EEUU revoca visas a 50 políticos mexicanos por “motivos de seguridad“
Seis de las visas revocadas en México están relacionadas con críticas al extinto Charlie Kirk.

Los Ángeles Press

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Las revocaciones de las visas no han sido acompañadas de cargos judiciales ni de explicaciones públicas, pero generan efectos políticos en México.

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La revocación de visas a más de 50 políticos y funcionarios mexicanos por parte del gobierno de Estados Unidos ha generado una nueva dinámica en la relación bilateral, al tratarse de una acción sin antecedentes públicos de esta magnitud. La medida, confirmada por fuentes diplomáticas a la agencia Reuters, no ha sido acompañada por acusaciones formales ni por la divulgación de pruebas, pero ha tenido repercusiones políticas en México.

Hasta el momento, cuatro funcionarios han reconocido públicamente haber sido afectados, entre ellos la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, quien negó cualquier relación con actividades ilícitas. De acuerdo con el reporte de Reuters, las cancelaciones alcanzan a integrantes del partido Morena, así como a funcionarios de otros partidos políticos.

El Departamento de Estado ha explicado que las visas pueden ser revocadas por razones de interés nacional o de seguridad, sin necesidad de notificar al país de origen ni de presentar cargos judiciales. Este procedimiento forma parte de las facultades administrativas de la política migratoria estadounidense.

“El uso de la política de visas como herramienta diplomática no tiene precedentes en esta magnitud”, señaló Tony Wayne, exembajador de Estados Unidos en México.

En México, aunque la visa es un trámite individual, su cancelación puede tener implicaciones políticas para funcionarios en activo o figuras públicas. La imposibilidad de viajar a Estados Unidos puede afectar agendas oficiales, vínculos internacionales y procesos internos de legitimación política.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó que su gobierno no ha recibido información oficial sobre los casos y que se trata de decisiones unilaterales del gobierno estadounidense.

“No se ha notificado al gobierno mexicano. Son procesos de ellos con personas específicas”, señaló en conferencia de prensa.

De manera paralela, el Departamento de Estado informó el martes que también revocó las visas de seis ciudadanos extranjeros por comentarios realizados en redes sociales relacionados con el asesinato del activista estadounidense Charlie Kirk. La medida fue anunciada el mismo día en que el presidente Donald Trump otorgó póstumamente a Kirk la Medalla Presidencial de la Libertad, el máximo reconocimiento civil en Estados Unidos.

Estas acciones reflejan una aplicación más amplia y reciente del criterio de “interés nacional” como fundamento para revocar visas, sin que medien procesos judiciales o procedimientos multilaterales. Según analistas, esto consolida una tendencia en la política exterior estadounidense donde decisiones administrativas migratorias adquieren un carácter político.

En el caso mexicano, diversos medios han reportado que legisladores y funcionarios han sido informados de restricciones migratorias, aunque muchos han optado por no confirmar su situación de manera pública.

Desde Washington, fuentes diplomáticas han señalado que las cancelaciones forman parte de una estrategia más amplia orientada a limitar la presencia de actores vinculados con estructuras del crimen organizado en América Latina. Esta línea de acción se enmarca en una política exterior más activa en el uso de herramientas migratorias para influir en escenarios políticos regionales.

Hasta ahora, no se ha publicado una lista oficial de los funcionarios mexicanos afectados, ni se han dado a conocer detalles sobre los criterios específicos aplicados en cada caso. La falta de transparencia en el proceso ha generado interrogantes sobre el alcance de estas medidas y sus implicaciones para la relación bilateral.

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