Foro Público: Trump vs el mundo

Ignacio García

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La decisión de Trump de imponer estas medidas económicas violatorias del T-MEC que firmó el propio republicano es un golpe contundente para América del Norte.

Foro Público

Donald Trump ha cumplido seis semanas en el gobierno de Estados Unidos y se enfrascado en una campaña en contra de sus principales socios comerciales para imponerles aranceles en las exportaciones de otras naciones, lo que ha dejado claro que está dispuesto a dejar de lado la evidencia científica en materia económica para priorizar un discurso carente de argumentos para controlar la inflación y promover el crecimiento de la economía de la Unión Americana.

Aunque la presidente de México, Claudia Sheinbaum, logró aplazar un mes la aplicación de los aranceles, Trump optó por imponer estas medidas económicas, violatorias del T-MEC que firmó el propio republicano con los gobiernos de México y Canadá, lo que implicará un golpe contundente a la economía de América del Norte.

El mandatario norteamericano ha optado por frenar las relaciones comerciales con sus principales socios comerciales de la región, pese a que en primera instancia había obligado tanto a Claudia Sheinbaum como a Justin Trudeau a fortalecer las fronteras con Estados Unidos para evitar el paso de migrantes y el tráfico de las drogas hacia la Unión Americana.

Además, ha roto sus relaciones económicas con la Unión Europea que ha dejado de confiar en Estados Unidos como un socio comercial estratégico y ante los intentos expansionistas de Rusia y China, ha optado por el rearmamiento del viejo continente, situación que no ocurría desde la Segunda Guerra Mundial.

Trump también ha dejado de apoyar a Ucrania para defenderse de la invasión rusa, e incluso humilló públicamente al presidente de esa nación, Volodimir Zelensky, en la Casa Blanca, tras acusarlo de pretender iniciar la tercera guerra mundial, luego de haber recibir apoyos millonarios de la administración de Joe Biden.

Al mismo tiempo, el gobierno de Trump se ha enemistado—aún más—con los países de medio oriente, después de anunciar sus intenciones de desplazar a millones de palestinos de la Franja de Gaza, para utilizar esos territorios como espacios de desarrollo turístico, lo que ha generado un sisma en la comunidad árabe oriental por la ignorancia del empresario.

Mientras que algunos aplauden desbordadamente a Trump como el presidente de Argentina, Javier Milei, así como el mandatario de El Salvador, Nayib Bukele, la comunidad internacional ha reprobado la postura de Estados Unidos respecto a la balanza del poder geopolítico a nivel global.

Trump decidió enemistarse con sus aliados estratégicos, pues ha sido parte de su postura de “negociación”, pero que desconoce las relaciones internacionales, dado que los países que históricamente habían dependido económicamente de la Unión Americana, buscarán con otros aliados, principalmente China, que será beneficiada con las acciones de Washington.

Algunos han tratado de contestarle con la misma agresividad a Trump como Trudeau en Canadá, quien también anunció la imposición del 25 por ciento los aranceles a las exportaciones de Estados Unidos, para tratar de recuperar al apoyo social que perdió en los últimos meses, y que además forma parte del proceso electoral que vive ese país, otros como México han sido más mesurados, debido a que actuarán de forma más estratégica.

La comunidad europea sabe que está sola y por ello tanto Francia como Alemania buscan invertir el cinco por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) para armarse, debido a que observan que Rusia podría anexarse nuevas partes del territorio ucraniano ante el abandono de Estados Unidos.

Pero en Asia ocurre lo mismo con Japón, dado que Trump desde la década de los ochenta pagó un anuncio en los medios estadounidenses para acusar a esa nación de aprovecharse de su país, debido a que se consumían demasiadas unidades motoras niponas que se fabricaban, al mismo tiempo que Estados Unidos tenía que pagar millones de dólares para proteger militarmente a esa nación de China y Corea del Norte.

Este discurso ha permeado en la opinión pública japonesa que ha señalado la importancia de incrementar el presupuesto destinado para rearmarse ante los avances expansionistas de China que pretende adherirse a Taiwán, mientras que Estados Unidos no ha impedido el crecimiento militar de sus principales adversarios.

Así, el gobierno de Estados Unidos pretende aislarse en un contexto de globalización, donde los vacíos de poder que ejercía la Unión Americana serán ocupados por sus adversarios, como China, que será beneficiada directamente con las acciones estadounidenses y se posicionará como el principal oferente de las mercancías de consumo básicas.

Mientras que Trump trata de engañar a la ciudadanía estadounidense alegando que la aplicación de aranceles no provocará inflación, sino que obligará a las empresas a invertir en Estados Unidos, la realidad económica refleja la amenaza de la estanflación—fenómeno económico derivado en el nulo crecimiento económico y aumento de la inflación—que podría presentarse para el cierre de este año, dependiendo del tiempo de duración de los aranceles.

El costo económico inevitablemente será para sus principales socios comerciales como México y Canadá, pero el costo político será para Trump, ya que la sociedad no permitirá que los precios de los productos que consumen habitualmente sigan al alza por las políticas restrictivas que ha implementado Estados Unidos.

El balance del poder podría inclinarse a favor de nuevos actores hegemónicos como China y su crecimiento expansionista militar, económico y territorial, así como de Rusia y su política anexionista, además de la Unión Americana y su cierre masivo de fronteras acompañado de una política militarista que puede ser sumamente peligrosa.

Si el mundo, o al menos Occidente, se vuelve a rearmar, el riesgo inminente de una guerra de gran escala seguirá en ascenso. La historia nos ha enseñado que cuando tantos actores con poder convergen, inevitablemente el conflicto se presentará, y uno de los componentes para ello es la polarización social que está asociada al racismo, xenofobia y discriminación.

En tanto, Trump piensa que Estados Unidos no tiene competencia y que es el único gran actor del mapa mundial, pero no se encuentra en la década de los noventa con una Unión Soviética desarticulada y una China en ciernes de crecimiento económico, sino que está en un contexto de grandes potencias económicas y militares que buscan disputarle esa hegemonía.

Las zonas de influencia que habían sido para Estados Unidos América del Norte han dejado de confiar en ese país y las acciones restrictivas en materia económica estarán acompañadas de un efecto antiestadounidenses, donde los discursos de odio seguirán creciendo para favorecer nacionalismos populistas radicales.

Nota aparte: Trump tiene que entregar resultados económicos inmediatos, ya que el próximo año se celebrarán elecciones del Congreso y un descalabro de sus políticas económicas podrían provocar una derrota de los republicanos ante los demócratas que podrían volver a organizarse después de la humillación electoral de noviembre pasado.

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