Rodolfo Soriano Nunez Domingo, 09 de Abril del 2023, 19:19
Thomas, ministro de la Corte, ha disfrutado durante más de 20 años de vacaciones pagadas por Crow.
Ha participado de travesías en el yate de Crow, un empresario republicano quien le presta su jet privado.
Thomas se mantiene en compañía de los poderosos amigos de Crow en un centro vacacional del millonario.
Por Joshua Kaplan, Justin Elliott y Alex Mierjeski
A finales de junio de 2019, justo después de que la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos publicara su opinión final del periodo de sesiones, el ministro Clarence Thomas abordó un avión privado de lujo con destino a Indonesia. Él y su esposa se iban de vacaciones: nueve días de isla en isla en un archipiélago volcánico en un yate de lujo atendido por un grupo de asistentes y un chef privado.
Si Thomas hubiera fletado él mismo el avión y el yate de más de 50 metros de eslora (largo), el costo total del viaje podría haber excedido el medio millón de dólares. Afortunadamente para él, eso no era necesario: disfrutaría de las vacaciones con el magnate inmobiliario y uno de los más importantes donadores de las causas del Partido Republicano, Harlan Crow, propietario del avión y también del yate.
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Clarence Thomas (chaleco caqui) y su esposa, Ginni (vestido fuscia), con Harlan Crow, tercera fila a la derecha, con camiseta blanca, y otras personas en Flores, Indonesia, en julio de 2019. Vía Instagram
Durante más de dos décadas desde que fue nominado para la Suprema Corte por el presidente George H. W. Bush, prácticamente todos los años, Thomas ha participado en viajes de lujo pagados por el empresario de Dallas sin informar sobre los costos estimados de esos viajes, de acuerdo con documentos y entrevistas. Un servidor público que tiene un salario de 285 mil dólares al año, ha disfrutado de vacaciones en el yate de lujo de Crow alrededor del mundo. Vuela en el jet Bombardier Global 5000 de Crow. Ha acudido con Crow a Bohemian Grove, el retiro exclusivo para hombres de California y al inmenso rancho de Crow en el este de Texas. Y Thomas normalmente pasa alrededor de una semana cada verano en el centro vacacional privado de Crow en Adirondacks, en el norte del estado de Nueva York.
El alcance y la frecuencia de lo que aparentemente son obsequios de Crow a Thomas no tienen precedentes en la historia moderna de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos. Estos viajes no aparecieron en ninguna de las declaraciones financieras de Thomas. El que no informe sobre esos viajes violaría una ley aprobada después del escándalo Watergate, hace casi 50 años, que requiere que los jueces, miembros del Congreso y funcionarios federales informen sobre la mayoría de los obsequios, dijeron dos expertos en leyes de ética. También debería haber divulgado sus viajes en el yate, dijeron estos expertos.
Thomas no respondió a una lista detallada de preguntas que le hicimos llegar. Un día después de publicado el texto, distribuyó un comunicado que se puede consultar aquí.
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En un comunicado, Crow reconoció que había brindado «hospitalidad» a los Thomas «a lo largo de los años», pero dijo que Thomas nunca pidió nada y que «no era diferente de la hospitalidad que hemos brindado a nuestros muchos otros queridos amigos.»
Gracias a su generosidad, Crow ha obtenido una forma única de acceso, pues puede pasar días en privado con una de las personas más poderosas del país. Al aceptar los viajes, Thomas ha violado las normas establecidas desde hace mucho tiempo para regular la conducta de los jueces, dijeron expertos en ética y cuatro jueces federales actualmente en funciones o jubilados.
“Es incomprensible para mí que alguien haga esto”, dijo Nancy Gertner, una jueza federal jubilada. Nombrada originalmente por Bill Clinton, cuando era una juez en activo, dijo Gertner, era tan cautelosa con las apariencias que no mencionaba su cargo cuando hacía reservaciones para cenar en un restaurante: “Era una cuestión de no querer usar el cargo más que para aquello para lo que fue creado. ”
Virginia Canter, que se desempeñó como abogada del gobierno de Estados Unidos en temas de ética y que prestó sus servicios en administraciones republicanas y demócratas, dijo que Thomas “parece haber ignorado por completo sus obligaciones éticas superiores”.
