
Amenazas e intimidaciones, son parte de las agresiones verbales dirigidas a Max Lumbia por sus opiniones y entrevistas en la cobertura de la muerte de Silvia Pinal.
Silvia Pinal falleció el 28 de noviembre.
Los Ángeles Press
El periodista internacional Max Lumbia, reconocido por su extensa trayectoria en el periodismo de espectáculos y actualidad, ha sido blanco de ataques y señalamientos que intentan desacreditar su profesionalismo y honor. Con una trayectoria que abarca varios países latinoamericanos, entre éstos, Argentina, México, Paraguay, Uruguay, Chile, Bolivia y Perú, Lumbia ha entrevistado a personajes de relevancia política como candidatos presidenciales e incluso al presidente Evo Morales.
Sin embargo, la profundidad de sus investigaciones y su compromiso con la verdad no siempre han sido bien recibidos. Recientemente, Lumbia se ha puesto en el centro de la controversia debido a la cobertura que ofreció en sus redes sociales sobre la muerte de la diva mexicana Silvia Pinal, ocurrida el 28 de noviembre de 2024.
El periodista produjo una serie de videos con entrevistas y audios sobre las condiciones de vulnerabilidad en la que se encontraba Silvia Pinal en sus últimos días, así como momentos destacados en la trayectoria de la actriz; opiniones de sus familiares que informaban incluso de su estado de salud. Lumbia, para la producción de este material videográfico, compartió información verificada y respaldada con testimonios de las personas involucradas en la vida de Silvia Pinal. No obstante, el trabajo periodístico incomodó a miembros cercanos a la familia Pinal, específicamente a su hija Sylvia Pasquel e Iván Cochegrus, quienes han emitido declaraciones difamatorias e intimidantes que afectan la integridad de Lumbia.
En una de las acusaciones más recientes, Sylvia Pasquel afirmó que Lumbia había sido "expulsado del chacaleo por misógino", una afirmación que el periodista rechazó de manera contundente, ya que su trabajo lo realiza de manera independiente.
Otro de los ataques al periodista Max Lumbia fue del actor y productor de Teatro, Iván Cochegrus, quien ha cobrado mayor notoriedad por haber dirigido la última obra en la que participó Silvia Pinal, en 2022, en la que se deterioró su salud, según la prensa local. Posteriormente, el nombre de Cochegrus se mantuvo en las redes sociales a raíz del fallecimiento de Silvia Pinal por su cercanía en la última parte de su visa, y la polémica con el actor y cantante Pepillo Origel, quien desde su juventud mantenía una amistad cercana a Pinal. Lumbia dio cobertura a esta polémica y dio seguimiento a las explicaciones de Origel respecto a por qué no había ido al funeral de Pinal.
Pepillo Origel y Silvia Pinal en los años 90. Foto: @pepillorigel
La reacción de Ivan Cochegrus fue la de acusar a Lumbia de haber "hecho un daño a este país (México) con todo lo que dice su viperina boca", en una clara crítica a la cobertura que el periodista ha brindado sobre el final de la vida de Silvia Pinal y las reacciones de sus familiares y amigos más cercanos.
Al respecto, Max Lumbia aseguró que su trabajo se ha limitado a compartir datos contrastados y verificados sobre los hechos relacionados con el fallecimiento de Silvia Pinal. Entre los audios que ha presentado, se incluye uno en el que Cochegrus menciona la supuesta falta de atención de Stephanie Salas (nieta de Pinal) hacia su abuela, así como el desacuerdo de Cochegrus con las peticiones de Salas para no exponer públicamente a la actriz en situaciones delicadas. Además, en otro audio, Cochegrus detalla aspectos relacionados con el tratamiento médico de Pinal.
A pesar de las evidencias presentada por Lumbia, los ataques hacia su persona no han cesado. El periodista ha denunciado una escalada de situaciones que buscan vulnerar su dignidad y su derecho a la libertad de expresión. Lumbia, quien se ha mantenido firme en su compromiso de presentar la verdad, asegura que cualquier daño que pudiera sufrir por causa de su trabajo periodístico hace responsable a Sylvia Pasquel e Iván Cochegrus.
La situación de Max Lumbia pone en evidencia la constante lucha por la libertad de expresión en el ámbito del periodismo de investigación, especialmente cuando se trata de figuras públicas y sus entornos familiares. El caso destaca la importancia de garantizar el derecho de los periodistas a informar con veracidad y responsabilidad, sin ser objeto de intimidaciones ni ataques personales.