Mark Paoletta, un viejo amigo de Clarence Thomas que también se desempeñó como abogado de Ginni Thomas, reconoció los pagos de matrícula de Harlan Crow.
Un nuevo reportaje del digital ProPublica aborda otro aspecto de la estrecha relación del ministro de la Suprema Corte, Clarence Thomas, con el empresario multimillonario Harlan Crow. En esta entrega, se revela que Crow pagaba una escuela privada para el sobrino nieto de Thomas, y el abogado de su esposa Ginni Thomas, confirmó que se hacían estos pagos, entre otros regalos para la educación del joven.
Aquí la versión en español.
Por Joshua Kaplan y Alex Mierjeski
En 2008, el ministro de la Corte Suprema, Clarence Thomas, decidió enviar a su sobrino nieto, entonces un adolescente, a Hidden Lake Academy, un internado privado en el norte de Georgia. El joven Mark Martin estaba lejos de casa. Durante la década anterior, había vivido con el ministro y su esposa en los suburbios de Washington, D.C. Thomas había asumido la custodia legal de Martin cuando tenía 6 años y recientemente le había dicho a un entrevistador que lo estaba “criando como a un hijo”.
La matrícula en el internado costaba más de seis mil dólares por mes. Pero Thomas no pagaba la cuenta. Un documento bancario sobre la matrícula de la escuela, con fecha de julio de 2009, enterrado entre documentos judiciales con los que no tenía relación, mostró la fuente del pago de la matrícula de Martin: la empresa del multimillonario magnate inmobiliario Harlan Crow.
Los pagos se extendieron más allá de julio de ese año, según Christopher Grimwood, quien era administrador de la escuela. Crow pagó la matrícula de Martin todo el tiempo que fue estudiante allí, que fue alrededor de un año, dijo Grimwood a ProPublica.
“Harlan pagó la cuenta”, dijo Grimwood, quien conoció a Crow y a los Thomas, y tuvo acceso a la información financiera de la escuela por su trabajo como administrador.
Antes y después de ese tiempo en Hidden Lake, Martin asistió a un segundo internado, la Randolph-Macon Academy en Virginia. “Harlan dijo que también estaba pagando la matrícula en esta escuela”, dijo Grimwood, al recordar una conversación que tuvo con Crow durante una visita a la propiedad del multimillonario en las cordilleras de Adirondacks en Nueva York.
ProPublica entrevistó a Martin, a sus antiguos compañeros de clase y al antiguo personal de ambas escuelas. La cantidad exacta de lo que Crow pagó por la educación de Martin a lo largo de varios años sigue sin quedar en claro. Si pagó cuatro años en las dos escuelas, el precio podría haber superado los 150 mil dólares según los registros públicos de las tasas por concepto de matrícula escolar.
Thomas no informó los pagos de matrícula que hacía Crow en sus declaraciones financieras anuales. Varios años antes, sin embargo, Thomas reveló un regalo de cinco mil dólares para la educación de Martin por parte de otro amigo. Pero tampoco está claro por qué el ministro sí informó ese pago y no el de Crow.
Los pagos de matrícula se suman a la percepción de cómo el donador republicano ha ayudado a financiar la vida de los Thomas y sus familiares.
“No se pueden tener arreglos financieros secretos”, dijo Mark W. Bennett, un juez federal jubilado designado por el presidente Bill Clinton. Bennett dijo que era amigo de Thomas y se negó a comentar para este reportaje sobre las acciones de Thomas. Pero dijo que cuando estaba en el banquillo, no dejaba que sus amigos abogados le invitaran a almorzar.
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Thomas no respondió a las preguntas de ProPublica. En respuesta a informes anteriores sobre obsequios de viajes de lujo, dijo que los Crow “están entre nuestros amigos más queridos” y que entendió que no tenía el deber de revelar los viajes.
ProPublica envió a Crow una lista detallada de preguntas y su oficina respondió con una declaración de que no cuestionaba los hechos presentados en esta historia.
“Harlan Crow siempre ha sido un apasionado de la importancia de la educación de calidad y de retribuir a los menos afortunados, especialmente a los jóvenes en riesgo”, dice el comunicado.
“Es decepcionante que aquellos con intereses políticos partidistas intenten convertir el ayudar a los jóvenes en riesgo, como la asistencia para la matrícula, en algo nefasto o político”.
