Julio César Chávez Jr: ¿Por quién doblan las campanas?

José Luis Camacho

Compartir

Julio César Chávez Jr. parece ser más un reflejo de los intereses políticos en juego que un acto de justicia, mientras las campanas siguen doblando, sin que se esclarezca quién realmente está detrás de su arresto.

Por José Luis Camacho Acevedo

En 1941, la novela de Ernest Hemingway Por quién doblan las campanas fue prohibida en Estados Unidos por considerarla propaganda procomunista.

No fue un presidente de Estados Unidos quien emitió la orden de prohibirla. Solo existe un antecedente oficial: la sentencia del Tribunal de Estambul que consideró la novela como propaganda.

Es una obra que narra los tres últimos días de vida de un republicano español.

En su epígrafe, Hemingway dice:

“... nunca me preguntes por quién doblan las campanas: están doblando por ti.”

Hoy me sorprende que, 84 años después, un gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, utilice un subterfugio migratorio para detener al mexicano Julio César Chávez Jr.

El boxeador, que radica desde hace años en Estados Unidos, está casado con una mujer estadounidense y recientemente realizó una pelea en una arena llena de gente sin que los agentes migratorios lo detuvieran ante semejante exhibición pública. Sin embargo, ha sido detenido como si fuera un migrante mexicano en Los Ángeles o en Delano, California, lugar donde su tocayo, César Chávez, el líder de los agricultores migrantes nacido en Yuma, Arizona, fundó la mítica Asociación Nacional de Trabajadores Agrícolas (UFW, por sus siglas en inglés).

La presidente mexicana Claudia Sheinbaum reaccionó de la siguiente manera ante la inesperada detención de Chávez Jr.:

“…la presidente Claudia Sheinbaum Pardo confirmó por qué no había sido posible concretar la detención de Julio César Chávez Jr. La mandataria explicó que el proceso se encuentra en manos de las autoridades correspondientes, luego de que el hijo del campeón mundial de boxeo fuera arrestado por el gobierno norteamericano por presuntos vínculos con el crimen organizado.

“Es una investigación de la Fiscalía que tiene que ver con delincuencia organizada”, declaró Sheinbaum al referirse al caso, el cual ha sido objeto de seguimiento por parte de las instancias de justicia mexicanas.”

(Con información de Infobae).

¿Entonces, las campanas doblan en México por la Fiscalía de Alejandro Gertz Manero?

¿O lo hacen por Rosa Icela Rodríguez, quien debió estar informada del proceso que tiene abierto en nuestro país el hijo del ex campeón mundial de boxeo?

Al respecto de la hermética detención de Julio César Chávez Jr., la siempre bien informada periodista Peniley Ramírez escribió el sábado pasado:

“Esta semana, agentes migratorios llegaron a casa de Chávez Jr. El gobierno de EU anunció que preparaban una expulsión acelerada a México. Goldstein me dijo que los pocos detalles que se conocen de la acusación mexicana le parecen ‘una locura’ y que no se le ha informado de ninguno por canales oficiales.

“No puedo responder sobre esa acusación en México porque no tenemos ninguna información de ella”, me dijo Goldstein. (Nota del redactor: es el abogado de Julio César Chávez Jr.) “Espero que la presidente sepa lo que es la presunción de inocencia y que una acusación no es lo mismo que probar un caso más allá de la duda razonable.”

Desde México, las autoridades dicen que esperaron más de un año a que terminara un trámite migratorio, que definiría si podría seguir viviendo en EEUU. “Se la pasaba allá (en EEUU), estaba tramitando su residencia”, me dijo una fuente oficial. Sin embargo, Chávez estuvo en México en enero de 2025, cuando entró a California desde Tijuana. Y las autoridades mexicanas no lo detuvieron.

Al final de cuentas, el desenlace de la presente e inescrutable historia no se avizora por ningún cauce legal, ni en México ni en Estados Unidos.

¿Las campanas están doblando por Julio César Chávez Jr. o por Alejandro Gertz Manero?