Mike Vigil corrige a Trump: fentanilo no es arma de destrucción masiva
El agente retirado de la DEA, Mike Vigil, analiza las declaraciones de Trump sobre fentanilo.

Los Ángeles Press

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El presidente Trump confunde el problema de salud sobre el fentanilo con la narrativa bélica, dice el experto en narcotráfico.

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El exjefe de Operaciones Internacionales de la DEA, Mike Vigil, cuestionó de manera frontal la propuesta de Donald Trump de clasificar al fentanilo como un “arma de destrucción masiva”, al advertir que no existe base técnica, legal ni estratégica para sostener una afirmación de ese calibre.

En entrevista con Infobae México, Vigil sostuvo que el discurso del presidente estadounidense distorsiona deliberadamente la naturaleza del problema y confunde una crisis de salud pública con una narrativa bélica sin efectos reales sobre el narcotráfico.

“El fentanilo no es un arma de destrucción masiva. Es un problema de salud pública y de justicia penal”, subrayó el exfuncionario, quien recalcó que las muertes asociadas a esta sustancia no responden a asesinatos deliberados, sino a sobredosis vinculadas al consumo.

Vigil explicó que los grupos criminales no buscan matar a sus clientes, pues su lógica es económica, no terrorista. En ese sentido, equiparar el fentanilo con armas químicas o nucleares carece de sustento conceptual y sólo contribuye a una sobrerreacción política.

Además, recordó que el fentanilo tiene usos médicos legales, particularmente en el control del dolor en procedimientos quirúrgicos, lo que refuerza la imposibilidad de encuadrarlo bajo una categoría diseñada para armamento prohibido por el derecho internacional.

El exjefe de la DEA también citó un estudio del Centro para el Estudio de Armas de Destrucción Masiva, que desde 2019 concluyó que no existe ningún beneficio práctico en clasificar al fentanilo como tal. Un intento legislativo similar en 2024, impulsado por la congresista Lauren Boebert, fue desechado precisamente por su inutilidad operativa.

“Lo que plantea Trump no va a tener ningún impacto en la crisis del narcotráfico”, afirmó Vigil, al advertir que este tipo de declaraciones pueden deteriorar las relaciones de Estados Unidos con países aliados, particularmente México, Canadá y naciones de América Latina.

Según Vigil, el discurso de mano dura contrasta con la realidad operativa: cerca del 75 por ciento de los agentes de la DEA están actualmente enfocados en tareas migratorias, no en el combate directo a los cárteles. “Trump dice una cosa y hace otra”, resumió.

El exfuncionario también subrayó que la crisis del fentanilo no puede analizarse sin considerar el tráfico de armas. Recordó que cada año entre 300 mil y 500 mil armas cruzan ilegalmente de Estados Unidos hacia México, alimentando la violencia que Washington dice combatir.

En ese contexto, desestimó los despliegues militares y navales promovidos por Trump, a los que calificó como operaciones de imagen sin impacto estructural sobre las organizaciones criminales, que —dijo— cuentan con inteligencia suficiente para adaptarse sin mayores costos.

Finalmente, Vigil coincidió con la presidenta Claudia Sheinbaum en que cualquier estrategia seria contra las drogas debe comenzar por reducir la demanda interna en Estados Unidos. “Mientras exista consumo, siempre habrá quien produzca y trafique”, advirtió, al insistir en que la solución pasa por prevención, educación y políticas de salud pública, no por declaraciones espectaculares sin sustento.

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