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“Cuando el estilo de vida de un juez está siendo subsidiado por los ricos y famosos, corroe absolutamente la confianza pública”, dijo Canter, ahora en la organización no gubernamental Ciudadanos por la Responsabilidad y la Ética en Washington, CREW. “Francamente, hace que mi corazón se hunda”, agregó.
ProPublica descubrió detalles de los viajes de Thomas gracias a registros de vuelo, documentos internos distribuidos a los empleados de Crow y por medio de entrevistas con docenas de personas, desde el personal de su yate de lujo hasta miembros del secreto Bohemian Club y un instructor de buceo de Indonesia.
Los jueces federales ocupan una posición única de confianza pública. Tienen un mandato vitalicio, un privilegio destinado a aislarlos de las presiones y la corrupción potencial de la política. Un código de conducta para los jueces federales, quienes ocupan una posición inferior respecto de la Suprema Corte les exige evitar incluso la “apariencia de incorrección”. Los miembros de la Suprema Corte de Justicia, ha escrito su ministro presidente, John Roberts, deben «consultar» ese código para obtener orientación. Sin embargo, la Corte Suprema sólo se vigila a sí misma.
Hay pocas restricciones sobre qué regalos pueden aceptar los ministros de la Corte. Ello contrasta con las otras ramas del gobierno. Por lo general, a los miembros del Congreso se les prohíbe aceptar obsequios con un valor superior a los 50 dólares y necesitarían la aprobación previa de un comité de ética para realizar muchos de los viajes que Thomas ha aceptado de Crow.
El enfoque de Thomas sobre la ética ya ha sido objeto de atención antes. El año pasado, Thomas no se excusó de participar y votar en los casos relacionados con el papel de su esposa, Ginni, en los esfuerzos por anular las elecciones presidenciales de 2020. Si bien su decisión generó protestas, no se pudo apelar.
Crow conoció a Thomas después de que se convirtió en ministro. Ambos comparten lo que parece ser una amistad verdadera, según personas que los conocen a ambos. A lo largo de los años, han surgido algunos detalles de la relación de Crow con los Thomas. En 2011, The New York Times informó sobre la generosidad de Crow hacia el ministro Thomas. Ese mismo año, Politico reveló que Crow le había dado medio millón de dólares a un grupo del Tea Party fundado por Ginni Thomas, la esposa del ministro Thomas, y a quien también le pagó un salario de 120 mil dólares. Pero la verdadera escala de los beneficios dispensados por Crow nunca se ha revelado.
Crow, una figura influyente durante mucho tiempo en los círculos que favorecen políticas pro-empresariales de signo conservador, ha gastado millones en esfuerzos ideológicos para que las leyes y la integración misma del Poder Judicial respondan a sus intereses. Crow y su empresa no han debido litigar algún caso ante la Suprema Corte desde que Thomas se unió a ella, aunque la Corte escucha periódicamente casos importantes que impactan directamente a la industria de bienes raíces. Se desconocen los detalles de sus discusiones con Thomas a lo largo de los años, y no es claro si Crow ha tenido alguna influencia en las opiniones del juez.
En su comunicado, Crow dijo que él y su esposa nunca han discutido un caso pendiente o en un tribunal inferior con Thomas. “Nunca hemos buscado influir al ministro Thomas en ningún tema legal o político”, agregó.
En las apariciones públicas de Thomas a lo largo de los años, se ha presentado como un hombre común con gustos modestos. “No tengo ningún problema con ir a Europa, pero prefiero los Estados Unidos y prefiero ver las partes normales de los Estados Unidos”, dijo Thomas en una entrevista reciente para un documental sobre su vida, que Crow ayudó a financiar.
