Por qué Trump destituyó a Pam Bondi como fiscal general de EEUU
Pan Bondi, destituida por Trump. Foto: AP

Los Ángeles Press

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Pam Bondi deja el cargo en medio de cuestionamientos por politizar el Departamento de Justicia y por el manejo fallido de los archivos Epstein.

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La salida de Pam Bondi del Departamento de Justicia no fue un relevo administrativo más dentro del gobierno de Donald Trump. Su destitución llegó tras meses de desgaste político, cuestionamientos internos y crecientes tensiones por el rumbo que tomó una de las instituciones más sensibles de Washington.

Trump anunció este jueves que Bondi dejará de inmediato el cargo como secretaria de Justicia, cerrando una gestión marcada por la lealtad absoluta al presidente, despidos masivos de funcionarios de carrera y una profunda ruptura con la tradición de independencia entre la Casa Blanca y el Departamento de Justicia.

Aunque en su mensaje público el mandatario la describió como una “gran patriota estadounidense” y aseguró que pasará al sector privado, en Washington la lectura es otra: Bondi llegó debilitada por la presión acumulada dentro del propio Partido Republicano, las críticas por la politización de la agencia y la falta de resultados en expedientes clave.

A ello se sumó el malestar de Trump por no haber logrado avanzar al ritmo esperado en procesos contra adversarios políticos. Aunque Bondi impulsó investigaciones contra figuras como Jerome Powell, Letitia James, James Comey y John Brennan, varios de esos casos se desplomaron rápidamente en tribunales, aumentando la frustración en el ala dura del trumpismo.

Su gestión también quedó marcada por la salida de miles de empleados de carrera, entre despidos y renuncias, en áreas sensibles como terrorismo, derechos civiles, ética pública y medio ambiente. Para sus críticos, el Departamento de Justicia fue transformado en una herramienta de represalia política; para sus defensores, representó una reestructuración necesaria tras la administración Biden.

En sustitución temporal, Trump nombró al subsecretario Todd Blanche, uno de sus exabogados personales, mientras crecen las versiones de que Lee Zeldin podría convertirse en la apuesta permanente para encabezar la institución.

El manejo torpe de los archivos

El episodio que terminó por sellar el desgaste de Pam Bondi fue el manejo de los archivos de Jeffrey Epstein. Lo que inicialmente prometía convertirse en un golpe de transparencia para satisfacer a la base conservadora derivó en una crisis de credibilidad dentro y fuera del Departamento de Justicia.

La propia Bondi elevó las expectativas al sugerir en 2025, durante una entrevista televisiva, que tenía en su escritorio una supuesta “lista de clientes” vinculada al financiero acusado de tráfico sexual. Meses después, la institución reconoció que ese documento no existía, dejando expuesta una narrativa que alimentó teorías de conspiración y presión política.

El punto más crítico llegó cuando la entonces secretaria distribuyó carpetas con archivos del caso a influencers conservadores en la Casa Blanca, una escena que terminó volviéndose en su contra al confirmarse que no contenían ninguna revelación nueva. La maniobra fue leída como un gesto político fallido y profundizó el malestar entre legisladores republicanos, sobrevivientes y sectores que exigían respuestas reales.

Ni siquiera la posterior publicación de millones de páginas adicionales logró contener el costo político. Las críticas escalaron hasta el propio círculo presidencial, donde Susie Wiles, jefa de gabinete y aliada cercana de Bondi, admitió públicamente que la funcionaria “falló por completo”. La presión llegó al Congreso, donde una comisión de la Cámara de Representantes, con apoyo bipartidista, la citó para declarar bajo juramento.

Así, la caída de Bondi no sólo refleja el desgaste de una gestión marcada por la lealtad a Trump, sino también el fracaso de una estrategia que convirtió un caso judicial de alto perfil en un problema político imposible de contener. Su salida confirma que, incluso dentro del trumpismo, la narrativa sin resultados termina cobrando factura.

Con información de agencias

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