Mark Carney al poder podría marcar un cambio significativo en la postura de Canadá frente a las dinámicas globales, particularmente en lo que respecta a su relación con Estados Unidos.
Los Ángeles Press
El Partido Liberal representado por Mark Carney se perfila para formar el próximo gobierno de Canadá, según la cobertura de CBC News, en una victoria que hace apenas unos meses parecía improbable. Con resultados aún en desarrollo, se espera que los liberales regresen al poder, aunque aún no se define si será mediante un gobierno de mayoría o minoría.
Hasta ahora, los liberales lideran con más del 50 por ciento del voto popular, mientras que los conservadores obtienen un 38.6 por ciento, una cifra que en otras circunstancias habría significado un desempeño destacado para el partido de derecha. Sin embargo, los primeros resultados sugieren un retroceso tanto del Bloque Quebequense como del Nuevo Partido Democrático (NDP).
La remontada liberal ocurre en un contexto de profunda incertidumbre política y económica, marcada por la renuncia anticipada del ex primer ministro Justin Trudeau a inicios de enero, el inicio de una nueva guerra comercial impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y los constantes comentarios del mandatario estadounidense sobre convertir a Canadá en el “estado número 51”. Estos factores alteraron drásticamente el panorama electoral.
Con Trump anunciando, suspendiendo y reactivando aranceles perjudiciales para la economía canadiense, la campaña electoral se centró en una pregunta clave: ¿quién está mejor preparado para guiar al país frente a la incertidumbre internacional?
Carney: de banquero central a primer ministro
Mark Carney, exgobernador del Banco de Canadá y del Banco de Inglaterra, intentó posicionarse como un líder con experiencia y estabilidad, alguien capacitado para enfrentar al volátil presidente estadounidense y para rediseñar la relación económica y de seguridad entre ambos países. Al inicio de la campaña, Carney no contaba con un escaño parlamentario, pero este lunes CBC News proyectó su victoria en la circunscripción de Nepean, en Ottawa.
Se trata de la primera vez desde la década de 1880 que un primer ministro representa un distrito en la actual capital canadiense. El último en hacerlo fue John A. Macdonald, quien representó el antiguo condado de Carleton de 1882 a 1887.
Durante su campaña, Carney recordó constantemente su gestión durante la crisis financiera global de 2008 y el periodo del Brexit en el Reino Unido, destacando estas experiencias como prueba de su capacidad para liderar en tiempos convulsos.
Una de sus frases más repetidas fue: "Trump está tratando de quebrarnos para que Estados Unidos pueda poseernos."
A lo que solía agregar ante los asistentes: "Y eso nunca sucederá."
Una campaña relámpago y efectiva
Carney ha tenido un 2025 vertiginoso. Ganó con claridad el liderazgo liberal el pasado 9 de marzo y fue juramentado como primer ministro apenas nueve días después, antes de convocar elecciones anticipadas.
Aunque su dominio limitado del francés —que él mismo calificó como “seis de diez”— era considerado su punto débil, logró salir relativamente indemne del debate en francés y de una entrevista clave en el programa Tout le monde en parle, altamente influyente entre el electorado quebequense.
La proyección de una victoria liberal bajo su liderazgo representa un giro inesperado y significativo frente al ascenso conservador que marcó los últimos años. Los resultados finales definirán si Carney gobernará con mayoría legislativa o deberá negociar apoyos para mantenerse en el poder. Lo cierto es que su figura emerge como central en el futuro político inmediato de Canadá.