“Prefiero los parques de casas rodantes. Prefiero los estacionamientos de Walmart a las playas y cosas así. Hay algo normal para mí al respecto”, dijo Thomas. “Vengo de un grupo normal y prefiero eso, prefiero estar cerca de eso”.
“No necesita preocuparse por esto, está todo cubierto”
El centro vacacional Camp Topridge, se encuentra en un rincón remoto de Adirondacks, en el norte del estado de Nueva York. Cerrado al público por puertas de madera ornamentadas, la propiedad de aproximadamente 42 hectáreas, que alguna vez fue el lugar de retiro de verano de Marjorie Merriweather Post, la misma mujer que construyó Mar-a-Lago, cuenta con una cascada artificial y un gran salón donde a los invitados de Crow se les ofrecen comidas preparadas por chefs privados. En el interior de esa propiedad es posible apreciar evidencia de la relación entre Crow y Thomas: una pintura de los dos hombres en el centro vacacional. En ella, ambos están sentados al aire libre, mientras fuman cigarros junto a activistas y líderes políticos conservadores. Una estatua de un hombre nativo americano, con los brazos extendidos, se encuentra en el centro de la imagen que, aunque es una pintura, tiene una definición más cercana a la de las fotografías.

Una pintura que cuelga en Camp Topridge muestra a Crow (bermudas blancas) y Thomas (chaleco verde). A ellos se suman los abogados Peter Rutledge (bermudas rojas), Leonard Leo (camisa de manga corta) y Mark Paoletta. Pintura de Sharif Tarabay.
La pintura capta una escena de hace unos cinco años, dijo Sharif Tarabay, el artista a quien Crow encargó pintarla. Thomas ha vacacionado en Topridge casi todos los veranos durante veinte años, según entrevistas con más de una docena de visitantes y exempleados del centro, así como registros obtenidos por ProPublica. Ha pescado con un guía contratado por Crow y ha bailado en conciertos organizados por músicos traídos por Crow. Thomas ha dormido en lo que quizás sea el alojamiento más elegante del complejo, una opulenta cabaña con vista al lago Alto St. Regis.
La zona montañosa atrae a multimillonarios de todo el mundo. Las habitaciones en un hotel cercano construido por la familia Rockefeller se ofrecen al menos por dos mil 250 dólares la noche. El centro vacacional de Crow es aún más exclusivo, pues sólo se puede acceder por invitación. Los huéspedes se hospedan gratis y disfrutan de más de 25 chimeneas, tres cobertizos para botes, la cancha de tenis de arcilla preparada, así como una jaula de bateo profesional, además de otras características más excéntricas como una réplica a escala natural de la cabaña del personaje de Harry Potter, Hagrid, estatuas de bronce de gnomos y una fuente de sodas al estilo de los 1950. donde el personal de Crow prepara leches malteadas.
Durante solo un viaje en julio de 2017, los invitados de Thomas incluyeron ejecutivos de las empresas Verizon y PricewaterhouseCoopers, importantes donantes del Partido Republicano y uno de los líderes del American Enterprise Institute, el AEI, del que Crow es miembro y que se distingue por ser un grupo proempresarial que promueve políticas con un giro conservador, según los registros revisados por ProPublica. La pintura de Thomas en Topridge lo muestra en una conversación con Leonard Leo, uno de los líderes de la llamada Federalist Society y considerado como un arquitecto del reciente giro a la derecha de la Suprema Corte.
En su declaración a ProPublica, Crow dijo que «no tiene conocimiento de que ninguno de nuestros amigos haya cabildeado o buscado influir en el juez.

Una cabaña en Topridge, donde se ha alojado Thomas. Cortesía de Carolyn Belknap.
El acceso de Crow al ministro Thomas se extiende a cualquiera que el empresario decida invitar. Las frecuentes vacaciones de Thomas en Topridge lo han puesto en contacto con ejecutivos corporativos y activistas políticos.

Thomas mientras pescaba en Adirondacks. Vía NYup.com.
