Una invitación a la rebeldía a la Juventud Coahuilense

Jaime Martínez Veloz

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La rebeldía de la juventud de Coahuila tiene que volver a ser parte de la vida cotidiana, porque sin ella no hay futuro.

Por Jaime Martínez Veloz

¿Sabías que en Coahuila, 3 de cada 10 jóvenes no terminan el bachillerato, y solo 4 de cada 10 llegan a la universidad?

No es porque no tengan talento. Es porque el sistema les ha fallado.

¿Sabías que miles de adolescentes enfrentan embarazos sin apoyo, que el suicidio golpea con fuerza a quienes más sueñan, y que muchos jóvenes trabajan sin derechos o están desocupados, sin estudiar ni trabajar?

No es porque no tengan ganas. Es porque no se les ha escuchado.

Pero ustedes no son cifras. Son fuerza, son futuro, son presente.

Son quienes pueden cambiar la historia de Coahuila.

Desde los ejidos hasta las colonias, desde las fábricas hasta las aulas, desde el arte hasta la protesta: cada joven tiene algo que decir, algo que crear, algo que transformar.

No están solos. Hay quienes creemos en ustedes, quienes luchamos por abrir caminos, quienes queremos que sus voces sean el centro de las decisiones.

Porque Coahuila no será justo ni libre si ustedes no están incluidos.

Porque la esperanza no se decreta: se construye con ustedes.

No son estadística. Son fuego. Son raíz.

Son la voz que aún no han querido escuchar,

el sueño que no cabe en ningún presupuesto,

la esperanza que no se rinde aunque la nieguen.

En Coahuila, hay jóvenes que trabajan la tierra

sin saber si mañana tendrán escuela.

Hay quienes cruzan fábricas como si fueran laberintos,

y quienes cargan hijos antes de cargar certezas.

Hay quienes estudian con hambre,

y quienes abandonan la escuela con vergüenza,

no por falta de talento,

sino por falta de justicia.

Pero ser joven,

es más que lo que les han dejado ser.

Son tambor, son viento, son palabra.

Son quienes puede sembrar otro destino.

No están solos.

Hay quienes creemos en su voz,

en su rabia que construye,

en su ternura que transforma.

Coahuila será tierra fértil si ustedes florecen

Y florecer no es obedecer:

es imaginar, es exigir, es crear, es rebelarse contra todo aquello que ofende, excluye y margina.

Que nadie les diga que no pueden.

Porque son el presente que el futuro necesita.

Queridas y queridos Jovenes de Coahuila:

No nacieron para obedecer en silencio,

ni para aceptar un destino escrito por otros.

Nacieron para romper esquemas,

para cuestionar lo que les imponen,

para incendiar la indiferencia con su mirada colectiva.

Los quieren dóciles, útiles, callados.

Pero ustedes son tambor que retumba en las calles,

grieta que abre paso en los muros,

relámpago que anuncia tormenta de cambio.

No se conformen.

No se resignen.

No se callen.

Coahuila necesita su rebeldía,

no la que destruye,

sino la que reconstruye desde las ruinas,

la que siembra dignidad donde hubo abandono,

la que convierte la rabia en propuesta,

la que transforma el dolor en comunidad.

Sean insumisos ante la injusticia,

incómodos ante la mentira,

creadores ante el vacío.

Porque ustedes no son el futuro: son el presente que puede cambiarlo todo.

Y cuando la juventud se organiza,

cuando se levanta con conciencia,

cuando se atreve a imaginar lo imposible…

ya nada la detiene.

Jaime Cleofas Martínez Veloz

Torreón Coahuila a 2 de agosto del 2025

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