Foro Público: Trump da un garrotazo de xenofobia

Ignacio García

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Foro Público

Las amenazas de Donald Trump en política migratoria se conjuraron. El gobierno federal envió decenas de elementos de la Guardia Nacional—sin el consentimiento del gobierno de California—para iniciar redadas en contra de las personas migrantes que radican en Los Ángeles, una de las ciudades santuario que se rehusó a las acciones criminalizadoras del republicano.

El empresario desde la semana pasada amagó con reforzar las medidas antiinmigrantes con el envío de efectivos de la Guardia Nacional y del Ejército estadounidense para expulsar masivamente a miles de personas que radican en la Unión Americana de manera ilegal.

Las redadas implementadas en diferentes tiendas departamentales de Los Ángeles generaron protestas por parte de la comunidad mexicana que radica en esa ciudad. Las movilizaciones se incrementaron para exigir a Trump recular en sus acciones contra la población migrante, lo que derivó en el envío masivo de tropas para contener a los protestantes.

Trump decidió iniciar estas redadas masivas en la segunda ciudad con la mayor cantidad de mexicanos, sólo por debajo de la Ciudad de México, en un espacio considerado como un bastión político para el partido demócrata, y que causó una confrontación directa con el gobernador de California, Gavin Newson, quien calificó al republicano de violar la constitución y la soberanía estatal.

Ante la caída significativa en la popularidad de Trump por las fallidas acciones arancelarias, el empresario optó por priorizar sus acciones antiinmigrantes, que fue uno de sus principales estandartes durante su última campaña presidencial y para ello atacar el corazón político del partido demócrata.

El gobernador demócrata ha retado al presidente. Le ha invitado a que lo detenga, después de responsabilizarlo de los hechos violentos que se produjeron el fin de semana por la presencia de las fuerzas federales, esto también como una acción para posicionar políticamente a Newson como aspirante del partido demócrata a la presidencia de Estados Unidos en 2028.

La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, también culpó al gobierno de Trump como el responsable de la violencia que se presentó en los últimos días en la ciudad, y por ello calificó de innecesaria la presencia de las fuerzas federales para reprimir violentamente a los manifestantes.

Por su parte, la vocera de la Casa Blanca, Abigail Jackson, rechazó que el gobierno federal sea el causante de la violencia, y afirmó que se trata de la protección que han gozado los grupos radicales en los gobiernos demócratas, principalmente en la administración de Joe Biden.

Trump ha sido el primer presidente desde Lyndon B. Johnson en 1965 que ha utilizado a la Guardia Nacional sin el consentimiento de un gobernador, ya que en esa ocasión el ex mandatario demócrata ordenó el envío de los efectivos para proteger una movilización por los derechos civiles en Alabama.

Las acciones del gobierno de Estados Unidos recuerdan a cualquier escenario de un país de América Latina, donde las fuerzas de seguridad reprimen a manifestantes. Aunque supuestamente en la Unión Americana este tipo de sucesos no ocurrían por tratarse en el país más democrático del mundo, como había presumido el mandatario republicano.

Por ello, el gobierno de California decidió demandar a Trump por violar la soberanía estatal, en tanto que Trump también llamó a la detención del gobernador demócrata, al considerar que promueve la anarquía con la participación de sujetos encapuchados que, según el republicano, causaron la violencia desmedida en las calles de Los Ángeles.

Una medida desesperada

Trump sabe que su popularidad ha decrecido de forma significativa desde que arribó al poder el pasado 20 de enero. La oportunidad de los aranceles se perdió, incapaz de resolver la guerra entre Rusia y Ucrania, así como entre Israel y Hamás, su única opción para retomar el apoyo social fueron las medidas contra los migrantes.

La segunda administración de Trump se ha recrudecido. Mientras que en su primer mandato optó por el programa “Remain in Mexico” y calificó a los mexicanos como “bad hombres”, en esta ocasión ha calificado a todos los migrantes como criminales responsables de la violencia excesiva que se ha registrado en una de las ciudades más grandes del país.

Trump se comprometió, originalmente, a deportar a más de 11 millones de personas migrantes que radican en Estados Unidos. Esto evidentemente se trató de una de las múltiples mentiras que ha pronunciado el presidente, ya que nunca se han deportado en un cuatrienio a un millón de personas.

Después, Trump amagó con provocar la expulsión de más de tres mil migrantes diariamente, lo que también fue otra mentira, porque no existen opciones reales de desarrollo de las autoridades migratorias para expulsar sistemáticamente a los migrantes.

Así, estas acciones efectuadas el fin de semana en la concurrida ciudad estadounidense han sido criticadas por la comunidad internacional, que cada vez lamenta más que el retorno de Trump en la Casa Blanca.

El presidente estadounidense ha utilizado la narrativa para justificar las acciones del gobierno contra los migrantes. En otras latitudes del país, principalmente en aquellas zonas donde Trump ganó las elecciones en noviembre pasado, la quema de las patrullas puede ser vista como un ataque al país, y por ello pueden reforzar su postura sobre las medidas que ha implementado el gobierno de Estados Unidos.

Además, para el republicano le conviene dejar de lado la disputa mediática que mantiene con el empresario Elon Musk, quien renunció a su gabinete para criticar su famoso paquete económico, que también ha sido cuestionado por parte del electorado y de su partido por no consolidar una reducción del presupuesto federal como había prometido en su campaña presidencial y que opta por el proteccionismo.

Así, las disputas contra los manifestantes en Los Ángeles representan un escenario idóneo para Trump, debido a que es el único punto en el que el partido republicano coincide respecto a su necesidad de promover una política xenófoba contra las personas que no cumplen con las características físicas que supuestamente corresponden a las personas caucásicas estadounidenses.

Aunque en lo inmediato puede favorecer la imagen de Trump entre sus seguidores, también puede provocar un voto de castigo contra los republicanos en las elecciones intermedias del próximo año, que en las últimas elecciones se inclinó a favor del republicano y que podría encauzarse a otras direcciones políticas.

Nota aparte: Las imágenes de los migrantes mexicanos con las banderas en las protestas pueden servir de propaganda para la desinformación del gobierno estadounidense que califique una supuesta invasión de personas externas que vulneran la paz y los principios sociales de Estados Unidos. Todo depende de la estrategia de “fake news” que pretenda optar la Casa Blanca para manipular a la población estadounidense poco informada.

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