Thomas en ningún caso y nunca invitaría a alguien que creo que tuviera la intención de hacer eso». “Estas son reuniones de amigos”, dijo Crow.
Crow tiene nexos profundos en la política conservadora. El heredero de una fortuna inmobiliaria, supervisa el emporio empresarial de su familia y recientemente nombró al marxismo como su mayor temor. Fue uno de los primeros patrocinadores del poderoso grupo que se opone a pagar anti-impuestos Club for Growth y ha sido miembro de la junta directiva de AEI por más de 25 años. También forma parte de la junta directiva del Hoover Institute, otro grupo conservador que trata de influir en la formación de políticas públicas.
Crow, un importante donante republicano durante décadas, ha donado más de diez millones de dólares en contribuciones políticas divulgadas públicamente. También entrega dinero a grupos que mantienen en secreto a sus donantes: cuánto de este llamado “dinero oscuro” le ha dado y a quién no se sabe completamente. “No revelo lo que no estoy obligado a revelar”, dijo una vez Crow a The New York Times.
Crow ha apoyado durante mucho tiempo los esfuerzos para mover el poder judicial hacia la derecha. Ha donado a la Federalist Society y ha dado millones de dólares a grupos dedicados a promover jurisprudencia alineada con los intereses de los conservadores. AEI y el Hoover Institute publican documentos que promueven teorías legales conservadoras y los miembros de esos think-tanks presentan informes en calidad de amicus curiae o amigo de la corte, ante la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos con alguna frecuencia.

De izquierda a derecha, Crow (bermudas blancas), Paoletta (bermudas caqui), Ginni Thomas (vestido fucsia) y Thomas en Indonesia en 2019. Clarence Thomas voló ahí en el avión de Crow, según otro pasajero del avión. Vía Facebook.
En la corte desde 1991, Thomas es un jurista profundamente conservador, conocido por su “originalismo”, un enfoque que busca adherirse a una interpretación literal del texto de la Constitución. Si bien ha sido firme en este enfoque general, sus puntos de vista sobre asuntos específicos a veces han evolucionado. Recientemente, Thomas criticó duramente una de sus propias opiniones anteriores al adoptar una teoría legal, recientemente popular entre la derecha, que limitaría la regulación gubernamental. Las pequeñas evoluciones en el pensamiento de un ministro o incluso las palabras seleccionadas en una opinión pueden afectar cuerpos enteros de leyes y los cambios en las opiniones de Thomas pueden ser especialmente importantes. Ha tomado posiciones legales poco ortodoxas que han sido adoptadas por la mayoría de la Suprema Corte años después.

Un empleado tripula la lancha en que viajan Thomas, con chaleco caqui y sombrero, y otros huéspedes de Crow en las islas de Indonesia. Vía Facebook.
Poco después de que Crow conoció a Thomas hace tres décadas, comenzó a hacer obsequios al ministro, incluida una Biblia de 19 mil dólares que pertenecía a Frederick Douglass, regalo que Thomas hizo público. Recientemente, Crow le dio a Thomas un retrato del juez y su esposa, según Tarabay, quien lo pintó. La fundación de Crow también otorgó 105 mil dólares a la Facultad de Derecho de la Universidad de Yale, donde Thomas estudió, para un «Fondo para el retrato del ministro Thomas», según muestran las declaraciones de impuestos.
Crow dijo que él y su esposa han financiado varios proyectos que celebran a Thomas. “Creemos que es importante asegurarnos de que tantas personas como sea posible aprendan sobre él, lo recuerden y entender los ideales que él representa”, dijo.
Para rastrear los viajes de Thomas alrededor del mundo en el yate de lujo de Crow, ProPublica habló con más de 15 extrabajadores de yates y guías turísticos y obtuvo registros que documentan los viajes del barco.
En el viaje a Indonesia en el verano de 2019, Thomas voló a ese país en el avión de Crow, según otro pasajero del avión. Clarence y Ginni Thomas viajaban con Crow y su esposa, Kathy. El yate de Crow, el Michaela Rose, adornado con lanchas a motor y un pato de goma inflable gigante, recibió a los viajeros en un pueblo de pescadores en la isla de Flores.
