Muertes en custodia de ICE alcanzan cifras récord bajo Trump
El director interino del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, Todd Lyons, comparece ante el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes en el Capitolio, en Washington D.C., el 10 de febrero de 2026. Foto: Kent Nishimura / REUTERS.

Los Ángeles Press

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Congresistas exigen explicaciones ante el aumento de decesos y cuestionan la transparencia y los protocolos de supervisión en los centros de detención del ICE.

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El número de personas fallecidas bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ha alcanzado su nivel más alto desde la creación de la agencia en 2003, en medio de una expansión sin precedentes de la detención migratoria durante el segundo mandato de Donald Trump.

Desde enero de 2025, al menos 48 personas han muerto en centros de detención, según un recuento de USA TODAY. El director interino del organismo, Todd Lyons, informó ante el Congreso que 44 de esas muertes ocurrieron desde marzo de ese mismo año, cuando asumió el cargo. Lyons, quien anunció su intención de dimitir a finales de mayo, atribuyó el aumento al crecimiento histórico de la población detenida.

Durante una audiencia presupuestaria en la Cámara de Representantes, la congresista Lauren Underwood cuestionó esa explicación. A su juicio, el incremento en el número de detenidos no justifica por sí solo el alza en la mortalidad, especialmente considerando que la agencia también dispone de más recursos y personal.

“Eso no es una razón válida para explicar por qué aumenta la tasa de muertes”, sostuvo Underwood, quien advirtió que ni el Congreso ni la opinión pública han recibido una explicación clara sobre las causas de estos fallecimientos.

Las condiciones en los centros de detención y las prácticas operativas han sido objeto de escrutinio desde el inicio del nuevo mandato presidencial, marcado por una política de deportaciones más agresiva. El Departamento de Seguridad Nacional —del que depende ICE— enfrenta además una financiación parcial desde febrero, en medio de disputas legislativas por la estrategia migratoria.

A la par, han surgido dudas sobre la transparencia de la agencia. De acuerdo con reportes de prensa, ICE ha retrasado la divulgación de información sobre muertes bajo custodia, pese a que su política previa establecía notificaciones públicas en un plazo de 48 horas. Las publicaciones en línea sobre investigaciones también han sufrido demoras.

En la misma jornada, un estudio publicado en Journal of the American Medical Association documentó un aumento sostenido en la tasa de mortalidad en detención migratoria. El análisis, que abarca datos entre 2004 y enero de 2026, señala que el actual año fiscal registra la tasa más alta en más de dos décadas, superando incluso los picos observados durante la pandemia de COVID-19.

Investigadores independientes apuntaron a “debilidades sistémicas” en la atención médica, la salud mental y los mecanismos de revisión de muertes como factores que explican el fenómeno, más allá de incidentes aislados.

Actualmente, más de 60.000 personas permanecen detenidas en instalaciones migratorias, de acuerdo con datos de la Universidad de Syracuse. En paralelo, la agencia ha solicitado al Congreso un presupuesto de 5.400 millones de dólares para el año fiscal 2027, con el objetivo de ampliar su capacidad a más de 41.000 camas.

El debate sobre la gestión de los centros de detención y la responsabilidad institucional se intensifica en un contexto donde las cifras, lejos de estabilizarse, continúan en ascenso.

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