Alfredo Griz Cruz Sábado, 28 de Diciembre del 2024, 09:43
Presencia creciente de la Red Cubana en consulados clave como Mérida y Veracruz, y una red operativa que apunta a sectores estratégicos del país.
Despacho 14El violento oficio de escribir.
Parte I
Por Alfredo Griz
Desde el pasado y desastroso sexenio de Andrés Manuel López Obrador quien señaló que el Gobierno Federal y sobre todo la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) no realizaban actos de espionaje hacia ningún grupo de la población, el entonces “Presidente” mencionó que lo que el ejército hace, son labores de ”Inteligencia” palabra que convenientemente se antoja mejor que la de “espiar”.
Pero es obvio el discurso de un presidente que siempre tuvo una clara preferencia y simpatía y devoción por los dictadores comunistas como los de Cuba, Rusia, Nicaragua y Venezuela, quienes son bastante prolíficos en estas actividades, sobre todo para poder tener el control de la población de su país.
Sin embargo y reportes de la propia Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, señalan que México es el país con más espías rusos por ejemplo, pero durante el sexenio de López Obrador, cuando se alentaron las caravanas migratorias y además el mundo atravesó la mortal pandemia de Covid 19, pudimos ver la llegada de cientos de Médicos de nacionalidad Cubana.
Los cuales llegaron a México como una oleada oficial, médicos que no eran necesarios, primero que nada porque México tiene una plantilla de médicos bien preparados y egresados de universidades con prestigio internacional, como es la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el propio Instituto Politécnico Nacional (IPN), de donde egresan médicos especializados. Quienes tienen con el conocimiento sobre el manejo de tecnologías de vanguardia, situación que en Cuba no sucede, todos los hospitales cayéndose, sin medicina y la mayoría con equipos de la década de los 70, médicos entrevistados por este periodista señalan que solo vinieron a tomar la temperatura, porque no sabían usar muchos equipos, y que además se les erogó un salario de 5 mil dólares al mes, un salario que un médico del IMSS o del ISSTE no erogan.
Así que la fachada fue ésa, tal y como la han hecho en otras partes del mundo, mandan alfabetizadores o misiones con médicos, que muchos se quedan en los países y realizan labores de inteligencia.
De la misma forma que en migraciones como la del Marielito, en la época de los años 80, y durante el período especial en los años 90, cuando colapsó la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el gobierno de Fidel Castro, al verse sin su apoyo, aprovechó las olas migratorias hacia Estados Unidos, México y otros países para enviar decenas de espías. Esto ocurrió especialmente en Estados Unidos y México.
En la Unión Americana, fue muy sonado el caso de la Red Avispa, que fue neutralizada por el gobierno estadounidense. Por otro lado, en México, estos espías permanecieron operando de forma natural, tal como lo han hecho durante varios sexenios. Sin embargo, durante las caravanas de migrantes entre 2019 y 2022, muchos cubanos salieron hacia Estados Unidos vía Nicaragua, disfrazados de migrantes que huían del régimen comunista de los Castro. Muchos lograron llegar a la Unión Americana, pero quienes no lo hicieron se quedaron a vivir en México, donde continuaron realizando labores de inteligencia para el régimen cubano.
Si a esto se suma que la mayoría del cuerpo diplomático de ese país no son más que espías o agentes de inteligencia, resulta evidente que para el gobierno cubano es prioritario contar con un centro de inteligencia que recabe información tanto de México como de las actividades de políticos, luchadores sociales, activistas, periodistas, entre otros, en su relación con autoridades o empresas norteamericanas.
Si analizamos el concepto, podemos definir que la inteligencia es una capacidad mental muy general que, entre otras cosas, implica la habilidad de razonar, planificar, resolver problemas, pensar de manera abstracta, comprender ideas complejas, aprender rápidamente y aprender de la experiencia.
Existen diferentes tipos de inteligencia, como la inteligencia artificial, la inteligencia emocional, la inteligencia psicológica, la inteligencia biológica, la inteligencia operativa, la inteligencia lógica-operativa, la lógica matemática, la lingüística, la visual, la corporal, la económica, la industrial, la criminal, entre otras.
En nuestro país, el grupo de inteligencia cubana es conocido como la "Red de Inteligencia Cubana en México" o simplemente "La Red". Sin embargo, también ha sido identificado con otros nombres, tales como:
-La Unidad Z.
-La Red de espionaje cubana en México.
-La Red de inteligencia de la embajada cubana en México.
Y más recientemente como el "G2", siglas que incluso han intentado eliminar de Internet.
Este grupo ha sido vinculado a actividades de espionaje, inteligencia e influencia política en México, similares a las realizadas durante la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua, así como en los regímenes de Nicolás Maduro y su antecesor Hugo Chávez en Venezuela. Estas acciones han quedado demostradas y han sido objeto de investigaciones y controversias hasta la actualidad.
En diversas ocasiones, exfuncionarios del FBI y la CIA, como Hoyt Jr. y Latell, han subrayado de manera categórica la habilidad de la Dirección de Inteligencia Cubana para reclutar espías.
Es claro que vivimos en una época donde la tecnología parece dominar el campo del espionaje. Sin embargo, para nuestros vecinos caribeños, la estrategia cubana recuerda a la era de la Guerra Fría, ya que aún emplean transmisiones de radio de alta frecuencia, mensajes cifrados, tintas invisibles y otras técnicas propias de esa época dorada del espionaje. Incluso algunos cárteles de la droga han adoptado métodos de inteligencia y comunicación similares a los utilizados por los cubanos.
