octavo distrito, federal o estatal, que los demócratas han arrebatado a los republicados en el último año.

Paradójicamente, durante el fin de semana, tanto Ronald Johnson, embajador de Estados Unidos en México, como Omar García Harfuch, secretario de Seguridad de México, hicieron todo lo posible por cimentar la idea de que hay colaboración y entendimiento entre ambos países.

El viernes, al mediodía, García Harfuch publicó el mensaje de redes sociales que aparece después de este párrafo.

El sábado, el embajador Johnson publicó, tanto en inglés como en español, un mensaje en el que republicaba el texto de García Harfuch.

De igual modo, publicó un hilo en el que daba cuenta de actividades suyas y de legisladores de Estados Unidos presentes en México con algunos de los funcionarios del gobierno de México, como se puede ver en el mensaje que aparece después de este párrafo.

En lo que hace a la actividad de este lunes, Sheinbaum hizo todo lo posible por enfatizar sus diferencias con el Partido Acción Nacional al que le reprochó su posición en el tema de Cuba a pesar de que, como ella misma lo ha hecho ver, cuando Vicente Fox y Felipe Calderón fueron presidentes, los términos de la relación entre México y Cuba se mantuvieron, en lo general, estables.

A pesar de ello, Sheinbaum dedicó algunos minutos a reprochar a “la oposición” las diferencias en ése y otros temas. Una vez más, Sheinbaum calificó de hipócritas a quienes tienen diferencias con ella.

Como es costumbre en Palacio Nacional, Sheinbaum se presentó a sí misma como víctima de los “detractores” de su gobierno, a los que llamó a “levantar la voz para apoyar al pueblo cubano, como históricamente lo ha hecho México con todos los pueblos del mundo; todos los partidos deberían decir que no tiene por qué sufrir el pueblo cubano”.

Hacia el final de la actividad, Sheinbaum dedicó algunos minutos a hablar de un posible viaje futuro al “norte de Baja California Sur”, así como a celebrar el que el Estado mexicano haya recuperado cerca de 200 concesiones mineras. También criticó, por algunos minutos, el que en Quintana Roo el gobierno local haya autorizado un “desarrollo de miles de dólares” de la empresa Royal Caribbean, junto a una comunidad que, según reconoció Sheinbaum enfrenta carencias.

También celebró la participación del cantante puertorriqueño en el espectáculo de medio tiempo del campeonato de la National Football League de Estados Unidos, del que se da cuenta en el texto que aparece enlazado después de este párrafo.