Para recorrer las Islas Menores de la sonda de Indonesia, el grupo hizo paradas en el Parque Nacional de Komodo, hogar de los reptiles del mismo nombre; en los lagos volcánicos del monte Kelimutu y en Pantai Meko, una playa virgen a la que sólo se puede acceder desde un barco. Otro invitado fue Mark Paoletta, un amigo de los Thomas que, en ese entonces, se desempeñaba como asesor general de la Oficina de Administración y Presupuesto del presidente Donald Trump.
Paoletta debía cumplir con las reglas de ética del Poder Ejecutivo en ese momento y le dijo a ProPublica que discutió el viaje con un abogado de ética en su agencia antes de aceptar la invitación de los Crow. “Según el consejo de ese abogado, le reembolsé a Harlan los costos”, dijo Paoletta en un correo electrónico. No respondió a una pregunta sobre cuánto le pagó a Crow. (Paoletta ha sido durante mucho tiempo un muy activo defensor de Thomas y recientemente testificó ante el Congreso contra el fortalecimiento de las reglas de ética judicial. “No hay nada de malo con la manera en que la Suprema Corte regula su conducta ética o con la forma en que se decide quien debe excluirse de un asunto”, dijo. Y agregó: “Apoyar cualquier reforma legislativa en este momento sólo serviría para validar estos viciosos ataques políticos contra la Corte Suprema”, refiriéndose a las críticas a Thomas y su esposa).
Las vacaciones en Indonesia no fueron la primera vez de Thomas en el yate Michaela Rose. Antes, hizo un viaje de un día por el río alrededor de Savannah, Georgia, y un crucero prolongado en Nueva Zelanda hace aproximadamente una década.

Durante un viaje a Nueva Zelanda en el yate de Crow, Thomas firmó un ejemplar de sus memorias y se lo dio a un trabajador del yate. Crédito: Obtenido por ProPublica
Como muestra de su agradecimiento, le dio a un trabajador del yate un ejemplar de sus memorias. Thomas firmó el libro: “Muchas gracias por todo su arduo trabajo en nuestra aventura en Nueva Zelanda”.
La política de Crow era que los invitados no pagaran, dijo el exempleado del yate Michaela Rose. “No necesita preocuparse por esto, está todo cubierto”, recordó que les dijeron a los invitados una persona que estuvo presente en esas travesías.


Thomas ha sido fotografiado vistiendo polos personalizados con el logotipo del yate de Crow, el Michaela Rose. Crédito: a través de Flickr, Washington Examiner.
Hay evidencia de que Thomas ha realizado aún más viajes en ese yate de lujo. Crow a menudo regalaba a sus invitados camisetas de polo personalizadas para conmemorar sus vacaciones, según el personal. ProPublica encontró fotografías de Thomas vistiendo al menos dos de esas camisetas. En uno, usa una camiseta polo azul bordada con el logo del yate Michaela Rose y las palabras «Marzo de 2007» e «Islas Griegas».
Thomas no informó ninguno de los viajes que ProPublica identificó en sus declaraciones financieras anuales. Los expertos en ética dijeron que la ley exige claramente se informe sobre vuelos en aviones privados y Thomas parece haberla violado.
Por lo general, se requiere que los jueces informen públicamente todos los obsequios con un valor superior a los 415 dólares, lo que define como «cualquier cosa de valor» que no se reembolse por completo. Hay excepciones: si alguien organiza una celebración a un juez en su propiedad, no es necesario informar sobre la comida y el alojamiento gratuitos. Eso eximiría de los informes las cenas en casa de un amigo. La exención nunca se aplicó al transporte, como los vuelos en aviones privados, dijeron los expertos, un hecho que se hizo explícito en las instrucciones para la presentación de informes actualizadas recientemente para el Poder Judicial.
