La comparecencia en el Congreso ocurre en medio de protestas y exigencias de rendición de cuentas por muertes registradas durante operativos de control migratorio.
Los Ángeles Press
WASHINGTON D.C. — Los máximos responsables de las agencias federales encargadas de aplicar la política de deportaciones masivas del presidente Donald Trump comparecieron este martes ante un comité del Congreso, en medio de una creciente presión política y social por la forma en que agentes federales han ejecutado operaciones de control migratorio dentro de ciudades estadounidenses.
La audiencia ante el Comité de Seguridad Interna de la Cámara de Representantes es la primera desde que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) recibió una inyección significativa de fondos del Congreso el año pasado y desde que se intensificaron las operaciones de inmigración en todo el país.
Comparecieron Todd Lyons, director interino de la Agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE); Rodney Scott, jefe de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP); y Joseph Edlow, director de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). Ante legisladores demócratas, los altos funcionarios fueron cuestionados por tácticas de arresto, uso de la fuerza y violaciones a los derechos civiles de manifestantes y personas no deportables.
Las preguntas en la audiencia estuvieron marcadas por dos muertes recientes en Minneapolis, Minnesota, donde agentes federales dispararon y mataron a manifestantes durante protestas contra las redadas migratorias federales. El caso que más atención ha recibido es el de Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años que, según videos revisados por periodistas y activistas, no estaba armado en el momento en que agentes de CBP le dispararon y lo mataron en un operativo en la ciudad.
Pretti es al menos la segunda persona estadounidense que ha muerto en confrontaciones con agentes de inmigración en Minneapolis en las últimas semanas, tras la muerte de Renée Good, una madre de tres hijos abatida por un agente del ICE en un incidente separado a principios de enero.
Las muertes desataron protestas masivas que se extendieron más allá de Minneapolis, con manifestaciones también en ciudades como San Francisco, Nueva York y Boston, exigiendo el fin de las tácticas agresivas de las agencias federales y reclamando mayor transparencia y rendición de cuentas.
En el Congreso, varios legisladores demócratas pidieron imponer restricciones al uso de fondos del DHS y forzar mayores mecanismos de supervisión, incluido el uso obligatorio de cámaras corporales por parte de los agentes móviles durante operativos y un enfoque más centrado en criminales violentos, no en manifestantes ni comunidades civiles.
Los funcionarios de inmigración defendieron sus políticas como necesarias para garantizar la seguridad pública y aplicar las leyes de inmigración vigentes, aunque reconocieron que algunos aspectos de las operaciones podrían ajustarse.
La audiencia se desarrolla en un contexto de caída del apoyo público a la estrategia de Trump para controlar la inmigración dentro de territorios urbanos, y mientras líderes estatales y locales, especialmente en Minnesota y California, exigen investigaciones independientes y recortes presupuestales para agencias federales involucradas en estos operativos.
Con información de agencias AP / Reuters.