En España, Diallo Ablaye ha documentado casos de mujeres migrantes separadas de sus hijos después del parto.
Los Ángeles Press
Una red de separación familiar, traslados forzados y presuntas violaciones de derechos humanos ha sido denunciada por el activista Diallo Ablaye, quien ha documentado al menos 25 casos en España. Medios españoles han minimizado o censurado los testimonios, según señala.
Diallo Ablaye, activista por los derechos de las personas migrantes, ha denunciado públicamente la desaparición de al menos 25 niños migrantes que fueron separados de sus madres en distintos centros de detención en territorio europeo.
Según su testimonio, respaldado por videos y declaraciones de las afectadas, muchas de estas mujeres han sido deportadas, trasladadas a centros desconocidos o silenciadas, sin recibir explicaciones oficiales sobre el paradero de sus hijos. “Son más de una veintena de niños y sus madres. Algunas han sido deportadas, otras enviadas a otros centros de detención o simplemente silenciadas”, declaró Ablaye a Los Ángeles Press.
En los materiales presentados por el activista a medios y organismos internacionales, varias mujeres relatan situaciones de desaparición y separación familiar. Una de ellas afirma haber dado a luz en Canarias, pero nunca le devolvieron a su hijo tras el parto. Otra madre, hospitalizada por motivos de salud, denunció que su hijo de tres años fue recogido por las autoridades locales, y lleva cinco meses sin poder verlo.
Ablaye ha acompañado a las mujeres como traductor en ruedas de prensa, y asegura que los casos han sido ignorados por la mayoría de los medios españoles. “Toda la prensa española lo ha censurado, excepto Antena 3, que emitió algo pero lo minimizó”, señaló en declaraciones a este medio.
Asimismo, ha enviado cartas formales al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y al presidente de la Comisión de la Unión Africana, documentando los casos y solicitando su intervención.
“Espero que nadie vuelva a atentar contra mi vida por ayudar a las mujeres migrantes a buscar a sus hijos”, advirtió el activista, quien recordó que ya ha sido víctima de amenazas por su labor en defensa de comunidades migrantes.
Ablaye sostiene que podría tratarse de un operativo sistemático de separación familiar y control migratorio que, de confirmarse, implicaría graves violaciones a los derechos humanos. Hasta el momento, organismos internacionales como Human Rights Watch y Amnistía Internacional no se han pronunciado sobre el caso, aunque el activista confía en que la presión internacional permita abrir una investigación independiente.