El comunicado agrega que Crow y su esposa han “apoyado a muchos jóvenes estadounidenses”, en una “variedad de escuelas, incluida su Alma Mater”. Crow estudió en la Randolph-Macon Academy.
Crow no respondió la pregunta sobre cuánto pagó en total por la matrícula de Martin. Cuando se le preguntó si Thomas había solicitado su apoyo para cualquiera de las escuelas, la oficina de Crow respondió: "No".
El mes pasado, ProPublica informó que Thomas aceptó viajes de lujo pagados por Crow, prácticamente todos los años durante décadas, incluidos cruceros internacionales en yates de lujo y vuelos en aviones privados por todo el mundo. Crow también pagó dinero a Thomas y a sus familiares en un negocio de bienes raíces no declarado que descubrió ProPublica. Después de comprar la casa donde vive la madre de Thomas, Crow invirtió decenas de miles de dólares en mejorar la propiedad. Y hace aproximadamente 15 años, Crow donó gran parte del presupuesto de un grupo político fundado por la esposa de Thomas, que le pagó un salario anual de 120 mil dólares.
“Esto está fuera de la norma. Supera con creces todo lo que he visto”, dijo Richard Painter, exabogado principal de ética de la Casa Blanca durante la presidencia de George W. Bush, refiriéndose a la cascada de obsequios a lo largo de los años.
Painter dijo que cuando estaba en la Casa Blanca, un funcionario que hubiera aceptado lo que Thomas aceptó habría sido despedido: “¿Esta cantidad de obsequios no declarados? Querrías sacarlos del gobierno”.
Una ley federal aprobada después del escándalo Watergate de la década de 1970 requiere que los jueces y otros funcionarios informen públicamente sobre la mayoría de los obsequios. Los expertos en leyes de ética le dijeron a ProPublica que en su opinión la ley exige que Thomas revele los pagos de la matrícula de su sobrino nieto porque parecían ser un regalo para él.
Los jueces también deben informar muchos de los obsequios a sus cónyuges e hijos dependientes. Sin embargo, la definición de “hijo dependiente” en la ley es limitada y probablemente no se aplicaría a Martin, ya que Thomas era su tutor legal, no su padre. El mejor caso para no revelar los pagos de matrícula de Crow sería argumentar que los obsequios fueron para Martin, no para Thomas, dijeron los expertos.
Pero ese argumento es exagerado, dijeron los expertos, también, porque los niños menores rara vez pagan su propia matrícula. Por lo general, el tutor legal es responsable de la educación del niño.
“La interpretación más razonable del estatuto es que esto fue un regalo para Thomas y, por lo tanto, tuvo que ser informado. Es sentido común”, dijo Kathleen Clark, experta en derecho ético de la Universidad de Washington en St. Louis. “Todo es en beneficio financiero de Clarence Thomas”.
Martin, que ahora tiene 30 años, le dijo a ProPublica que no sabía que Crow pagaba su matrícula. Pero defendió a Thomas y Crow, diciendo que creía que no había un motivo oculto detrás de la generosidad del magnate inmobiliario durante décadas. “Creo que sus intenciones detrás de todo son solo un amigo y una buena persona”, dijo Martin.
[Después de que se publicó esta historia, Mark Paoletta, el viejo amigo de Clarence Thomas que también se desempeñó como abogado de Ginni Thomas, emitió un comunicado. Paoletta confirmó que Crow pagó la matrícula de Martin, tanto en la Randolph-Macon Academy como en Hidden Lake, y dijo que Crow pagó un año en cada uno. No dio una cantidad total, pero según las tarifas de matrícula en ese momento los dos años ascenderían a aproximadamente a 100 mil dólares.
Paoletta dijo que Thomas no tenía que informar los pagos porque Martin no era su "hijo dependiente" como se define en la ley. Criticó a ProPublica por informar sobre esto y dijo que “los Thomas y los Crows son personas amables, generosas y amorosas que trataron de ayudar a este joven”.]
Crow ha sido durante mucho tiempo una figura influyente en la política conservadora proempresarial. Ha donado millones de dólares a los esfuerzos para mover la ley y el poder judicial hacia la derecha y es miembro de las juntas de los grupos de expertos que publican estudios que promueven teorías legales conservadoras.