ONU ordena liberar a Nino Colman tras 16 años de tortura e impunidad
Nino Colman, víctima de fabricación de culpables y tortura en México.

Guadalupe Lizárraga

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La resolución internacional publicada en el Diario Oficial sobre el caso de Nino Colman obliga al Quinto Tribunal Colegiado Penal a decidir si México acata el fallo de la ONU o perpetúa la impunidad.

Por Guadalupe Lizárraga

Ciudad de México.- La Organización Mundial contra la Tortura (OMCT) exigió al Poder Judicial mexicano acatar la resolución del Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas (CAT), que declaró al ingeniero Nino Colman Hoyos Henao víctima de tortura y de graves violaciones al debido proceso. Colman, de origen colombiano y naturalizado mexicano, lleva 16 años encarcelado injustamente por un delito fabricado de secuestro.

La decisión internacional, adoptada en noviembre de 2022 y publicada oficialmente en el Diario Oficial de la Federación el pasado 7 de agosto de 2025, ordena al Estado mexicano investigar y sancionar a los responsables de la tortura, reparar integralmente el daño y garantizar la no repetición de los hechos.

“El Estado mexicano incumplió sus obligaciones con respecto a los artículos 12 y 13 de la Convención contra la Tortura”, señala la resolución de la ONU, que detalla los actos de violencia física y psicológica cometidos contra Colman durante su detención por la entonces Fiscalía Antisecuestros de la PGJDF.

Una detención arbitraria y un montaje judicial

Nino Colman fue detenido el 11 de agosto de 2009 en la Ciudad de México sin orden judicial y sometido a golpes, asfixia con bolsas plásticas y amenazas contra su familia. Los agentes lo obligaron a firmar una confesión bajo tortura y posteriormente lo mantuvieron arraigado durante 26 días, una figura que el Comité de la ONU ha calificado reiteradamente como “una medida desproporcionada y contraria a la Convención contra la Tortura”.

El caso estuvo marcado por años con una campaña mediática de criminalización, en la que la extinta Isabel Miranda de Wallace, presidente de la asociación Alto al Secuestro, intervino activamente en la acusación pública, señalando a Nino Colman como responsable del plagio de la hija de un empresario, sin que existieran pruebas válidas. La participación de quien era conocida como "La señora Wallace —figura clave en otros procesos de fabricación judicial, como el “caso Wallace”— consolidó la narrativa oficial del secuestro y presionó a las autoridades capitalinas para sostener una acusación basada en confesiones obtenidas bajo tortura.

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (hoy CDHCM) acreditó en 2013 que Colman fue víctima de tortura, y emitió la recomendación 2/2013, que fue rechazada por la Procuraduría de Justicia del DF. Desde entonces, el caso se convirtió en un emblema de impunidad y fabricación de culpables dentro de las estructuras policiales de la capital.

A pesar de las múltiples resoluciones judiciales y peritajes que confirmaron las lesiones físicas y psicológicas derivadas de la tortura, Colman sigue preso. El Comité de la ONU advirtió que las investigaciones nacionales fueron prolongadas, ineficaces y carentes de imparcialidad, señalando que los peritos pertenecían a la misma institución acusada de torturar.

La intervención de la OMCT y el llamado al Poder Judicial

El 19 de agosto de 2025, la OMCT, con sede en Ginebra, remitió una comunicación formal al Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito para exigir el cumplimiento inmediato de la resolución internacional. En su carta, firmada por el secretario general Gerald Staberock, la organización subraya que los jueces mexicanos tienen la oportunidad de traducir los tratados internacionales en realidades para las personas y aplicar el criterio de exclusión de pruebas obtenidas bajo tortura.

“Después de encontrarse privado de su libertad injustamente durante 16 años, el señor Colman Hoyos tiene derecho a acceder a la justicia”, señala la OMCT, que trabaja con más de 200 organizaciones en 90 países a través de la red SOS-Tortura.

El Comité contra la Tortura ordenó además al Estado mexicano adoptar medidas de garantía de no repetición, lo que incluye revisar los procedimientos de detención e interrogatorio y eliminar definitivamente la figura del arraigo del ordenamiento jurídico.

Los magistrados que decidirán sobre la libertad de Nino Colman

La resolución definitiva del caso se encuentra actualmente en manos del Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, integrado por el magistrado Juan Wilfrido Gutiérrez Cruz, la magistrada Juno Hera Andrómeda Galindo Juárez y la magistrada Claudia Elizabeth Cañizo Vera.

Este tribunal deberá resolver si acata la decisión del Comité contra la Tortura de la ONU y ordena la liberación inmediata de Nino Colman, o si mantiene la línea de resistencia institucional que ha caracterizado al sistema judicial mexicano frente a las resoluciones internacionales. La resolución que adopten no solo marcará el destino de un hombre torturado y encarcelado injustamente, sino también el grado real de compromiso del Poder Judicial con los derechos humanos y las obligaciones internacionales del Estado mexicano.

Una prueba de fuego para la justicia mexicana

El caso de Nino Colman expone la persistencia estructural de la tortura y la impunidad judicial en México. Pese al reconocimiento internacional, la respuesta del Estado ha sido limitada a la publicación del acuerdo en el Diario Oficial, sin avances en la reparación ni en la liberación del afectado.

La resolución del Comité contra la Tortura de la ONU, ahora con fuerza oficial tras su publicación, se convierte en una obligación vinculante para el Estado mexicano. Su cumplimiento o incumplimiento marcará la pauta de si el país está dispuesto a romper con la práctica de fabricar culpables bajo tortura o si continúa encubriendo a los responsables dentro de sus instituciones judiciales.

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