
El relevo en la fiscalía abre una disputa clave por el control de la seguridad y el rumbo del gobierno de Claudia Sheinbaum.
Por José Luis Camacho Acevedo
Algunos comentócratas han estado insistiendo en una supuesta debilidad política de la presidente Claudia Sheinbaum.
Las protestas que, sin duda, representan una señal alarmante de conflicto social, son eventos que todo mundo está consciente de que no se iniciaron a partir del día en que Claudia Sheinbaum asumió la Presidencia de la República.
Es evidente que a ella y a sus colaboradores les corresponde tratar de darles la solución correcta, pero, sobre todo, la solución posible.
Los comentócratas llegaron al extremo de preguntarse algo verdaderamente inusual:
¿Dónde está la presidente?
Y pronto se vio dónde está políticamente la presidente.
La renuncia a la Fiscalía General de la República de Alejandro Gertz Manero, quien se irá con un puente de plata como embajador a Alemania, da oportunidad a que Sheinbaum realice un reacomodo que la fortalece, sin duda.
Seguirá el trámite constitucional para que la presidente, de una lista de 10 nombres que le propondrá el Senado para sustituir al dimitente fiscal, regrese una terna que seleccionará de la propuesta de los integrantes de la llamada Cámara Alta.
Desde que el miércoles corrió la versión de la renuncia de Gertz Manero, de inmediato se manejaron dos principales nombres que pudieran sustituirlo: Ernestina Godoy y Arturo Zaldívar.
El ex ministro Zaldívar nunca dejó de estar cerca de los movimientos que se daban como señales políticas desde Palenque.
La presidente Sheinbaum seguramente aprovechará la coyuntura para acallar los rumores de su presunta debilidad política.
Si, como todo indica, la nueva fiscal será Ernestina Godoy —que ha sido una funcionaria que, en su institucionalidad a toda prueba, ha sabido coordinarse de una manera por demás eficiente con el ahora secretario de Seguridad, Omar García Harfuch—, el movimiento será un fuerte golpe de timón, un manotazo político de la mandataria.
El senador Luis Silva Romo (PVEM) consideró que la consejera jurídica, Ernestina Godoy, y el ex ministro presidente Arturo Zaldívar, coordinador de Gobierno de Presidencia, representan “muy buenos perfiles jurídicos” para el eventual reemplazo de Gertz Manero.
De acuerdo con la ley, habrá un fiscal interino hasta en tanto se cumple con el procedimiento: integración de una propuesta de 10 personas por parte del Senado para enviarla a la Presidencia, que de ahí escogerá una terna para su aprobación por mayoría calificada en el Senado.
Ayer, luego de que el jefe de la bancada de Morena, Adán Augusto López Hernández, acudiera a una cita en Palacio Nacional, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo, citó a los senadores a una sesión para este jueves, desatando la versión de la salida de Gertz Manero de la FGR.
La ruta a seguir
Si bien la resolución de una renuncia de fiscal se puede llevar a cabo con relativa rapidez, el reemplazo de Alejandro Gertz al frente de la FGR no sería automático, pues se trata de un órgano autónomo constitucional y de un nombramiento que requiere colaboración entre el Senado y el Ejecutivo.
Es la primera vez que se tendrá que utilizar este mecanismo para un relevo, pues Gertz ha sido el único titular de la FGR autónoma.
Lo que ha quedado bien claro es que la presidente Claudia Sheinbaum es la que tiene el mando político, un mando que, en el sistema mexicano, es un mando único e indivisible.