
Guadalupe Lizárraga Miércoles, 18 de Marzo del 2026
El incendio de Dos Bocas abre cuestionamientos sobre la seguridad operativa y la transparencia en torno al siniestro.
Por Guadalupe Lizárraga
El incendio registrado en la refinería Olmeca de Dos Bocas, Tabasco —que dejó al menos cinco trabajadores muertos y varios más lesionados— ha abierto dudas sobre las causas reales del siniestro, luego de que un extrabajador de Petróleos Mexicanos (Pemex) contradijera la versión oficial que atribuye el fuego a lluvias y acumulación de aguas aceitosas.
De acuerdo con autoridades, el incendio habría sido provocado por el desbordamiento de drenajes tras precipitaciones recientes. Sin embargo, un extrabajador de la empresa estatal, que pidió el anonimato, aseguró en declaraciones a Los Ángeles Press que esa explicación no corresponde con lo observado en el lugar.
“La refinería tiene una barda perimetral: dentro están las instalaciones y afuera no hay ninguna. En el video se aprecia claramente que el incendio ocurrió dentro de la refinería, no fuera”, señaló.
Las imágenes del siniestro —difundidas en redes sociales— muestran llamas de gran altura en una zona cercana a tanques de almacenamiento y plantas de procesamiento. “Las llamas alcanzan hasta 15 metros, lo que indica la presencia de combustibles en cantidades importantes”, explicó.
¿Qué provocó el incendio?
El testimonio también cuestiona la hipótesis de que las lluvias hayan provocado el incidente.
“Sí llovió, pero no fueron lluvias torrenciales. Las instalaciones de drenaje de una refinería están diseñadas para soportar estas condiciones. Si hubo desbordamiento, es un problema de diseño o de operación”, afirmó.
Añadió que el nivel del agua visible en las imágenes no supera los 10 o 20 centímetros, “algo mínimo para una instalación industrial como la refinería”, y compartió con Los Ángeles Press una imagen que, según explicó, documenta ese nivel y contradice la hipótesis de inundación como origen del incendio.
Otro punto clave es la localización del incendio. “Si el incendio hubiera sido provocado por el drenaje de la petroquímica, se habría presentado en las cuatro esquinas de la instalación, y no solo en un lado. El agua tiende a alcanzar su nivel en toda la superficie, no concentrarse en un solo punto”, sostuvo.
“La cantidad, la intensidad y la duración del incendio revelan una fuga importante de hidrocarburos”, remató.
Fallas en respuesta y protocolos
El extrabajador también advirtió sobre la ausencia de una respuesta inmediata por parte de los equipos de seguridad industrial.
“Pemex cuenta con personal especializado y todos los trabajadores reciben capacitación en control de incendios. Hay equipos diseñados para actuar de inmediato, pero en el video no se observa ninguna intervención efectiva para mitigar el fuego”, indicó.
Según su experiencia, el combate al incendio debió realizarse tanto desde el interior como desde el exterior de la instalación, con mayor intensidad desde dentro de la refinería.
Posible origen: una fuente de ignición
Más allá del combustible, el especialista subrayó que todo incendio requiere una fuente de ignición.
“El petróleo o el alcohol pueden estar expuestos al aire sin incendiarse. Se necesita una chispa. Lo más probable es un corto circuito”, explicó, descartando que el origen haya sido una conducta como fumar, ya que está estrictamente prohibido en estas instalaciones.
También recordó que en complejos petroquímicos se utilizan sistemas preventivos —como la dispersión de vapor— para evitar la generación de chispas durante trabajos de riesgo.
“Mi primer contrato en Pemex fue a los 16 años. En la petroquímica donde trabajé, los protocolos de seguridad industrial eran estrictos: cuando había riesgo de incendio, se utilizaba una manguera de vapor de forma permanente para eliminar cualquier posibilidad de chispa. Durante toda la operación se rociaba vapor precisamente para impedir la ignición. Ese tipo de control hacía prácticamente imposible que se generara un incendio por una chispa”, relató.
Exigen transparencia
El extrabajador consideró que Pemex debe informar con claridad sobre lo ocurrido.
“Se debe conocer el valor de las pérdidas, el impacto en la producción, el tiempo de reparación y, sobre todo, la verdadera causa del incendio. No se deben usar eufemismos”, señaló.
También cuestionó la falta de presencia inmediata de altos funcionarios en el sitio tras el siniestro. "El director de Pemex debió trasladarse a la refinería para constatar los daños y supervisar la respuesta”, añadió.
Un incidente bajo escrutinio
El incendio en Dos Bocas ocurre en un contexto de creciente atención sobre la seguridad operativa de la refinería insignia del gobierno federal. Mientras la versión oficial apunta a factores climáticos, el testimonio técnico recabado por Los Ángeles Press sugiere posibles fallas estructurales o de operación que aún no han sido esclarecidas.
La diferencia entre ambas versiones deja abierta una pregunta central: si el siniestro fue resultado de condiciones extraordinarias o de deficiencias internas en una de las instalaciones energéticas más importantes del país, y de acuerdo con el extrabajador de Pemex, también de las más costosas.