Dos expertos en leyes de ética le dijeron a ProPublica que los cruceros en yate de Thomas, una forma de transporte, también requerían divulgación.
“Si el juez Thomas recibió viajes gratis en aviones y yates privados, el hecho de no informar los obsequios es una violación de la ley de divulgación”, dijo Kedric Payne, director de ética en el Campaign Legal Center, una organización no gubernamental que vigila el desempeño del gobierno. El propio Thomas informó una vez que recibió un viaje en jet privado de Crow, en su informe de 1997.
Los expertos dijeron que las estadías de Thomas en el centro vacacional Topridge también deberían haber sido reportadas, en parte porque Crow no es el dueño legal. Lo es gracias a una empresa. Hasta hace poco, la guía de ética del Poder Judicial no abordaba explícitamente el tema de la propiedad en ese tipo de situaciones. La reciente actualización de las instrucciones de presentación aclara que se requiere divulgación para dichas estancias.
No es claro cuántas veces Thomas no informó sobre los viajes. Los registros de vuelo de la Administración Federal de Aviación y FlightAware sugieren que hace uso regular del avión de Crow. El jet a menudo sigue un patrón: desde su base de operaciones en Dallas al aeropuerto Dulles de Washington para una breve parada; luego a un destino que Thomas visita y de regreso.
ProPublica identificó cinco viajes de este tipo además de las vacaciones en Indonesia.
El 7 de julio del año pasado, el avión de Crow hizo una parada de 40 minutos en Dulles y luego voló a un pequeño aeropuerto cerca de Topridge, regresando a Dulles seis días después. Thomas estuvo en el resort esa semana para su visita habitual de verano, según una persona que estuvo allí. Dos veces en los últimos años, el avión ha seguido el patrón cuando Thomas apareció en las propiedades de Crow en Dallas: una vez para la toma de posesión y juramento del juez del quinto circuito, James Ho, el 4 de enero de 2018 en la biblioteca privada de Crow y otra vez para una conferencia de un grupo de expertos conservadores que Crow organizó en mayo pasado.
Thomas incluso usó el avión para un viaje de tres horas. El 11 de febrero de 2016, el avión voló de Dallas a Dulles y de ahí a New Haven, Connecticut, antes de volar de regreso esa misma tarde. ProPublica confirmó que Thomas estaba en el avión gracias a los registros de seguridad de la Suprema Corte obtenidos por la organización sin fines de lucro Fix the Court, datos de aviones privados, un observador de aviones de New Haven y otra persona en el aeropuerto. No hay informes de que Thomas haya hecho una aparición pública ese día y el propósito del viaje no se ha aclarado.
Las compañías de vuelos chárter le dijeron a ProPublica que alquilar un avión equivalente para el viaje a New Haven podría costar alrededor de 70 mil dólares.
El fin de semana del 16 de octubre de 2021, el avión de Crow repitió el patrón. Ese fin de semana, Thomas y Crow viajaron a un cementerio católico en un suburbio bucólico de la zona metropolitana de Nueva York. Estuvieron allí para la inauguración de una estatua de bronce de la amada maestra de octavo grado del ministro Thomas, una monja, según la revista Catholic Cemetery.

Thomas asistió a la inauguración de una estatua de su maestra de octavo grado en 2021. Crédito: Vía Catholic Cemetery de la Arquidiócesis de Newark.
Mientras Thomas hablaba desde un atril, el monumento se elevaba sobre él, con una altura de más de dos metros y más de 800 kilos de peso. En la base están inscritas las palabras que su maestra le dijo una vez. Thomas les dijo a las monjas reunidas ante él: “Esta estatua extraordinaria está dedicada a ustedes, hermanas”.
También agradeció a los donantes que pagaron la estatua: Harlan y Kathy Crow.
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Alex Mierjeski puede ser contactado en [email protected] y en Twitter en @Amierjeski
Matt Easton contribuyó también al reportaje.
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Este artículo se publicó originalmente en ProPublica
Traducción y edición en español de Rodolfo Soriano-Núñez
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