Sin embargo, la verdadera fortaleza y poder del espionaje cubano radica en su capital humano, ideologizado e impulsado por la visión de Fidel Castro, quien supo cómo infiltrar agentes en las más altas esferas de los gobiernos mexicano y estadounidense.
En México, las operaciones encubiertas del gobierno cubano se han intensificado desde la administración de López Obrador y la actual de Claudia Sheinbaum. Desde hace décadas, los agentes de inteligencia cubana han mantenido contacto con oficiales de inteligencia estadounidense y han logrado penetrar las entrañas de la CIA. Esto ha sido posible gracias a contactos infiltrados en la embajada de Estados Unidos en México, en organizaciones empresariales y, en menor medida, en los partidos políticos PRI y PAN. Ahora, con MORENA como partido en el poder, los cubanos tienen un mayor margen de acción, según Pedro Aníbal Riera Escalante. Este exespía cubano señala que, históricamente, los partidos políticos no eran un objetivo prioritario para los agentes encubiertos.
El gobierno cubano habría considerado de vital importancia la infiltración de sus agentes encubiertos en el gobierno mexicano, partidos políticos y sectores clave como el empresarial y el periodístico, especialmente durante los gobiernos del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a partir de la presidencia de Luis Echeverría. Así lo indica el exespía cubano Aníbal Riera Escalante, actualmente exiliado en España, quien trabajó en el Ministerio del Interior de Cuba. Riera Escalante fue acusado de violar la Orden Número 1 de Fidel Castro, que prohibía tener relaciones con personas desafectas a la Revolución Cubana.
Lo que realmente ocurrió con el exespía es que fue clasificado como disidente político tras proponer una reforma migratoria. En 1999, escapó a México, donde fue secuestrado por agentes del CISEN y posteriormente trasladado a Cuba. Allí, fue encarcelado durante 126 días en la prisión de la Seguridad del Estado de Villa Maristas. Después cumplió el resto de su condena, que ascendió a tres años, en otras prisiones. Obtuvo libertad condicional en diciembre de 2003, pero se le prohibió salir del país hasta diciembre de 2011, cuando finalmente viajó a Oviedo, España, donde vive actualmente como exiliado político.
Riera Escalante define el mecanismo de trabajo de la inteligencia cubana como “juegos operativos”. Según él, la situación operativa desde el punto de vista de los motivos utilizados para el reclutamiento de agentes era especialmente favorable debido al sentimiento antinorteamericano presente en México, derivado de la pérdida de una parte significativa de su territorio a manos de Estados Unidos.
A pesar de que México y Cuba mantienen una alianza basada en intereses muy específicos, el sentimiento antinorteamericano, ahora disfrazado de nacionalismo y fervor patriótico impulsado por el partido MORENA y los presidentes que de allí han surgido, ha favorecido un fuerte trabajo de penetración por parte de la Dirección de Inteligencia de Cuba.
Aquí tienes los párrafos corregidos con mayor claridad, mejor estructura y una redacción más profesional:
Durante el periodo de Andrés Manuel López Obrador en México, el Centro de Inteligencia Cubana, que opera en realidad desde la embajada cubana, contaba con al menos seis oficiales encargados de atender diferentes sectores estratégicos: gobierno, Relaciones Exteriores, partidos políticos, círculos académicos, periodismo, empresariado y la Secretaría de Gobernación.
Cada uno de estos oficiales o agentes tenía objetivos claramente definidos y bien estructurados para penetrar en los sectores mencionados. Esto incluye la identificación y reclutamiento de personas de interés, estableciendo relaciones de confianza con ellas. Estas personas son posteriormente contactadas para obtener información sensible o realizar labores de influencia en los ámbitos asignados.
El número total de agentes cubanos en México es considerable. Cada oficial atiende, en promedio, entre seis y 15 agentes, dependiendo de las características y capacidades tanto del oficial como de los agentes a su cargo. Esto significa que diez oficiales podrían manejar aproximadamente 60 agentes y sus respectivas relaciones de inteligencia.
En el caso de los seis oficiales mencionados, se sumaban otros cuatro encargados de la Contrainteligencia Exterior. Estos últimos se ocupaban de la Estación CIA, la embajada de Estados Unidos, Emigración y Contrarrevolución, Seguridad Interna y Servicios Especiales Mexicanos. Este grupo adicional manejaba unas 40 relaciones de inteligencia más.
A ellos se añadían dos oficiales de la sección de Ilegales y tres de la línea científica-técnica, quienes gestionaban entre 20 y 30 relaciones de inteligencia, respectivamente. En total, el número estimado de agentes y relaciones de inteligencia manejadas desde la embajada en la región centro del país ascendía a aproximadamente 150.
En las regiones donde hay consulados, como Veracruz y Yucatán, no ha habido una reducción del personal de inteligencia. Por el contrario, los reportes de agencias norteamericanas sugieren que el personal ha aumentado. Se estima que unos 20 oficiales o agentes adicionales han sido asignados a los consulados de Mérida y Veracruz, algunos de ellos operando bajo una fachada no diplomática, trabajando en empresas o agencias representadas en dichas regiones.