El texto denuncia una situación “catastrófica” en Gaza y demanda restaurar servicios esenciales bajo principios de neutralidad y derecho internacional humanitario.
Por Edith M. Ledere
NACIONES UNIDAS (AP) — El Consejo de Seguridad de la ONU programó para el miércoles una votación sobre una resolución que exige “un alto el fuego inmediato, incondicional y permanente en Gaza, respetado por todas las partes”. Diplomáticos de la ONU indicaron que Estados Unidos probablemente la vetará.
La resolución, redactada por los 10 miembros electos del consejo que cumplen mandatos de dos años, reitera su demanda de liberación de todos los rehenes en poder de Hamas y otros grupos tras el ataque sorpresa del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel.
Al calificar la situación humanitaria en Gaza como “catastrófica”, la resolución propuesta también exige “el levantamiento inmediato e incondicional de todas las restricciones a la entrada de ayuda humanitaria a Gaza y su distribución segura y sin obstáculos a gran escala, incluyendo por parte de la ONU y sus socios humanitarios”.
La votación, programada para la tarde del miércoles, se da en medio de tiroteos casi diarios tras el establecimiento, por una fundación respaldada por Israel y Estados Unidos, de puntos de distribución de ayuda dentro de zonas militares israelíes, un sistema que dicen diseñado para evitar a Hamas.
Las Naciones Unidas han rechazado el nuevo sistema, alegando que no aborda la creciente crisis de hambre en Gaza, permite que Israel utilice la ayuda como arma y no cumple con los principios humanitarios de neutralidad, imparcialidad e independencia.
El borrador de la resolución exige la restauración de todos los servicios humanitarios esenciales, conforme a esos principios, al derecho internacional humanitario y a las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.
Varios diplomáticos de la ONU de distintos países, que hablaron bajo condición de anonimato el martes debido a la confidencialidad de las conversaciones, dijeron que esperan que Estados Unidos vete la resolución.
La misión de EE.UU. ante las Naciones Unidas declaró que no haría comentarios sobre el borrador en este momento. La misión israelí ante la ONU no respondió a una solicitud de comentarios.
Los aproximadamente 2 millones de habitantes de Gaza dependen casi por completo de la ayuda internacional, ya que la ofensiva israelí ha destruido prácticamente toda la capacidad de producción alimentaria del enclave. Israel impuso un bloqueo al suministro de bienes hacia Gaza el 2 de marzo, y la entrada limitada de ayuda humanitaria se reanudó a finales del mes pasado tras la presión de sus aliados y advertencias sobre una posible hambruna.
El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, declaró el martes que las necesidades en Gaza son enormes y que lo que está ingresando al enclave desde Naciones Unidas “sigue siendo apenas un goteo”. Desde que se levantó parcialmente el bloqueo total, explicó, poco más de 620 camiones han cruzado desde Israel al lado palestino del cruce de Kerem Shalom, y solo unos 370 camiones —principalmente con harina, alimentos y artículos médicos y nutricionales— han llegado más cerca de la población necesitada, aunque algunos han sido saqueados, incluso por bandas armadas.
“El ingreso sin restricciones de asistencia humanitaria a gran escala debe restablecerse de inmediato”, afirmó Dujarric. “La ONU debe poder operar con seguridad y protección, bajo condiciones de pleno respeto a los principios humanitarios”.
Desde el 7 de octubre de 2023, el Consejo de Seguridad ha votado 14 resoluciones relacionadas con Gaza y ha aprobado cuatro de ellas.
La última resolución, también presentada por los 10 miembros electos del Consejo, exigía igualmente “un alto el fuego inmediato, incondicional y permanente respetado por todas las partes”. Catorce de los 15 miembros del Consejo votaron a favor el 20 de noviembre pasado, pero Estados Unidos la vetó al no estar vinculada a la liberación inmediata e incondicional de todos los rehenes.
Milicianos liderados por Hamas mataron a unas 1,200 personas —en su mayoría civiles— y tomaron como rehenes a 251 durante el ataque del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel, que desató la guerra. Actualmente mantienen cautivos a 58 rehenes, de los cuales se cree que un tercio sigue con vida, luego de que la mayoría fuera liberada mediante acuerdos de alto el fuego u otras negociaciones.
La campaña militar de Israel ha causado la muerte de más de 54,000 palestinos, en su mayoría mujeres y niños, según el Ministerio de Salud de Gaza, que no distingue cuántos de los fallecidos eran civiles o combatientes. El ministerio está dirigido por profesionales médicos, pero responde al gobierno administrado por Hamas. Aunque Israel ha cuestionado esas cifras, las agencias de la ONU y expertos independientes las consideran generalmente fiables.