Funcionarios de Morena buscan colaborar con Estados Unidos, según NYT

Los Ángeles Press

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Las investigaciones estadounidenses habrían impulsado contactos de funcionarios de Morena como informantes con autoridades federales.

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Las investigaciones del gobierno de Estados Unidos sobre presuntos vínculos entre funcionarios mexicanos y organizaciones del narcotráfico han comenzado a generar un fenómeno inédito dentro de Morena. De acuerdo con una investigación publicada por The New York Times, varios funcionarios electos del partido gobernante han iniciado contactos discretos con autoridades estadounidenses para ofrecer información sobre otros integrantes de su propia fuerza política.

El diario estadounidense sostiene que al menos una decena de gobernadores, legisladores y otros funcionarios han manifestado disposición para colaborar con las investigaciones federales abiertas en Estados Unidos. Según las fuentes consultadas por el periódico, algunos de esos acercamientos ya evolucionaron hacia conversaciones formales con autoridades estadounidenses.

La publicación ubica este cambio de comportamiento pocas semanas después de que fiscales de Estados Unidos presentaran acusaciones contra diez funcionarios mexicanos, en activo y retirados, por presuntos vínculos con uno de los cárteles del narcotráfico más poderosos del país. Aunque el reportaje no identifica públicamente a los funcionarios que ahora colaboran, sí plantea que varios buscan anticiparse a investigaciones que podrían alcanzarlos en los próximos meses.

Uno de los elementos centrales del reportaje señala que la Administración para el Control de Drogas (DEA) emprendió una estrategia para contactar directamente a funcionarios mexicanos y persuadirlos de compartir información. Según The New York Times, esa iniciativa habría contribuido a acelerar la cooperación de actores políticos preocupados por el avance de las investigaciones estadounidenses.

La información fue obtenida, de acuerdo con el diario, mediante entrevistas con más de una decena de personas familiarizadas con las conversaciones, entre ellas abogados, exagentes estadounidenses y otras fuentes que solicitaron el anonimato debido a la naturaleza confidencial de los contactos. Tanto la DEA como el gobierno de México declinaron hacer comentarios al periódico.

El reportaje presenta este escenario como uno de los mayores desafíos políticos para la administración de la presidente Claudia Sheinbaum desde el inicio de su gobierno. La cooperación de funcionarios de Morena con autoridades estadounidenses podría ampliar significativamente el alcance de las investigaciones y abrir la puerta a nuevos testimonios que fortalezcan casos judiciales en Estados Unidos.

La publicación sostiene que el gobierno de Donald Trump busca aumentar la presión sobre la administración mexicana para profundizar la cooperación en materia de seguridad y corrupción. Dentro de Morena, añade, esa presión coincide con un debate interno sobre la respuesta que debe mantener el gobierno mexicano frente a las investigaciones abiertas por fiscales estadounidenses.

Como ejemplo de esa tensión, The New York Times menciona la negativa de Claudia Sheinbaum a aceptar las exigencias de Washington para detener al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, señalado por fiscales estadounidenses de haber protegido al cártel que opera en esa entidad a cambio de respaldo político. La decisión, afirma el diario, evidenció diferencias entre integrantes del gabinete favorables a una mayor cooperación con Estados Unidos y otros funcionarios que consideran que esas investigaciones vulneran la soberanía mexicana.

Otro de los aspectos destacados por la investigación es que los nuevos colaboradores políticos se sumarían a una red más amplia de testigos e informantes mexicanos que durante los últimos años han proporcionado información a las autoridades estadounidenses sobre la estructura financiera y política de organizaciones criminales. Entre los temas recurrentes de esos testimonios figura el presunto pago sistemático de sobornos a funcionarios públicos por parte de distintos cárteles.

El exadministrador interino de la DEA, Derek Maltz, declaró al periódico que la combinación de nuevos colaboradores políticos y narcotraficantes actualmente bajo custodia de Estados Unidos aumenta la posibilidad de que se presenten procesos penales contra figuras de alto nivel de la política mexicana.

Si ese escenario se concreta, las investigaciones estadounidenses podrían adquirir una dimensión política sin precedentes en la relación bilateral, al involucrar simultáneamente a integrantes del partido gobernante, estructuras del crimen organizado y autoridades de ambos países en un momento particularmente sensible para la cooperación entre México y Estados Unidos.