Foro Público: Los nuevos clanes beneficiados de la 4T
Dos de los hermanos Monreal Dávila.

Ignacio García

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Entre los clanes que se han consolidado políticamente en este sexenio se encuentran las familias Batres, Monreal Dávila, Taddei, Alcalde Luján y Godoy.

Los clanes de la autodenominada "cuarta transformación" recuerdan en todo a clanes priístas como el de José López Portillo.

Foro Público

Por Ignacio García

Las familias caciquiles que se han enquistado en el poder no son un componente nuevo en la vida política mexicana, pues lastimosamente han estado presentes desde antes de la conformación de la República, y aunque se han tratado de evitar que los familiares directos de los gobernantes o secretarios de Estado obtengan beneficios en un gobierno con distintos controles, éstos han sido insuficientes y en el caso de la llamada “cuarta transformación” no ha sido la excepción.

Entre los clanes que se han consolidado políticamente en el primer sexenio de la autodenominada “4T” se encuentran las familias Batres, Monreal, Taddei, Alcalde y Godoy, cuyos miembros han ocupado distintos cargos tanto en la administración pública federal como en los gobiernos estatales, así como en el ámbito legislativo, quienes son los grupos políticos más beneficiados de un gobierno que supuestamente no permitiría los nepotismos.

En el caso de la familia Batres, se encuentra el actual jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres, quien será el próximo titular del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en el sexenio de Claudia Sheinbaum; así como su hermana, Lenia Batres, que fue elegida directamente por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, como ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y autonombrada “ministra del pueblo”.

Pero también están activos en la vida política Valentina Batres, hermana del jefe de Gobierno capitalino, actual diputada local de la Ciudad de México; mientras que su sobrino e hijo de la ministra del pueblo, Emiliano Batres, funge como profesional ejecutivo del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC).

Para los Monreal, el rostro más visible del clan es Ricardo Monreal Dávila, actual coordinador de la bancada del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en la Cámara de Diputados; mientras que su hermano, David Monreal, es gobernador de Zacatecas; Saúl Monreal, fue alcalde de Fresnillo; Susana Monreal, consejera del Consulado de México en San Antonio; Leticia Monreal, extitular de Prestaciones Médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); Elías Monreal, gerente de Liconsa en Toluca y Edna Catalina Monreal, que compitió por la alcaldía de Cuauhtémoc en la Ciudad de México.

Otro de los clanes beneficiados de la 4T es el que encabeza la actual titular de la Secretaría de Gobernación (Segob), Luisa María Alcalde Luján, y exsecretaria de Trabajo federal, así como próxima dirigente nacional de Morena; su hermana, Bertha María Alcalde Luján, que se postuló como ministra de la Corte, fue premiada con la dirección del ISSSTE en el cierre del actual gobierno; Tania Tiscareño Luján, subdirectora de área en el Sistema de Desarrollo Integral para la Familia (DIF); Alejandro Bedel Tiscareño Luján, subgerente del Instituto del Fondo Nacional de Vivienda de los Trabajadores (Infonavit), Fernando Bedel Tiscareño Luján, secretario ejecutivo del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y Karina Luján Luján en la dirección de Género de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transporte (SICT).

 
Luisa María Alcalde Luján, durante una de las actividades de la Presidencia de la República, 2024.

Pero los Taddei también han sido beneficiados con el gobierno de la transformación, ya que Guadalupe Taddei Zavala, actual presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE) fue defendida por Morena en su postulación como consejera del organismo electoral; Jorge Luis Taddei Bringas es delegado de los programas del Bienestar; Pablo Daniel Taddei Arriola, director de Litio Mx; Isabel Cristina Taddei Bringas, docente titular en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo; Iván Celeste Taddei, diputada local en Sonora; y Elsa Bringas Taddei, técnica auxiliar en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo.

Los Godoy también han sido beneficiados, siendo la más visible, Ernestina Godoy Ramos, exfiscal de Justicia de la Ciudad de México en el gobierno de Claudia Sheinbaum, actual senadora y próxima consejera jurídica de la Presidencia de la República; mientras que Mariana Gómez Godoy ha sido jefa de Enlace Interinstitucional de la Segob; Claudia Cecilia Gómez Godoy, directora general de Proyecto Zapotillo de la Comisión Nacional del Agua (Conagua); además de Alma Guadalupe Godoy Ramos, coordinadora de Unidad de Administración y Finanzas de la Comisión Nacional Forestal (Conafor).

También en el gobierno de la transformación ha existido espacio para que el ex titular de la Segob y ahora coordinador de la bancada de Morena en el Senado, Adán Augusto López, tenga a algunos miembros de su familia en el gobierno, como Humberto Mayans Canabal, su sobrino, como administrador central de la Coordinación Estratégica de la Auditoría en Comercio Exterior.

Así, en el gobierno que se denominó diferente a los anteriores ha repetido las mismas prácticas políticas caciquiles, en donde nuevos clanes se han posicionado como los favoritos en este sexenio y que muy probablemente continuarán con diferentes prebendas en el próximo gobierno federal.

El nepotismo en México cobró relevancia pública cuando en la década de los setenta el expresidente de México, José López Portillo, orgullosamente declaró “el orgullo de mi nepotismo”, sobre su hijo, José Ramón, que formó parte de su gabinete ampliado, mientras que su hermana, Margarita López Portillo, se desempeñó como titular de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), sin embargo, sería hasta el inicio del actual siglo cuando se comenzaría a tratar de regular y evitar este tipo de acciones con la Ley Federal de Servidores Públicos que establece la prohibición del nepotismo en la administración pública, después de que se exhibieron los beneficios que recibieron los hijastros de Vicente Fox en el gobierno de la primera alternancia.

Aunque en el ámbito subnacional los clanes son todavía más vergonzosos, el gobierno de la 4T prometió erradicar este tipo de prácticas e incluso fue parte de los argumentos con los cuales el presidente López Obrador afirmó que terminaría con el nepotismo en el Poder Judicial de la Federación (PJF), pero persisten en el Ejecutivo, donde parece que siempre habrá espacio para un familiar de los principales consentidos del sexenio.

No se toleraban estas acciones de otros gobiernos, pero en el actual parece que es lo menos importante, mientras que la justificación radica en la amplia popularidad del mandatario federal que dejará su cargo en unos días, y cuyos vicios de la política mexicana serán una herencia en el próximo sexenio, en el que pesará más la sangre que la capacidad técnica y profesional para ocupar un cargo.

¿Por qué es importante erradicar el nepotismo? Porque se trata de una práctica de corrupción que vulnera la credibilidad de las instituciones y lacera el funcionamiento de las mismas para cumplir con sus facultades y atribuciones, pues quienes ocupan esos puestos no están ahí por sus conocimientos y experiencia, sino por el parentesco familiar que impide que los perfiles mejores capacitados ocupen esos lugares y se convierten en cuotas políticas y partidistas.

Nota aparte: Los clanes políticos que llegaron con este gobierno muy difícilmente dejarán sus beneficios y se enquistarán en las nóminas gubernamentales como sucedió con la vieja tradición priísta que siguió el panismo y perfeccionó el morenismo.

 

 

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